Martes, 12 de Diciembre de 2017
01:53 CET.
Religión

Díaz-Canel y el cardenal Ortega asistirán a la beatificación de Oscar Arnulfo Romero

El primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, encabezará la delegación del régimen que asistirá el sábado, en El Salvador, a la beatificación de beatificación de monseñor Oscar Arnulfo Romero, informa la prensa oficial de la Isla.

Por su parte, la Iglesia Católica salvadoreña anunció que entre los cardenales que viajarán a San Salvador para la ceremonia está Jaime Ortega, arzobispo de La Habana.

El Gobierno enviará además a la jefa de la Oficina de Atención a Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista, Caridad Diego Bello; al vicecanciller Rogelio Sierra Díaz y a la embajadora de La Habana en San Salvador, Iliana Fonseca Lorente.

Las autoridades salvadoreñas prevén que unas 285.000 personas asistan al acto de beatificación; entre ellas los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Panamá, Juan Carlos Varela; la vicepresidenta de Costa Rica, Ana Helena Chacón, y el viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega, informó el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, reportó EFE.

Asimismo, se espera la presencia de delegaciones de México, Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, Italia, Nicaragua y Uruguay.

La Policía Nacional Civil salvadoreña ha anunciado un operativo de seguridad de 3.700 agentes, entre policías y militares.

La Iglesia Católica local informó, por su parte, de que 1.500 sacerdotes, entre ellos 300 internacionales, confirmaron su participación.

Además de Jaime Ortega, estarán los cardenales Oscar Maradiaga, de Honduras; Leopoldo Brenes, de Nicaragua; José Luis Lacunza, de Panamá, y "posiblemente dos cardenales de Norteamérica", aseguró el miembro del comité organizador, Edwin Enríquez.

La organización confirmó la llegada de 100 obispos, "la mayoría de Centroamérica, y los demás de Ecuador, Colombia, España, Puerto Rico, Argentina, Alemania, Italia y Australia".

Angelo Amato, enviado especial del papa Francisco, presidirá la misa. El encargado de la ceremonia de beatificación será monseñor Rafael Urrutia, de El Salvador. Los hermanos de monseñor Óscar Arnulfo Romero, Gaspar y Tiberio, también estarán presentes.

Décadas de debates sobre la beatificación

El arzobispo Oscar Arnulfo Romero, considerado mártir al haber sido asesinado al comienzo de la guerra civil, será beatificado tras décadas de debates sobre si su mensaje estaba apegado a la doctrina de la Iglesia o respaldaba a la izquierda insurgente de América Latina, informa Reuters.

El obispo Vincenzo Paglia, encargado de la causa de Romero en el Vaticano, recordó recientemente las dificultades desde que en 1997 comenzó el proceso de beatificación, debido a las presiones de la izquierda latinoamericana a favor y de la derecha en contra, así como divisiones dentro del mismo clero.

"Me encontré con dificultades inesperadas, con objeciones muy ásperas, hasta con exhortaciones a dejar el tema. Todo parecía decirme: es imposible", dijo en marzo Paglia, en una entrevista con el periódico salvadoreño La Prensa Gráfica.

La beatificación de Romero no tendrá que ver con milagros, sino con el hecho de haber sido asesinado mientras oficiaba misa, por lo cual su crimen es considerado por la Iglesia Católica como un acto de odio a la fe.

Ordenado sacerdote en Roma en 1942 tras una formación jesuita, Romero llegó a ser arzobispo apuntalado por las clases pudientes salvadoreñas, pero a medida que avanzaba la represión de movimientos sociales, su actitud se fue volviendo más radical.

El asesinato de su amigo, el sacerdote jesuita Rutilio Grande, y de dos feligreses en 1977, a manos de un comando de la Guardia Nacional, lo hizo virar hacia un discurso más directo, en momentos en que los movimientos izquierdistas comenzaron a unirse para formar en 1980 el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que gobierna actualmente.

En respuesta a la muerte de su amigo, Romero decidió suspender todas las misas en su diócesis y juntarlas en una sola celebración en la Catedral de San Salvador, en donde pronto se hicieron famosas sus homilías dominicales de denuncia y llamados a la paz, que lo convirtieron en objetivo de los paramilitares.

"Esta semana me llegó un aviso de que estoy yo en la lista de los que van a ser eliminados la próxima semana; pero que quede constancia de que la voz de la justicia nadie la puede matar ya", dijo en una homilía un mes antes de ser asesinado.

La tarde del 24 de marzo de 1980, un francotirador le disparó un certero tiro en el pecho mientras oficiaba misa en la capilla de la Divina Providencia, en un hospital para pacientes con cáncer en San Salvador.

Aunque los responsables nunca fueron llevados a la justicia, una comisión de la verdad de Naciones Unidas determinó en 1993 que el coordinador del ataque fue el mayor Roberto D’Aubuisson, fundador de los sanguinarios escuadrones de la muerte y de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), actualmente el principal partido de oposición.

Tras décadas de gobiernos de Arena y con la llegada del FMLN al poder en 2009, la figura de Romero comenzó a resurgir en El Salvador así como las gestiones para su beatificación.

Llevan su nombre el aeropuerto internacional, una autopista, y su imagen puede hallarse en diversos ámbitos en la capital de El Salvador. Su sotana perforada por el disparo y con rastros de sangre permanece intacta en lo que ahora se llama Centro Histórico Monseñor Romero, donde vivió y fue asesinado.

Pero la polémica en torno a si se trataba de una figura de izquierda o si su preocupación por la paz y los pobres ha sido manipulada de forma interesada, no ha cesado en un país polarizado entre fuerzas de izquierda y derecha y azotado por la violencia de pandillas.

Hay una "manipulación" de Romero, dijo Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador.

"Cuando voy al Arzobispado todos los días paso frente a un mural que tiene tres figuras: el Che Guevara, Monseñor Romero y Farabundo Martí. Muchos lo tomaron como bandera política y eso nos ha traído muchísimas dificultades a la hora de trabajar por su canonización", añadió.

Esto hace que gran parte de la población lo vea como un sacerdote comunista.

"Como era cura y alto clérigo de la Iglesia Católica, los izquierdistas sabían que movía masas y que los humildes lo seguían. Solo fue utilizado por ellos para su causa guerrillera", opinó Alejandra Palomo, una empleada de 34 años.

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Comentarios [ 6 ]

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Juntos??? Canel y Ortega???....Mmmm la Cardenala se va a dar banquete con el Canelón, sobre todo porque ya sabe que no hay UMAPs a donde la puedan mandar por llevar vestidos y no pantalones!!!!

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Y Diaz-Canel va a rezar???????No lo puedo creer!!!! Y con lo materislista y Marxista -Leninista que parecia este cuadro revolucionario!!!!!Como cambian los tiempos, son camaleones.

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Eminencia Ortega no pierde oportunidad de lucir sus vestiditos rojos

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En la intimidad del largo vuelo tendrán el cardenal y el vice presidente oportunidad de intercambiar experiencias. Buenos escaladores ambos, pues estreñidos de "méritos" y carisma, ambos supieron sin embargo, colocarse en altas posiciones nacionales. Al César lo que es del César.

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Who Cares!

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¿Y ya Díaz Canel aprendió a rezar? Raúl Castro dirigió el seminario de "Cómo rezar más y mejor" para todos los dirigentes.