Viernes, 15 de Diciembre de 2017
01:49 CET.
Opinión

Aislacionismo contra internacionalismo en EEUU

Estados Unidos se recoge. Pasa cada cierto tiempo. Existe en el país una vieja pulsión hacia el aislacionismo que comienza con George Washington y resurge intermitentemente. Mind your own business es la frase más norteamericana posible: "ocúpese de sus propios asuntos".

Barack Obama se mueve en esa dirección. Llegó al poder decidido a cancelar las dos guerras (Irak y Afganistán) en las que su país se había empantanado. Casi lo ha logrado (con el aplauso de la mayoría, todo hay que decirlo). El entusiasmo bélico de los norteamericanos es como las series de televisión: dura 13 semanas.

De acuerdo con un estudio publicado por Heritage Foundation, cuando Obama se despida del poder en 2017 el ejército tendrá apenas 450.000 soldados dispuestos a pelear, incardinados en 30 brigadas de combate. Seguirá siendo la fuerza militar más importante del planeta, probablemente invencible, pero será un 20% menor de lo que era cuando Obama se convirtió en su Comandante en Jefe.

Obama quería cerrar la cárcel de Guantánamo y antes de terminar su mandato acabará devolviendo esas instalaciones militares a los Castro. Su nueva política cubana consiste en eliminar unilateralmente cualquier vestigio de hostilidad militante hacia la dictadura aunque sacrifique a los demócratas cubanos. Eso quiere decir su cancelación del objetivo de "cambiar el régimen".

Sus acuerdos con Irán van en la misma dirección. A la Casa Blanca no le importa debilitar hasta la extenuación sus relaciones con Israel a cambio de cancelar los conflictos con los ayatolás. Ni siquiera le preocupa excesivamente que saudíes, egipcios y turcos acaben desarrollando bombas atómicas sunníes para oponerlas a las chiítas que inevitablemente fabricará Teherán.

Esta tendencia aislacionista arraiga en la autopercepción de la clase dirigente de Estados Unidos. Para los Padres Fundadores "el pueblo americano" (los blancos, claro) estaba formado por una sociedad compuesta por personas pacíficas dedicadas al trabajo en el campo y al comercio. Esa era la visión de Thomas Jefferson. Una dulce Arcadia rural. Pensaba que su país debía ejercer una gran influencia internacional, pero por el ejemplo de sus virtudes republicanas y no por la fuerza.

Aunque había otras visiones. En la primera mitad del siglo XIX se afianzaron los idealistas, muy dentro de la filosofía política inglesa de la época. Estos norteamericanos creían en el carácter diferente de Estados Unidos. Era una nación distinta escogida por la Providencia para mejorar a los seres humanos. El país estaba llamado a guiar al mundo hacia el desarrollo, la democracia, la ley y la libertad.

En 1839 un periodista acuñó la expresión: el destino manifiesto. La nación debía civilizar al planeta. La consigna sirvió para justificar la anexión de Texas y del norte de México. También se trataba de una responsabilidad racial. Los blancos debían cargar con el peso de esa obra civilizadora. En 1899, Ruyard Kipling escribió unos versos defendiendo la grandeza de la conquista de Filipinas por Estados Unidos, arrebatada a España: "The White man's burden". A Teddy Roosevelt le pareció un mal poema, pero una excelente coartada política.   

Poco antes, en 1893, los colonos norteamericanos, aliados a los misioneros religiosos, le habían dado un injustificado aunque incruento golpe militar a la muy creativa reina hawaiana Liliuokalani, escritora y compositora. El presidente norteamericano Grover Cleveland se horrorizó y se negó a aceptar el cuartelazo. Le tocó a su sucesor William McKinley incorporar el archipiélago al territorio de Estados Unidos y extenderles la ciudadanía a sus habitantes.

Sin embargo, no fue hasta 1959, dos años antes del nacimiento de Obama, que Hawai se convirtió en el 50 estado de la nación. Siempre he pensado que el factor hawaiano debe haber pesado mucho en la percepción que tiene el presidente de la historia de su país y de su propio papel dentro de ese relato. ¿Qué tiene que ver un hawaiano birracial, hijo de un keniano, pasado por Indonesia, con John Adams o con Andrew Jackson?

En Hawai uno no nace y crece celebrando a la nación sino conmemorando rencorosamente el pecado imperialista original. El territorio es lejano y diferente al estereotipo estadounidense, la composición étnica es distinta, nunca hubo esclavitud ni Guerra Civil, y la regla general es el mestizaje. Hasta Pearl Harbor, era un Estado sin batallas y sin héroes gloriosos que prefería el hulahula a las marchas militares.

