Martes, 12 de Diciembre de 2017
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Polémica

'The Economist' cuestiona las estadísticas sobre el hambre en Venezuela

El semanario especializado en economía The Economist ha cuestionado el reconocimiento que otorgó la FAO a Venezuela por sus esfuerzos para frenar el hambre con un reportaje titulado Cómanse el chavismo, que ha levantado quejas de Caracas.

Según la FAO, Venezuela es uno de los 72 países que han alcanzado el Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU de reducir a la mitad el porcentaje de la población que padece hambre.

Pero el premio, dice el semanario británico, basado en datos de hasta 2012 emitidos por el Estado, llega en medio de la creciente evidencia de que la tendencia se ha invertido.

En su discurso ante la FAO, el vicepresidente Jorge Arreaza dijo que un 95% de los venezolanos comen tres comidas al día. Sin embargo, en una encuesta realizada el año pasado por las tres principales universidades del país, más de 11% de los encuestados dijo que comía sólo dos veces al día o menos, señala The Economist.

La FAO afirmó que no veía ninguna razón para dudar de las estadísticas que utiliza. Pero muchos de los números necesarios para una evaluación completa, insiste el semanario, no se han publicado durante años.

El Banco Central de Venezuela no ha emitido las cifras mensuales de inflación o escasez de alimentos durante 2015. Ya en noviembre, según cifras oficiales, el salario mínimo apenas alcanzaba para pagar el 76% de los alimentos necesarios para una familia promedio.

Según estimaciones independientes, se requieren cerca de tres salarios mínimos y medio para cubrir las necesidades alimenticias de la familia venezolana. Alrededor del 40% de los ocupados gana el salario mínimo o incluso menos.

Marianella Herrera, nutricionista de la Fundación Bengoa, una fundación privada, califica los datos oficiales como parcializados e inconsistentes. "Otros estudios muestran un aumento de la malnutrición", dice en declaraciones a The Economist. "Los niños están apareciendo en las salas de emergencia de los hospitales con desnutrición severa, y algunos están muriendo debido a la falta de suministros básicos".

Algunos figuras del Gobierno, que han asegurado que Venezuela alcanzó el objetivo de la ONU para la reducción de la desnutrición en los niños antes de 2008, indican que para el año 2013 Venezuela estaba cerca de cruzar la línea de nuevo, pero esta vez en la dirección opuesta.

Maduro se queja

El Gobierno de Maduro ha replicado el artículo mostrando su rechazo categórico a "la postura" de The Economist "al mostrar a Venezuela como el único país en padecer los azotes de la crisis global del capitalismo".

Para el Gobierno venezolano el semanario obvia "la realidad mundial" y niega "los avances, significativos y palpables, que en materia de alimentación, educación, empleo y salud ha alcanzado la Revolución Bolivariana a pesar de los ataques económicos de los cuales ha sido objeto desde sus inicios".

The Economist, dice Caracas, "pareciera formar parte de la arremetida mediática que viene adelantando la derecha mundial en contra del valiente pueblo venezolano que, a pesar de las manipulaciones y los ataques económicos, se mantiene firme en la defensa de su Revolución".

Finalmente, el Gobierno de Maduro exhorta a The Economist "a reflejar en sus páginas los indicadores de pobreza que existen en el mundo y a compararlos con los de Venezuela, en el noble ánimo de tributar a la verdad".

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