Lunes, 18 de Diciembre de 2017
19:04 CET.
Política

¿Cómo impedir que Hitler llegue al poder?

Cuando la revista Perspectiva, del Instituto de Ciencia Política Hernán Echeverría Olózaga de Colombia me solicitó un artículo bajo el título "¿Cómo evitar que los Hitlers ganen en las urnas?", lo primero que pensé fue poner como condición un cambio de título. La sola idea de que Hitler pudiera regresar era y es para mí una distopía difícil de aceptar.

Una segunda vuelta de tuerca me hizo observar que el título no tenía un sentido literal. El ascenso de Hitler puede ser también utilizado como símbolo representativo de todos los gobernantes que utilizando instituciones republicanas han accedido al gobierno con el objetivo de desmontar la democracia y en su lugar establecer una dictadura, una autocracia o algo similar.

Es importante agregar que el ascenso de Hitler al poder no solo sirve para caracterizar un signo del fascismo. Esa misma "táctica" ha sido asumida, y no en pocas ocasiones, por grupos y partidos que se autodenominan socialistas, algunos de los cuales todavía entienden a la "democracia burguesa" como una  simple superestructura del capitalismo. Es historia muy conocida, sobre todo en América Latina. No insistiremos aquí sobre ella. Valga solamente mencionar que la táctica hitleriana de acceso electoral al poder fue compartida en su tiempo por el KPD (Partido Comunista Alemán).

Más urgente es apuntar al hecho de que cada vez es mayor el número de naciones en las cuales grupos antidemocráticos alcanzan el poder por medio de comicios electorales. Los hay en el este de Europa, en Eurasia, en casi toda África y por supuesto, en países latinoamericanos.

¿Cómo impedir que los Hitler lleguen al poder sin destruir la democracia? Esa es la pregunta y a la vez el tema. La respuesta no es fácil.

Antes de atender al problema de la prevención política, será necesario destacar que muchas naciones en las cuales ha sido impuesta una dictadura mediante vías democráticas tienen como punto común denominador el hecho de que las instituciones democráticas coexisten con tradiciones y hábitos no democráticos. Para que se entienda mejor, no me refiero tanto al subdesarrollo económico como al político. Con ello quiero decir que los bajos niveles de conciencia democrática no están necesariamente determinados por un mayor grado de pobreza o de riqueza.

El mismo ascenso de Hitler —no lo olvidemos— ocurrió en una de las naciones económicamente más avanzadas de su tiempo. No obstante, en lo que se refiere a su cultura política, la Alemania de las tres primeras décadas del siglo XX era, como otras en Europa, una nación estatista, militarista y autoritaria, de tal modo que muchos de los temas que levantó Hitler (antisemitismo, militarismo, caudillismo) no los inventó Hitler. Formaban parte de la "ideología alemana" y, en muchos casos, europea. En cierto modo el nazismo fue un fenómeno europeo ocurrido en territorio alemán.

La democracia es de por sí una construcción frágil. Mucho más frágil si las instituciones democráticas no tienen raíces en la conciencia ciudadana. Podríamos hablar así de democracias sin demócratas. Son muchas más de las que a primera vista uno puede imaginar. Basta mirar el mapamundi. El ciudadano en el sentido kantiano del término, ese que no necesita mirar la carta constitucional para actuar pues la lleva inscrita en su propio corazón, es una especie muy rara de encontrar. Aun en nuestros tiempos.

Así y todo llama la atención el hecho de que los partidos de centro y centroderecha de Alemania hubieran pensado que Hitler y su Partido Nacional Socialista podían ser parte de coaliciones democráticas. La ingenuidad del presidente Von Hindenburg y de las fuerzas republicanas y monárquicas que lo apoyaban fue en ese sentido espeluznante.

