Martes, 12 de Diciembre de 2017
01:53 CET.
Venezuela

Los dos planes de Maduro

Nicolás Maduro sabe que perderá las elecciones del 6 de diciembre. El desastre es demasiado intenso. Lo dicen todas las encuestas. El 90% de los venezolanos quiere un cambio. El 80% culpa a Maduro. El 70% está decidido a votar contra ese gobierno meticulosamente incompetente.

Los venezolanos están cansados de hacer colas para comprar leche, papel higiénico, cualquier cosa. Les horroriza la inflación. Todo es más caro cada día que pasa. El salario de un mes se consume en una semana. Les asquea la corrupción. Saben o intuyen que la cúpula chavista es una asociación de maleantes en la que no faltan los narcotraficantes, todos coludidos para saquear al país. A falta de harina, la violencia es la arepa de cada día. Caracas es una de las ciudades más peligrosas del mundo. Y de las más sucias. (La cubanización también es eso: escombros y aguas negras regadas sobre un gastado pavimento lleno de agujeros.)

Pero Maduro obedece ciegamente un axioma castrista: "la revolución no se entrega nunca". La revolución es una construcción verbal que, en realidad, quiere decir el poder. El poder es lo que no se entrega nunca. La revolución es una cosa plástica que se trasforma para no perder el poder. La construcción verbal tiene otros componentes retóricos: "pueblo, justicia social, antiimperialismo, pobres oprimidos, ricos codiciosos, multinacionales explotadoras, el enemigo yanqui". Son cientos de expresiones con las que se arma el relato.

Hasta 1998, según los Castro, se llegaba al poder a tiros y se declaraba la revolución. Ese era el dogma. Es lo que ellos habían hecho. A fines de ese año, Hugo Chávez ganó unas elecciones y alcanzó el poder por otros medios, pero con los mismos fines. Fidel, a regañadientes, aceptó el cambio de método, pero aclarando que el poder no se cede nunca.

Aceptaba que el chavismo desmontara en cámara lenta el andamiaje de la democracia liberal y liquidara las zarandajas de los tres poderes y la libertad de prensa y asociación, pero dejando muy claro que la revolución, es decir, el poder, nunca era negociable. La alternancia era una ridícula práctica republicana de los blandengues burgueses. Esa opción no cabía en un modelo genuinamente testiculado y revolucionario.

¿Qué va a hacer Maduro ante la derrota electoral que predicen las encuestas y su decisión de no abandonar el poder jamás, impuesta por Cuba, pero entusiastamente asumida por él y por la cúpula chavista?

Maduro tiene un plan A y un plan B.

El A es tratar de ganar las elecciones o aceptar que pierde por una mínima cantidad. ¿Cómo lo perpetra? Encarcelando o prohibiéndoles participar a líderes opositores que pueden arrastrar a muchos compatriotas a las urnas. Ese es el caso, entre otros, de Leopoldo López y María Corina Machado. Manipulando las máquinas de votar. Generando cédulas falsas. Dibujando los distritos para favorecer a los suyos. Abusando de los medios de comunicación 100 a 1. Obstaculizando de mil maneras el voto de los opositores.

El propósito del Gobierno es desalentar a los demócratas para que no voten. Calculan que con la suma de todas esas trampas pueden ganar o perder por poco margen. Y, si pierden, compran a cualquier precio a un puñado de diputados deshonestos y continúan con el poder fuertemente sujeto por la entrepierna.

¿Y si falla el plan A? El plan B se pondría en marcha si es tal la avalancha de votos que no hay manera de ocultar una derrota contundente. Fue lo que le sucedió a Jaruzelski en Polonia en el verano de 1989. Utilizó todas las ventajas del poder para aplastar a Solidaridad en unas elecciones parciales limitadas al senado, pero Walesa y su tribu democrática obtuvieron el 95% de los votos y casi todos los escaños. El régimen comunista se desplomó ante la evidencia del rechazo generalizado.

Maduro ha tenido la cortesía de anunciar su Plan B. Si pierde utilizará las prerrogativas de la ley habilitante para demoler las pocas instituciones de la república que quedan en pie. En ese caso, gobernaría revolucionariamente con "el pueblo y el ejército" mediante una junta cívico-militar.  A esa infamia la llaman "profundizar la revolución". ¿Entregar el poder? Ni soñarlo. Crearían una satrapía monda y lironda, colectivista y brutal, ya sin disfraces burgueses.

¿Qué deben hacer los venezolanos? Lo que hicieron los polacos. Salir a votar masivamente. Enterrar esa inmundicia bajo una montaña de votos, y pelear sufragio a sufragio y mesa por mesa, sin miedo y sin desmayo.

