Martes, 12 de Diciembre de 2017
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Opinión

Y no pasa nada

El 17 de diciembre de 2014, Raúl Castro y Barack Obama anunciaron el retorno de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

El 14 de julio de 2015, Irán y las grandes potencias alcanzaron un acuerdo sobre el dossier nuclear luego de 21 meses de negociaciones. A grandes rasgos, el acuerdo anula las sanciones económicas y financieras que pesaban sobre Teherán y, por su parte, los ayatolas se comprometen a no enriquecer su uranio por encima de 3,67% durante 15 años.

Entre ambos acuerdos, considerados como históricos por el propio Obama, hay un punto en común, además de Venezuela. Una particularidad esencial, la cual consiste en el hecho que dichos convenios no cambian en nada los intereses geoestratégicos ni de La Habana ni de Teherán.

Situación que le permite a Cuba proyectarse en más sectores de actividad económica que la provincia de Venezuela. Por su parte, Teherán, podrá duplicar su producción petrolera.

Para La Habana sus intereses geoestratégicos, no solo quedan intactos, sino que se ven reforzados. La tiranía de los hermanos Castro, ahora con más dinero, podrá aumentar la capacidad de sus milicias regionales, FARC, Colectivos, etc. Por su parte Teherán, podrá hacer lo mismo con Hezbollah.

La Habana seguirá asediando a la democracia colombiana, dejando al presidente Santos sin salida del callejón en el que se encuentra. La desestabilización de Colombia es un objetivo de La Habana al cual Obama no le otorgó importancia alguna al momento de negociar.

Pero en concreto, en lo que nos afecta a los venezolanos, es que siendo la dictadura chavista de Maduro, una aliada natural de Irán y un apéndice de Cuba, los acuerdos de Obama, no son anodinos. Para la dictadura caraqueña es muy sustancial este nuevo orden. Un escenario que fija aún más la línea de intereses geoestratégicos, en los cuales, está enmarcada la primera dictadura venezolana con política exterior. Toda una primicia en la larga historia de dictaduras vernáculas.

Por ejemplo, respecto al Esequibo, no ha habido ni habrá ningún antagonismo estratégico violento. Las perspectivas políticas para Venezuela son más chavismo y los acuerdos Obama-Castro refuerzan ese panorama.

En ese orden político interno, no es La Habana, sino Washington, quien refuerza la cohabitación (diálogo) para que en Venezuela se perennice el statu quo. Algo que obviamente Cuba aplaude.

Igualmente grave es que ese statu quo está también en la agenda del movimiento opositor venezolano. Todo menos la ruptura. La pax política nacional así lo demuestra.

¿Un ejemplo de dicha pax política? Esta semana la dictadura de Maduro inhabilitó a la diputada opositora más votada y no pasó nada.

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Bueno; pero no podran negar que hubo trato!?, como dijo barack caca: "Es mejor un trato que ninguno"...... QUE CLASE DE STUPIDEZ!!

Imagen de javier monzon velazques

Obama: ¿es tonto, o se hace ?

Imagen de Anónimo

Pues la verdad, Obama le está haciendo daño a todos: cubanos, venezolanos, iraníes, norcoreanos... y de ahí pa'l real. El mulato musulmán es NEFASTO. Lo bueno de estos es que los pueblos van de palo pa'rumba y ahora el péndulo va pa'l otro lado...