Cierto es que entre 1930 y 1932 Hitler moderó su lenguaje hasta el punto de que las alas más radicales del nazismo lo bautizaron como "Adolf, el Legal". Pero pese a sus continuos juramentos a la Constitución, nunca desdijo su rabioso antisemitismo, jamás ocultó sus objetivos guerreristas ni su admiración por Mussolini (tan parecida a la que sienten hoy algunos gobernantes latinoamericanos por los hermanos Castro). Tampoco criticó su participación en el golpe de Munich (1923) y por si fuera poco, todo su programa había sido ya publicado en Mein Kampf, escrito en 1924, en prisión. En otras palabras, Hitler no engañó a nadie. De tal modo que la ilusión de Von Hindenburg, Bruning, Von Papen, y tantos otros, relativa a que la política domesticaría a Hitler, apenas ocultaba el deseo de restaurar los principios de la monarquía absoluta, pero con un Führer en lugar de un monarca.

No obstante, los grandes errores del centro y de la derecha política alemana fueron muy poco comparados con los cometidos por socialdemócratas y comunistas. A fin de sintetizar, dichos errores pueden ser divididos en dos grupos. El primero: la desocupación de espacios políticos y sociales que fueron puestos a merced de la demagogia hitleriana. El segundo: la incapacidad para lograr una unidad opositora mínima; vale decir, un bloque político defensivo que hubiera servido como dique de contención al avance del nazismo.

Con respecto al primer error, es posible afirmar que tanto socialdemócratas como comunistas obsequiaron a Hitler el tema de la seguridad de la nación, tema que Hitler convertiría fácilmente en nacionalismo expansionista. En ese sentido la mayoría de los historiadores están de acuerdo en que el Tratado de Versalles de 1919 (reparaciones con respecto a la guerra de 1914) que despojó a Alemania de territorios que le pertenecían (Alsacia y Lorena), obligándola a pagar leoninas indemnizaciones, lastimó profundamente el orgullo nacional.

Las fracciones pacifistas del SPD impidieron que este partido se sumara al legítimo reclamo nacional. No sin cierta razón el destacado socialcristiano alemán Heiner Geissler dijo el año 1983 ante el escándalo del público político bienpensante, que el "pacifismo de los años 30 hizo posible Auschwitz". La relación por cierto, no es directa. Pero no se puede negar que el pacifismo socialdemócrata, al abandonar el tema de la revisión política del contrato de Versalles, dejó  flancos abiertos para que Hitler desarrollara un radical discurso nacionalista en contra de las naciones europeas controladas según él, por "el judaísmo y el bolchevismo".

Más grave aún que la indiferencia de la izquierda alemana con respecto al injusto Tratado de Versalles, fue regalar el tema de la protección de la nación frente al expansionismo de Stalin, a Hitler. Efectivamente, la posibilidad de una agresión soviética no era un invento de Hitler. El mismo Stalin nunca la ocultó. Naturalmente los comunistas alemanes, dirigidos desde la URSS, no habrían podido tomar esa bandera. Pero sí la SPD. Nuevamente, el pacifismo socialdemócrata mostró en ese punto su profundo carácter antipolítico.

Cuando en 1986 el historiador Ernst Nolte afirmó que el comunismo había sido la principal causa del avance del nazismo, fue objeto de encarnizados ataques de parte de la política y de la cultura alemana. Jürgen Habermas, quien jamás pronunció una palabra en contra de la dictadura de la RDA, acusó a Nolte de "convertir a las víctimas en hechores". Sin embargo, nadie logró ocultar el hecho de que entre quienes votaron por Hitler no todos lo hicieron a favor del Holocausto. No pocos vieron en Hitler la única alternativa militar frente al avance de Stalin y en los comunistas alemanes, puntas de lanza al servicio de la URSS. En verdad, eso fueron.

Con respecto a la desocupación de temas sociales, la responsabilidad de comunistas y socialdemócratas es compartida. La SPD era un partido con hondas raíces en la clase obrera organizada. Lo mismo ocurría con el DKP. Esos dos partidos eran efectivamente, obreros. El NSDAP (nazi) cuyo nombre originario fue Partido Obrero Alemán (PAD) llegó a ser en cambio un partido popular (y populista).

De los "tres socialismos", el socialdemócrata, el comunista y el nazi, este último fue el único que captó que "debajo" de la clase obrera organizada existían grandes contingentes de desclasados, una chusma paupérrima que serviría al nazismo como campo de reclutamiento de matones, soldados y grupos de choque. Gracias a esa política de "apertura hacia abajo" la revolución de Hitler logró transformar a la "sociedad de clases" en una "sociedad de masas". El clasismo ortodoxo de socialdemócratas y comunistas facilitó sin duda el crecimiento social del nazismo entre las capas sociales más empobrecidas de la nación.

