Viernes, 30 de Septiembre de 2016
01:27 CEST.
Opinión

Una dictadura con rascacielos

Raúl Castro viajó al Vaticano y se encontró con el papa Francisco. La conversación, a puerta cerrada, aparentemente fue muy satisfactoria para el dictador cubano. Declaró que, si el papa seguía por ese camino, "yo volveré a rezar y volveré a la Iglesia". Al fin y al cabo —agregó—, "siempre estuve en escuelas de jesuitas".

Pese a esa oportunista promesa de recuperación de la fe, en realidad se trataba de la reunión entre dos jefes de Estado, no entre correligionarios.

Raúl es el presidente de una nación comunista —una de las pocas que quedan en el mundo—, y el Papa, al margen de su condición de cabeza del catolicismo, es el monarca de un minúsculo Estado cuya independencia fue reconocida por Benito Mussolini. Desde el punto de vista político, no hay duda de que se trata de dos fenómenos excéntricos diferentes, pero con algún parecido formal.

El Papa, en su condición de jefe de Estado, es una especie de rey dotado de poderes absolutos, elegido por un pequeño número de cardenales, todos ellos varones célibes, generalmente de edad madura.

Raúl, impuesto por su hermano Fidel, es un presidente, también provisto de poderes absolutos, supuestamente seleccionado por el Consejo de Estado, un minúsculo grupo de diputados compuesto en gran medida por militares pertenecientes a la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuyos miembros son escogidos en unos comicios de partido único.

En rigor, la autoridad que ostentan los dos jefes de Estado nada tiene que ver con los procesos plurales y abiertos de la democracia liberal. Ello acaso explica la tradicional frigidez del Vaticano ante la falta de libertades. Por eso Roma pudo firmar concordatos con la España de Franco en 1953, o con el sanguinario Trujillo de República Dominicana en 1954. A ninguno de estos dos países el papa Pío XII les exigió un cambio de conducta para firmar acuerdos. Los objetivos de la Iglesia eran de otra índole.

¿Cuáles son esos objetivos? Concretamente, la Iglesia Católica se dedica a tres funciones básicas: difundir el evangelio, educar, y participar activa y públicamente en el debate moral de la sociedad. A todo ello agrega un claro énfasis en el ejercicio masivo de la caridad, actividad que funciona como la gran misión terrenal de la institución y como un cohesivo que la mantiene unida.

Las tres tareas están íntimamente ligadas, pero para desarrollar cualquiera de ellas la Iglesia necesita, cuando menos, la neutralidad del Estado, lo que tradicionalmente la inclina a sostener una actitud complaciente con el poder, surgida desde el siglo IV, tras el Edicto de Tesalónica dictado por el emperador Teodosio —el iniciador del cesaropapismo—, acto que transformó a la Iglesia de perseguida ocasional en perseguidora frecuente y le concedió un inmenso poder político sobre "la Cristiandad".

Desde entonces, la Iglesia ha sido el Estado, parte del Estado, o se ha colocado junto al Estado, a veces en labores viles, como las tareas inquisitoriales, o a veces en actitudes valiosas, como cuando fundó universidades, pero casi nunca se ha enfrentado al Estado, aunque este sea manifiestamente criminal. No es su talante. Su reino, dice, no es de este mundo.

Es cierto que el papa Francisco tiene la buena intención de ayudar a los cubanos a solucionar muchos de sus problemas materiales, pero, a juzgar por el júbilo con que Raúl Castro ha acogido su mediación y respaldo, el régimen de La Habana ve esa conducta de la Santa Sede como un factor muy ventajoso para su proyecto político de consolidar una dictadura neocomunista de partido único y economía mixta, variante del experimento chino, pero aún más conservadora.

Es posible que a la jerarquía de la Iglesia en Roma (o al cardenal Jaime Ortega en Cuba), pese a no ser marxistas, arrastrados por esa tradición cesaropapista no le preocupen excesivamente el fortalecimiento en la Isla de un modelo neocomunista dentro de la cuerda ideológica china, pero me temo que puede afectar muy negativamente a quienes aspiran a un cambio democrático en el país similar al que ocurrió en Europa del Este.

En efecto, esos cubanos que quieren una transición a la democracia liberal, y no a una dictadura capitalista de partido único como la que hay en China o Vietnam, se sienten profundamente defraudados. No aspiran a una dictadura con rascacielos, sino a una sociedad en la que se respeten los derechos humanos y las libertades individuales, convencidos de que esa, además, es la mejor receta para disminuir la pobreza y alcanzar la prosperidad.

Al Papa, en cambio, un destino chino para los cubanos parece contentarlo. Su reino, al fin y al cabo, no es de este mundo. Para quienes tienen que vivir en el otro, en el real, esto no es un consuelo, sino una irresponsabilidad total de la Iglesia.

Comentarios [ 34 ]

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Bazofia, baba, muela, o como querais llamarle, el enquistamiento de CAM en los 70 no tiene nombre. El presi de EUA, el Papa, la CEE, el mundo está en el siglo XXI, pero él queriendo desembarcar en bahía de cochinos a como de lugar.

