Jueves, 14 de Diciembre de 2017
11:37 CET.
Opinión

La inacabada Guerra Fría

Otra vez miles de cubanos se aprestan a entrar en Estados Unidos. Ya llegaron los primeros. Es una vieja y cansada historia. Lo vienen haciendo masivamente desde 1959, cuando comenzó la dictadura comunista de los hermanos Castro. En esta oportunidad proceden de Costa Rica.

Desde 1966 los cubanos reciben un trato preferencial por parte de las autoridades migratorias norteamericanas. Le llaman la Ley de Ajuste. Es una de las múltiples excepciones que tiene la compleja legislación norteamericana en materia migratoria.

Hay otras. Por ejemplo, otorgarles TPS ("protección migratoria temporal") a millares de indocumentados radicados en EEUU. Una docena de nacionalidades se benefician de esta medida, concebida para proteger a ciertas personas de los horrores de la violencia o de los desastres naturales que padecen en sus países de origen.

Pero existen diferencias esenciales entre los TPS y la Ley de Ajuste. La protección temporal debe ser renovada periódicamente y depende de la voluntad de un Congreso voluble. La regla que afecta a los cubanos, en cambio, conduce a la obtención de la residencia oficial transcurrido el año, y a la ciudadanía pasados los cinco.

En realidad, es una doble estupidez que los TPS no desemboquen en la residencia y la eventual ciudadanía. La provisionalidad y la falta de integración progresiva en la sociedad norteamericana perjudica cruelmente a los inmigrantes y convierte el "sueño americano" en una innecesaria pesadilla teñida por la ominosa persecución potencial de la Migra.

La otra punta del disparate es el daño que se autoinflige EEUU. Lo que le conviene a este país, y a todos, es disponer de ciudadanos trabajadores que cumplan con las leyes, creen riqueza, paguen impuestos y se mezclen en el legendario melting pot norteamericano, como sucede con la inmensa mayoría de los cubanos.

La excepcionalidad cubana comenzó dentro de las reglas de la Guerra Fría. Fue la predecible respuesta americana cuando los Castro y un pequeño grupo de comunistas, convencidos de la superioridad de las ideas marxista-leninistas, de las bondades de la URSS y de la perfidia de EEUU y de la economía de mercado, decidieron crear en la Isla una dictadura comunista.

Moscú, que sabía organizar satélites, porque lo había hecho cruel y eficientemente en Europa del Este tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, prestó su apoyo incondicional de inmediato. No tardaron en llegar discretamente a la Isla los asesores soviéticos con el primer objetivo de aplastar a la oposición democrática cubana y crear las redes de la contrainteligencia. El segundo sería llenarla de misiles nucleares.

Lo decía Jrushov: ahora EEUU sabría lo que era vivir con una daga apuntando a su cuello a pocos kilómetros de su costa. Era su represalia por el acoso de la OTAN.

EEUU reaccionó. A mediados de marzo de 1960 el presidente Ike Eisenhower firmó una orden secreta autorizando las operaciones encubiertas para tratar de liquidar al satélite ruso instalado en Cuba.

Ya era muy tarde. Una semana antes había llegado a la Isla el general hispano-ruso Francisco Ciutat. Fidel lo recibió y lo llamó "Ángelito". Pronto serían 40.000 militares y asesores soviéticos. La Guerra Fría estaba en su apogeo en el Caribe.

Treinta años más tarde los satélites europeos rompieron con la URSS y desapareció el Bloque del Este, incluida la propia Unión Soviética. La estrategia norteamericana de la contención había dado resultado. EEUU había ganado la Guerra Fría.

Pero no toda. En Cuba y en Corea del Norte cavaron trincheras. Fidel Castro, enormemente enfadado con el "traidor" Gorbachov, proclamó, y su hermano Raúl aplaudió, que "primero se hundiría la Isla antes que abandonar el marxismo-leninismo", asegurando que Cuba se conservaría como un baluarte comunista para alumbrar el día en que el planeta recobrara la lucidez revolucionaria.

Fidel, estalinista terco como una mula, con el respaldo de Lula da Silva, se dio a la tarea de  recoger los escombros del comunismo para erigir con ellos el Foro de Sao Paulo, una especie de Tercera Internacional en la que cabían todos los "luchadores antiimperialistas", desde las narcoguerrillas de las FARC a los terroristas islámicos.

Hasta que apareció Hugo Chávez en el horizonte, nimbado por la ignorancia y la irresponsabilidad, y cargado de petrodólares. Inmediatamente, Fidel lo sedujo y reclutó, primero para esquilmarlo, y luego para luchar contra la libertad económica y contra Washington, para gloria de los pobres del mundo.

Juntos, "de pipí cogido" como dicen graciosamente los colombianos, en un indomable eje La Habana-Caracas, triunfarían donde la URSS se había doblegado, objetivo y estrategia que nunca nadie ha desmentido o desechado. Lo anunció Felipe Pérez Roque en Caracas a fines del 2005, entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba. Hasta la victoria siempre, Comandantes.

De este espíritu de Guerra Fría —toda la que podían librar unos países atrasados— surgió la tétrica fantasía del "Socialismo del Siglo XXI" y el circuito antinorteamericano de la ALBA, contrapuesto al ALCA impulsado por Estados Unidos.