El plan A es peor que el B. El A continúa una farsa agónica que inevitablemente conduce a una muerte lenta y dolorosa. El B tiene la ventaja de que desnuda sin pudor el carácter totalitario de esa dictadura y le pone fin a la trucada historia de la revolución de los oprimidos. Se les acaba el relato.

Hay muchos venezolanos, chavistas y no chavistas, militares y civiles, que acaso no van permanecer impasibles mientras Maduro y sus amos de La Habana tuercen la voluntad popular y les imponen un yugo permanente. Hay que jugárselo todo el 6 de diciembre. Tal vez la vida misma.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 22 ]

Imagen de Anónimo

Los dos planes de MABURRO ta bueno pa una novela

Imagen de Anónimo

Como los polacos no, como los rumanos es lo que hay que hacer.

Imagen de Cubanón Regusanón

Anonimo de las 7:13 pm, n seas inocente a Raúl le iteresa el levantamiento del embargo pero también le interessa mantener al Maduro, Cabello y compañía como le interesa que siga el Correa, el Evo y hasta el flojera de Santos, no Uribe. Todo lo quesea perpetuar a los populistas iquierdosos en cualquier lugar del mundo a él le conviee como simprele convinoa su hermano el Coma*andante. Esto es una guerra contra la democracia, la libertd y los derechos humanos y todo lo que sea contra esos tres elementos fque componen la sociedad occidental les conviene a ellos.

Imagen de Anónimo

Ta bueno el titulo.para ponerselo a una narconovela.los dos planes de MABURRO.

Imagen de Anónimo

Ya publicaron en el Miami herald que el narcomibistro de defensa de venezuela el Vladimir ilich padrino esta denunciando que aviones de usa violaron espacio aereo de venezuela y que el imperio los esta espiando.y que para la fecha de las elecciones dl 6 de dic  portaviones George washington estara cerca de aguas venezolanas.tienen miedo de que los usa les den con to.el narco cabello y maduro y su gang van a tener que salir hechando pa cuba cilia incluida.por mu que limlien el mundo de ese cancer llamado comunismo.que sigan pa cuba.

Imagen de Anónimo

No estaran las manos de los Rusos y Chinos detras de los recursos naturales?

Imagen de Anónimo

Anonimo- 8 no 2015- 7-18 pm , debes de estar delirando , HAY  DE 40ML CUBANOS EN VENEZUELA , QUE INTERFIEREN DE LA FORMA MAS BURDA Y DESCARADA Y HABLAS DE , AGENTES CIA , DESPIERTA , ese viejisimo discurso , ya esta , mas que fuera de serie, nadie , nadie lo cree, y que crees  , que  Cuba es una democracia  ??????....., Despierta , de tu sueno , o si sonaste que en Cuba , hubo elecciones y el pueblo , voto por vivir , bajo una cruel tirania comunista. Venezuela , una muestra mas del fracaso comunista , solamente , con fraude , enganos , mentiras y represion se mantendara el maduroburrroocomunista de basura , PERO LOS TIEMPOS HAN CAMBIADO, ESO LO QUE NO ENTIENDEN LOS DESAFASADOS COMUNISTAS.

Imagen de Anónimo

Es un mito, pura propaganda, que "Cuba" controla la situación en Venezuela. A Raúl Castro lo que le interesa es la situación en Cuba y que Estados Unidos levante el embargo y haya todo tipo de inversiones en la isla, de todos los países, sin la amenaza de multas a empresas de otros países que comercien con Cuba, tal y como todavía es.  Si hay alguien que de verdad está metida en Venezuela esa es la CIA y otras agencia de USA.  Todos estos cubanos diciendo lo que hay que hacer en Venezuela, tienen que regresar a Cuba ya, y entonces alzar su voz allá. Pero no, de eso nada.  Para eso hay que tener identidad como pueblo y estos cubiches ni a tribu llegan. Del individuo y la familia inmediata no pasan.  Y que los Yankis invadan. Esa es su filosofía, su aspiración. O quejarse de que Cuba "es una dictadura militarizada" todavía. Así que, por favor, no nos vayan cortar los fondos que nos permiten viajar y hacer el paripé de oponernos a esa dictadura militarizada. A eso aspiran los disidentes viajantes.

Imagen de Anónimo

Un gobernante tan incapaz debería retirarse lo antes posible, pero si se queda más tiempo asegurará el contundo fracaso de la robolucion social.   

Imagen de Anónimo

Con las tiranias no se negocia.KT