Dentro de esas circunstancias, era predecible que Obama basculara hacia el aislacionismo, como hoy sucede con medio país. Por supuesto, eventualmente el péndulo se trasladará en la otra dirección y otros gobernantes, como en su momento hicieron Harry Truman y John F. Kennedy durante la Guerra Fría, asegurarán que la misión de Estados Unidos es defender la libertad en el mundo. El internacionalismo no está permanentemente agotado. Solo se ha apagado provisionalmente.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

MAESTRO ,MAGNIFICO ARTICULO , QUE SANGREN POR LA HERIDA

Imagen de Anónimo

Ahora es cuando el comunismo y el castrismo se van a poner buenos y duraderos .....digan lo que digan es lo que viene ...cuando le empieze a entrar el billete a la monarquia y se blinden .50 anos mas dando por c......gracias Obama esta es toda tuya .

Imagen de Anónimo

Lamentablemente, en el último siglo -desde la Primera Guerra Mundial para acá- nos malacostumbramos que EEUU siempre sacara las castañas del fuego a todo el mundo... Ahora EEUU está acéfalo y el mundo ciego y pasivo. No viene nada bueno: quizá otra Guerra, la Tercera: ¿será la vencida? Obama está actuando como Chamberlain: "La paz a cualquier precio". No sólo con Cuba, sino con Corea del Norte, con Venezuela, con Rusia, con Irán... Y al final, reventó todo.

Imagen de Anónimo

Concuerdo con uno de los comentarios, el término birracial es racista... Decadente. Y que conste, soy blanco. 

Imagen de Anónimo

uaooo mi estimado CAM, decir que " ¿Qué tiene que ver un hawaiano birracial, hijo de un keniano, pasado por Indonesia, con John Adams o con Andrew Jackson?" .. se te fue la mano, eso es racismo puro, además tu mas que nadie deberías saber que los yumas no tienen amigos sino intereses, no les importa un rábano lo que pase en la isla si como dijo el nahue de Washington que " la normalización de relaciones con Cuba está dentro de los más altos intereses de ellos". Cuba será libre el día que los mismos cubanos saquemos a patadas a los Castro, pero nadie sabe cuando será eso porque el que puede escapa nadie está para hacerse el martir, ni siquiera los famosos disidentes.

Imagen de Anónimo

Tan desilucionado c lo q Esta pasando en Cuba que hasta Carlos Alberto me parcece un genio. 

Imagen de Plutarco Cuero

 Con el cuento de las "Ciencias Sociales"  existen una barbaridad de organismo lacayos de la ONU, que falsifican y edulcoran los progresos de esas llamadas ciencias para empujar "liberté, égalité, fraternité" con una pizca de Hiltler, Mussolini, Stalin, Castro y que no ...Ojalá que Obama sea feliz bailando el hula hula y nos deje a los cubanos resolver nuestros problemas sin darle tanto oxígeno a las momias de la Sierra Maestra ...

Imagen de Anónimo

La decadencia como analista político de CAM es, cuando menos, intrigante. La administración de Obama se ha caracterizado por emprender una cruzada en contra del aislamiento de EEUU. La movida con la Habana le inserta de manera más cómoda en la geopolítica de la región: Toda América. Inclusive borra la incomodidad que en Europa generaba la cortina de bagazo que edificó USA.El acuerdo con Irán hecho con los 5 +1 es la prueba más contundente del liderazgo asociado a los paísis más ifluyentes. Pero CAM entiende por isertarse en el mundo la política del destino manifiesto y la imposición de la fuerza. Cada día CAM se revuelca más en un reaccionario lodo defensor de la estrategia imperial pasada de época.¿Intrigante? Sí. ¿Es deterioro mental o billete que le manda?

Imagen de Anónimo

RAFAEL CASTILLO  es un antiliberal visceral y por eso rechaza todo lo que escriba CAM, pero se nota enseguida que lo hace para atacarlo y no para refutar sus argumentos. En ese sentido Castillo coincide plenamente con la tirania castrista y debe tener cuidado para no servir de comodín a la dictadura.Anibal 

Imagen de Anónimo

El Capital politico que invirtio FDR en romper el inmovilismo aislacionista de America durante los anos previos a Pearl Harbor, es el mismo que ha invertido Obama en hacer todo lo contrario. En Realpolitik, han existido elementos justificativos para este paso a falta de un liderazgo internacional efectivo y constante que podria conducir a un multilateralismo global, eficiente y provechoso para todos. La bulimia de un sector de la sociedad norteamericana es producto de la baja moral y auto-estima provocadas por la crisis economica que se ha atravesado y que recien comienza a dar tenues senales de rescindir. Excelente tema escoge CAM, es imposible resumirlo en breve espacio sin arriesgar subtemas y profundidad por lo demas, lo prefiero a algun comentario de Rafael Rojas, guru de los leales y quien nos podria deleitar con un ensayo sobre cuan importante y provechoso para la "libertad" es, guardarle lealtad a la Tirania.