Sin embargo, de todos los errores cometidos ninguno fue tan grande —digámoslo abiertamente, tan criminal— como el cometido por los comunistas alemanes al comenzar la década de los 30 al seguir fielmente el mandato de Stalin destinado a combatir a la socialdemocracia y no al nazismo como enemigo principal. Como si hubiera colaborado directamente con Hitler, el estalinismo dividió a los obreros lanzándolos a combatirse entre sí en nombre de una insurrección que no tenía por donde aparecer. Más aún, esa división fatal fue la principal razón que impidió la unidad de toda la oposición en contra de Hitler. Cuando Stalin en 1934 recapacitó, dándose cuenta de la monstruosidad cometida, ya era demasiado tarde. Los activistas comunistas y socialdemócratas o estaban aniquilados o compartían las mismas cárceles. Esa fue la gran lección, la lección nunca aprendida que dejó detrás de sí el ascenso de Hitler al poder.

El ascenso de Hitler al poder (su votación máxima fue de un 34% en 1932) no estaba predeterminado por ninguna ley de la historia. Más aún, sobre la base de una mínima unidad opositora —antes de Hitler electoralmente mayoritaria— ese avance podría haber sido perfectamente bloqueado.

Hitler llegó al poder no como consecuencia de sus virtudes políticas, sino como resultado del colapso de las fuerzas llamadas a defender la precaria democracia alemana. No sería esa la última vez que en la historia ocurre algo parecido.

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Comentarios [ 24 ]

Imagen de Anónimo

El tipo de la foto se me parece mucho Maduro, pero creo que es identico a fidel Castro. que berbaridad despues de 70 años han logrado clonar al señor de la foto en America Latina, somos los mejores. Ni Mandrake el MAGO.

Imagen de Anónimo

Castro se hizo fuerte por dos razones: Por tener lengua de  MENTIROSO y porque fue conspirando y asesinando a todos aquellos con actitud de lider: Frank pais, Manzanita, Camilo, Ochoa,  y a muchos otros los hundio'en la carcel...Ni hablar de los que mandaron a morir en incursiones guerreristas en Africa y Latinoamerica....Los cubanos tienen hace rato a una familia CRIMINAL en el poder...Algun dia habra que juzgarlos...

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Anonimo 2:30 ningun microbio sobrevive en un ambiente alcalino . Por eso la lucha contra el cancer esta perdida . La comida basura y la contaminacion porvocan el medi operfecto para que las celulas cancerosas se multipliquen . Las bacterias y virus tampoco pueden sobrevivir en ambientes alcalinos , el oxigeno las mata . Igual que ratas , cucarachas y moscas no sobeviven en ambientes pulcros e higienicos . La gente que ha superado el cancer lo primero que ha hecho ha sido cambiar la dieta . En cuanto a Hitler , si era un mediocre . Ideo un sistema de mando fraccionado que impedia la toma rapida de decisiones , tuvo muy buenos generales e ingenieros pero el decia la ultima palabra y se equivocaba . Invadir Rusia fue su mayor error . Desde Gengis Khan ningun invasor a logrado derrotar a Rusia , los rusos recuperaron las islas al sur de Kamchatka en la II Guerra Mundial . Cuando los yankis invadieron Normandia ya el ejercito rojo estaba aplastando a los nazis en su paso hacia la toma de Berlin , si no se apuran los rusos hubieran liberado hasta Lisboa . La Batalla de Stalingrado , no el desembarco de Normandia fue lo que decidio la derrota de Alemania y el error fue de Hitler , que subvaloro a Rusia .  Si Hitler no hubiera invadido la URSS habria ganado la II Guerra Mundial 