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anónimos de las y 51 (LAS 3 Y LAS 5) je je el problema de ustedes es que llevan no la Bayamesa. LLEVAN EL CASTRISMO EN EL ALMA. Aunque ud. no lo crea. El de las 3 porque llama "genio" a un escritor del montón y columnista de buena capacidad para explicar y desglosar sus puntos de vista ...y para de contar. Se puede equivocar, y se equivoca como cualquier hijo de vecino (quiero decir humano). Por cierto, que en los últimos meses ha adoptado la postura equivocada de los wishthinking para mi sorpresa y desconcierto. Porque inteligente lo ha sido hasta el otro día.   

Y los dos son castristas por la incapacidad de escuchar "al otro". Todo el que no sea incondicional de la postura oficial se le tilda de agente de la UCI.  Y sabemos que existe DESGRACIADAMENTE  un  anticastrismo oficial que es la imagen especular del castrismo más ortodoxo y reaccionario). Es lo que han hecho en sus sendas notas. Ni un argumento que considere mis puntos de vista. Quizá una sola idea: que la luz larga de la Iglesia es buena mierda. Mi compatriota CAM se revolcará en su escritorio si llega a leer la "defenssa" que ustedes hacen de él.

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Anónimo 9:54 pm, tu problema es que, con tal de criticar a Montaner, te parece bien la potente luz larga de la Iglesia Católica. Buena mierda de luz es ésa.

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El problema de CAM, anónimo de las 9:54 pm, es que es un genio y que no importa todo los que ustedes, en las reuniones de la UCI (Unidad de Cueros Inservibles) planean contra él. A ver cómo te lo digo. Utilizo un slogan que seguro conoces: "Montaner, Montaner, ¿qué tiene Montaner", que los Castros y sus esbirros no pueden con él". Ponle musiquita. Y  arréglate el ojo, que te lo dejé cuadrao.

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Yo por si acaso, me ire convirtiendo en ateo porque ahora todos los curas, reverendos, babalawos, brujeros, zombies, vampiros, etc., estan con Dios y con el Diablo.

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El problema de CAM es que no hay manera que encienda la luz larga. Ni Cuba es Corea del Norte o China o Vietnam. Cuando Raúl pase el batón por su promesa del 18 o por la ley natural, las mayores probablidades de que no se prolongue una dinastía estilo oriental es en un país "enlazado" al mundo actual. El aislamiento y "la plaza sitiada" es el mejor escenario para la cerrazón cuartelaria-familiar. ¿Ignora CAM la experiencia de estos 56 años fallidos?  Entonces, la autopista de la historia no se recorre con  luz corta. Y no hay quien tenga una luz larga más potente que la iglesia Católica Apóstólica y Romana.

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Carlos Alberto, para tranquilidad tuya,-que no la necesitas- y zozobra de los que te quieren comer, hare una anecdota breve. Fuimos a un crucero y unas de las islas que tocamos fue Saint Thomas, alli nos topamos con un dominicano debajo de un palo en el parqueo de un supermercado Pueblo, rodeado de un grupo de latinos residentes alli, hablando de politica y economia con ese dejo alegron, jodedor y con aspavientos que solo los dominicanos tienen. Al verlos, cuando estabamos un poco retirados, pensamos que fuera un pastor evangelico metiendo un sermon con la Biblia o el Nuevo Testamento en mano, al acercarnos y saludarlos nos dimos cuenta que no, las mujeres entraron al supermercado y nosotros nos quedamos merodeando y a los dos minutos estabamos en la conversa como si fueramos de alli, el que llevaba la voz cantante tenia un librito gastao como una novela de vaqueros antigua, en el se afincaba para explicar a los que le oian; era el Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano.

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Excelente reflexión. Pero ha ganado la izquierda, los demócratas simpatizantes del Castrismo han salido con las suyas. Y, si los cubanos de la isla no se tiran a la calle, todo será igual o peor. Los falsos gobernantes tendrán los recursos para desaparecer a cuanto disidente se ponga en el camino. Y Miami, ya lleno de visitantes miembros de brigadas rápidas, de batallones de actos de repudios,  de miembros del PCC, seguirán ocupando el espacio. Dudo de que se quiten de encima a los Castro. Raúl ha sido muy inteligente, más que su hermano, y quién lo diría cuando se presentaba como el feroz Ministro del Ejército que no creía ni en su madre y fusilaba por puro placer. Y dejará a su hijo Alejandro en el poder.

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Excelente articulo de Carlos Alberto. La iglesia y sus supuesta representatividad cristiana se alejan de casi todos los mandamientos de Cristo. En el caso del Vaticano, esta claro que actua como un estado mas, en nombre de sus intereses, los que si son de este mundo e incluyen una corruptela gigantezca de cardenales y obispos, como el que tenemos en La Habana. A esos individuos les interesa mucho mas manejar un Lexus, comer como reyes (y con reyes) y viajar gratis el mundo entero, que ponerse del lado de los oprimidos.  

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Nadie sabe para quién trabaja... A lo mejor Obama le está preparando el camino al próximo Presidente republicano...