Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
08:10 CEST.
España

Pablo Iglesias y el momento de tirar las piedras

Afirma el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de Madrid que el Partido Popular (PP) y el PSOE pierden un porcentaje grande de sus electores. Era predecible tras los escándalos de corrupción.  Pero, afortunadamente, parece que los neocomunistas de Podemos solo alcanzarán en torno a un 15% de los votos en las elecciones del 24 de mayo próximo.

Pablo Iglesias, el líder de Podemos, lo barruntaba. Por eso, presuntamente, se sintió feliz cuando el ideólogo Juan Carlos Monedero, un chavista incorregible, se separó de la dirección del grupo. Era demasiado franco. Se le veía excesivamente la boina guevarista. Esos rasgos es mejor ocultarlos.

Podemos, en consecuencia, ha presentado un programa de gobierno mucho más moderado de lo que se anticipaba. El cambio de actitud no es porque Pablo Iglesias y sus compañeros han admitido que sus propuestas económicas eran una ruinosa imbecilidad que precipitaría a España en la catástrofe, algo que les trae sin cuidado, sino porque se acercan las elecciones y la franca mayoría de los españoles no respalda posiciones radicales antisistema.

Cuando se les pregunta a los electores en qué punto se sitúan en una escala de 0 a 10, donde 0 es la extrema izquierda y 10 la extrema derecha, el 75% se coloca en el centro, entre 4 y 7. Es decir, en un abanico que va desde las posiciones tradicionales del centro izquierda a las de centro derecha, hasta ahora ocupado por el PSOE y el PP.

Eso significa que los votos están en esa zona del electorado, y Pablo Iglesias y Podemos van en busca de ellos disfrazándose de moderados. Naturalmente, creerlos sería un acto demencial. El verdadero Pablo Iglesias no es el que ahora se viste de otra cosa, sino el que envidia el manicomio venezolano y sugiere, a media lengua, como hizo en la televisión oficial caraqueña, que quisiera para España algo similar a lo que él y sus asociados contribuyeron a crear en ese desdichado país.

En América suelen decir que, "quien se quema con leche, llora cuando ve a la vaca". Esa leche nos ha quemado antes. Fidel Castro aseguró que repudiaba el comunismo y que celebraría elecciones pluripartidista en 18 meses. De esto hace la friolera de 56 años. Más adelante aclaró la contradicción: aseguró que era marxista-leninista desde su juventud y que se moriría siéndolo. Lo escondió para poder hacerse con el gobierno.

Los comunistas admiten las elecciones libres, esa ordinariez liberal, cuando no les queda más remedio, pero tan pronto pueden las cancelan y se acogen al modelo de partido único y ausencia total de libertades. Ese sistema de palo, calabozo y paredón es el que prefieren. Así ha sido a lo largo de la historia.

Antes de las primeras elecciones, en 1988, un Chávez conmovedoramente humilde le dijo al periodista Jorge Ramos de Univisión que él era un demócrata a carta cabal y solo estaría en el poder durante un periodo presidencial. Incluso, calificó al gobierno de los Castro como una dictadura.

Todo era una cortina de humo. Desde que llegó a la presidencia se dedicó febrilmente a crear una tiranía colectivista, utilizando para ello los recursos populistas del clientelismo sufragados por un río de petrodólares.

Como podía preverse, con esa política Chávez demolió cruelmente al país durante 15 años y, si no sigue en Miraflores, es porque se le ocurrió la estupidez de tratar de curarse un cáncer en Cuba, en lugar de ir a Estados Unidos, a Brasil o a la propia España.