No es verdad, pues, como supone Obama, que la Guerra Fría ha terminado. Al menos en América Latina la mantienen viva los Castro, Maduro, Ortega, Evo y, en menor medida, Correa, con el apoyo lateral de Dilma Rousseff y el kirchnerismo, este último felizmente desplazado del poder por Mauricio Macri.

Es inconcebible que en Washington ignoren esa lamentable realidad o que continúen pensando que se trata de una "molestia y no de un peligro". Enterrar la cabeza en la arena nunca ha sido una manera inteligente de enfrentarse a los problemas.

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Comentarios [ 31 ]

Imagen de ANDRES PEREZ

La  perspectiva de CAM que respalda una supuesta sobrevivencia de la guerra fría, mediante el eje  Habana-Caracas sería usar el mismo collar para distinto perro. Su planteamiento  es admisible solo reinventando el alcance del término.  El primero que usó esa denominación, en 1945,  fue George Orwell  para referirse a lo que predijo sería una contienda sin fin entre tres superpotencias nucleares. Cierto que detrás estaba la guerra propagandística entre dos sistemas sociales,  factor algo semejante al actual contrapunto ideológico alimentado por el supuesto “antiimperialismo” de los países de la ALBA. No obstante, la Guerra Fría fue un fenómeno de dimensión mundial que gravitó en la política de casi todos los países y  devino una constante confrontación que llegó a calentarse al máximo durante la crisis de los misiles en octubre de 1962. .............(To be continued) 

Imagen de ANDRES PEREZ

La Guerra Fría terminó efectivamente con la URSS desaparecida y una China, aunque totalitaria, que acabó asimilando las relaciones capitalistas.  Que Rusia no renuncie a figurar en la primera fila de las naciones del orbe no resucita aquel antagonismo en todos los ámbitos,  incluidos  la carrera espacial y el  poderío militar.Comparar el socialismo del siglo XXI y su ridícula rabia antiestadounidense,  sostenida por dos regímenes agónicos e impotentes como la Venezuela en quiebra y su dependiente  metrópoli caribeña,  es conferirles una dimensión de la que carecen.Obama no se equivoca al considerar a los bocazas bolivarianos y revolucionarios una simple “molestia” y al priorizar su atención a la “guerra caliente”  trágica y amenazante del demencial terrorismo de extremistas religiosos,  y enemigos jurados de la civilización occidental.

Imagen de Anónimo

Anonimo 5:42pm.Nada de curioso, no se te ocurre que tanta gente no puede estar equivocada?.

Imagen de Anónimo

Yo lo único que quiero que me expliquen es por qué carajo siguen pintando al cagandante en las las pancartas como si aún tuviera 40 años. 

Imagen de Anónimo

Qué curioso, Montaner coincide con el archicastrista Angel Guerra en el diagnóstico de que la Guerra Fría no ha acabado: http://www.jornada.unam.mx/2016/01/07/opinion/022a1mun

Imagen de Anónimo

Bien claro lo que dice Montaner. Le sacaría algo del tono catártico, pero en esencia, es eso lo que ocurre (y ocurrió) en América latina.De todas maneras, soplan vientos favorables en la región. Poco a poco, el populismo está cayendo. Maduro (el principal divulgador) está entre la espada y la pared, y a Vilma poco tiempo y capital político le sobran como para dedicarse a discursos fanfarrones, como los que hacía el inefable Chávez.Alguien deberá acordarse en algún momento que en Cuba pasó de todo y con los mismos dirigentes de siempre: asesinatos, corrupción, terrorismo de exportación, etc. Ya está bueno con que justifiquen su lucha con el "imperialismo". Habrán triunfado como revolución en el '59 pero carentes del elemental criterio de construcción democrática y productiva que un país necesita.En ése sentido, los últimos 50 y tantos años de castrismo cubano, han sido de total FRACASO.

Imagen de Anónimo

Al ver esta Pandilla de Cuatreros, Descerebados, como han llegado al Poder, solo da a entender, que los Latinoamericanos, tienen tan poco Cerebro, como un Mosquito!!!

Imagen de Cubanón Regusanón

CAM hace un resumen bastante acertado, pero siempre e he preguntado qué ha hecho que los americanos le hayan perdonado la vida a los Castro durante tamtin tiempo. A raíz de la Crisis de Octubre era entendible por el acuerddo con los rusos. Pero después de eso oportunidades tuvieron de quitarse a esos tipos de encima y no pudieron. Reagan quería megerles mano y sus asesores lo desidadieron. Yo de verdad que no lo entiendo. Este Obama ha sido pero genuflexo ante esa Yegua de Birán. Y, Anonimo de las 11:18 am, infórmate bien, que la bolsa en China se está desplomando y ni te imagines que son modelo de sociedad. La salud pública allá hay que pagarla, por si no lo sabías, dicho por los propios chinos con los que hablé en Cuba. Fíjate si está bueno aquello que los tipos iban a Cuba como turistas para organizar salidad iglegales para México y de ahí a USA. Las fierencias solciale en China son brutales. una china se compra una cartera en París que vale 7000 dólares y una familia del campo no tiene dinero para operar el brazo de su hijo. Esto también es China sin contar las volaciones de derechos humanos.

Imagen de Anónimo

lo que tiene estos paises no es una guerra fria, es una guerra fantasma, ellos pintan a US como enemigo y este ni caso les hace, por lo que no hay guerra, es falso.

Imagen de Anónimo

Anónimo - 17 Ene 2016 - 6:38 pm. Nadie defiende a China, saludos.