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Anónimo - 22 Ago 2015 - 9:33 am. Me gustaria detenerme el partes de su comentario, Hitler no era ningun mediocre, lo que dice usted del tradao de Versalles es cierto.  Fidel no hubiera llegado al poder(que es de lo que se trata este articulo, no de mantenerse) si no hubiera sido por los americanos, primero quitaron al mejor presidente de cuba, Machado, luego no hicieron nada cuando la revuelta de los sargentos, luego nada cuando el golpe de batista, luego cuando fidel estaba en la sierra le quitan el apoyo a batista y luego son los primeros en reconocer al golpista de fidel y su gobierno, luego le imponen un embargo para que se mantenga en el poder, es decir, fidel y hitler son 2 experiencias diferentes, fidel copia a hitler, y fidel no tuvo un tratado de versalles, tuvo a los americanos todo el tiempo y los cubanos nunca se dieron cuenta, ni siquiera los de la brigada 2506. El embargo entonces tuvo a la ley de ajuste como complemento, es decir, explicar como evitar que un "hitler" llegue al poder es diferente a explicar como un fidel llegue al poder. Ademas usted dice o copia de alguien "el microbio nunca es lo peligroso", mentira, los microbios siempre son peligrosos, y mas aun cuando el ambiente o medio es debil. No mezclemos a Hitler con chavez y fidel, estos 2 ultimos llegaron como consecuencia de la estupides humana a pesar de haber ejemplos ahi presentes.

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Anonimo 8:44 QTS es Quien Tu Sabes, el innombrable porque no solo desaparecio en la mente de los cubanos su figura y sus acciones (inventos locos y despreciables), sino hasta su nombre! o si vives en Cuba la gente tienen miedo  nombrarlo y hacen senas... Por escrito se dice de esta manera...ja,ja,ja. Creo que ya no tengo que explicarte mas.

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La mayoria de la gente es ignorante en Historia . Hitler es una consecuencia del Tratado de versalles que impuso condiciones humillantes para los alemanes . Sin el revanchismo franco-britanico Alemania no se habria arruinado . Luego llego un mediocre , populista con carisma e hizo el resto , pero el pueblo aleman estaba harto de ser explotado por las potencias vencedoras que la I Guerra . El ascenso de Lenin y Stalin no habria sido posible si el inepto y despota Zar Nicolas II no hubiera perdido la guerra ruso-japonesa . Fidel no se hubiera mantenido en el poder si los yankis hubieran quitado el embargo en 1960 , coartada para justificar lo injustificable . Putin no habria ascendido y consolidado al poder si la humillacion sufrida por Rusia durante la era Yeltsin . Lo peligroso nunca es el microbio , sino el " medio " . Ya lo dijo Pasteur en sus ultimos anos de vida cuando rectifico . Por eso el ascenso de otros Hitlers , otros Fideles , otros Chavez, otros Maos esta garantizado , porque si los pueblos tienen hambre y desesperacion buscaran lideres fuertes y despotas que le prometan soluciones . Y EE UU no podra vencerles . 

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Leyendo este articulo no puedo menos que evocar la celebre cita martiana: "...lo que Pinochet dejo sin hacer, sin hacer esta aun, porque Pinochet tiene que hacer todavia en America!"

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Leyendo este articulo no puedo menos que evocar la celebre cita martiana: "...lo que Pinochet dejo sin hacer, sin hacer esta aun, porque Pinochet tiene que hacer todavia en America!"

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Estos Hitlers pueden ascender al poder en cualquier pais, no solo en Europa del Este o Latinoamerica. Por ejemplo, en Canada, se hizo Primer Ministro un conservador llamado Stephen Harper que lleva una decada gobernando y no quiere marcharse de su puesto de mando.Este Harper es todo un racista que culpa a los inmigrantes de todo lo malo que tiene Canada y ha echado abajo muchos de los beneficios de los que gozaban los canadienses antes del ascenso de los conservadores al poder en el 2005.Hasta la salud publica queria privatizar este fascista pero el parlamento de Ottawa se lo prohibio, gracias a Dios.O sea que este conservador y nuevo hitleriano aspira a estar hasta dos decadas gobernando en Ottawa y puede seguir cometiendo todo tipo de abusos contra la democracia y la sociedad canadiense.Los Hitlers contemporaneos pueden estar donde quiera, ni el mismo Canada, un pais tan avanzado y democratico, se ha podido escapar de ellosAbajo el racista de Stephen Harper!

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Vale la pena leer los artículos de Mires. Gracias. NIC