Sin embargo, cuando llegó a la presidencia, una de las primeras barbaridades que hizo aquel falso demócrata preelectoral, fue escribirle una reveladora carta al asesino Iván Ilich Ramírez, El Chacal, terrorista venezolano adiestrado en Cuba, preso en Francia por sus múltiples crímenes. La carta muestra el oportunismo de los chavistas desde el primer párrafo, bastante ridículo, por cierto. Dice textualmente: "Nadando en las profundidades de su carta solidaria pude auscultar un poco los pensamientos y los sentimiento, es que todo tiene su tiempo: de amontonar las piedras, o de lanzarlas… de dar calor a la revolución o de ignorarla; de avanzar dialécticamente uniendo lo que deba unirse entre las clases en pugna o propiciando el enfrentamiento entre las mismas, según la tesis de Iván Ilich Ulianov. Tiempo de poder luchar por ideales y tiempo de no poder sino valorar la propia lucha… Tiempo de oportunidad, del fino olfato y del instinto al acecho para alcanzar el momento psicológico propicio en que Ariadna, investida de leyes, teja el hilo que permita salir del laberinto…".

El señor Pablo Iglesias, un chavista confeso, está en la etapa de almacenar las piedras. Más adelante, si engañara a los españoles y ganara las elecciones, encontrará el momento de lanzarlas.

Esperemos que eso no suceda nunca.

Comentarios [ 16 ]

Imagen de Anónimo

Jajjajaja, qué bueno montaner, hay un tiempo para todo. Una mezcla de eclesiastés con marxismo. Pero también hay un tiempo para morirse de cáncer. Podemos hacerlo mejor y ahí está pablo, no el de yolanda, sino el de la Iglesia. 

Imagen de Anónimo

Cuando Pablo Iglesis triunfe lo primero que va a hacer es quitarle la ciudadania a Montaner y confiscarle el apartamento en Madrid.

Imagen de Anónimo

Ahh Montaner, te lo creeria todo si hubieras al menos una vez criticado al PP por todos sus escandalos de corrupcion en los cuales estan todos metidos, desde Barcenas hasta Rajoy mismo. Tu nada mas vez lo que te conviene.

Imagen de Anónimo

Ya CAM despierta menos interés que un Nokia en una feria de teléfonos

Imagen de Anónimo

Las dictaduras no se sufren: se merecen!

Los Españoles desde el teimpo de la catana simpatizan mas con los rojos que los cubanos y los venezolanos y es hora que les toquen 50 años de verdadera dictadura totalitaria y miraran al Franquismo desde la distancia como lo que fue, una dictadura de derecha pero no totalitaria, donde habia desde espacios pequeños para disentir hasta respeto por la propiedad privada. Ya veran cuando les toque.

Pueblos Europeos como los Polacos, los Checos o los Alemanes nunca merecerieron dictaduras estalinistas, otros como los españoles y los Franceses que las merecen mas nunca las han tenido pero la historia les pasara la cuenta.

Imagen de Anónimo

Por muy mal que anden las cosas con los comunistas se pondrán siempre peor.  El legado de destrucción de ésta ideología aberrada fascina a aquellos que no quieren ver la realidad de las consecuencias que traerá para sus vidas.  El ser humano no es perfecto, por lo tanto no existe una sociedad perfecta, pero de todas las establecidas y puestas a prueba, la peor, la que no se salva por ninguna parte es la de los comunistas.  El peor totalitarismo de estado, la peor censura, la mayor miseria, en eso es insuperable. 

Imagen de Anónimo

Otro aporte reciente sobre dicha temática es el libro "Los indignados españoles: del 15M a PODEMOS" (Betania, 2015) de León de la Hoz. Los artículos reunidos en este tomo también se pueden leer en el blog original del autor, donde se publicaron desde 2011 a 2015: http://leondelahoz.wordpress.com

Imagen de Anónimo

Excelente análisis.

Imagen de Anónimo

Que bueno: Mientras 'tire las piedras' y no tire la tohalla estaremos con él!!!

Imagen de javier monzon velazques

Iglesias es el clásico lobo (stalinista) disfrazado de cordero (social demócrata) para engañar a las ovejas (el pueblo español).