Sábado, 1 de Octubre de 2016
19:11 CEST.
Opinión

Cambiar o no cambiar regímenes

El presidente Barack Obama, tras asegurarle su amigo John Kerry que últimamente Cuba se comporta con dulzura, casi como el Vaticano, eliminó a la Isla de la lista de países que colaboran con el terrorismo.

Era previsible. Obama había advertido en Panamá que su gobierno renunciaba al cambio de régimen. La lista de países vinculados al terrorismo formaba parte de esa estrategia. Era un sambenito político destinado a infamar adversarios en el sinuoso camino del desplazamiento.

No obstante, se trataba de una descripción justa. La Isla lleva décadas colgada del brazo de la peor gente del planeta: desde Carlos el Chacal hasta la adiposa dinastía real norcoreana, pasando por Gadafi y las narcoguerrillas colombianas, pero el deseo de Obama es olvidar los agravios y comenzar una vida nueva y cordial.

Pronto devolverá la Base de Guantánamo. Eso estaba previsto en la Ley Helms-Burton cuando Cuba fuera libre, pero Obama no querría esperar la llegada de tan incierta fecha. Solicitó a un bufete amigo un informe legal sobre sus prerrogativas para desprenderse del territorio y lo obtuvo.

El segundo paso será recibir de la Marina un memorándum donde se explique que, en efecto, la base es costosa y tiene escasa utilidad militar. Opinarán que puede y debe clausurarse. Al fin y al cabo, un solo submarino de hoy, el Pennsylvania, puede destruir todo lo que aniquiló la marina americana completa durante la Segunda Guerra Mundial.

El tercero será relocalizar o liberar a los prisioneros islámicos acusados de terrorismo. No sería extraño que el acuerdo incluya el compromiso de que, por un periodo, el territorio no sea utilizado como base militar por los cubanos o por nadie.

En rigor, dado que se limita a Cuba, todo esto es escasamente importante, salvo en un dato clave: la cancelación de la voluntad norteamericana de cambiar los regímenes enemigos y sostener a los amigos con los que hay coincidencias de valores e intereses. Esa es una modificación sustancial de la visión y la misión internacional de Estados Unidos.

Hace 70 años que en Bretton Woods, New Hampshire, Franklin D. Roosevelt se puso a la cabeza del mundo democrático que creía en la libre empresa. Esa responsabilidad, aceptada cuando los nazis daban las últimas boqueadas, primero fue económica —de eso se trataba Bretton Woods—, pero luego la completó Harry S. Truman en el terreno político tras el sordo estallido de la Guerra Fría.

En esencia, los objetivos de ese conflicto consistían, ante todo, en tratar de cambiar a los regímenes enemigos y de sostener a los amigos porque se pensaba que era un juego de suma-cero. Lo que perdía Occidente lo ganaba la URSS y viceversa.

A eso, entre otras funciones, se dedicaban la CIA, el Departamento de Estado, la OTAN, el Plan Marshall, la AID, la VOA, la OEA, la DEA y el resto de las aguerridas siglas del mundillo financiero. Era parte de su misión.

Dentro de ese esquema, Washington sostuvo a Grecia y a Turquía, reconstruyó a Europa Occidental y Japón, salvó a Berlín, frenó y deshizo la invasión de Corea del Norte a la del Sur, impidió que Italia y Francia fueran controladas por los comunistas, pero no que Vietnam les ganara una guerra devastadora. Contribuyó a dar un golpe antisoviético en Irán, derrocó a Jacobo Arbenz en Guatemala y, lateralmente, a Salvador Allende en Chile.

Perdió, sin embargo, en Cuba, y por no revertir esa derrota volvió a perder en Nicaragua, en Angola y en Etiopía, al menos provisionalmente, porque Cuba era un nido de ametralladora en movimiento al servicio del totalitarismo y del propio instinto aventurero de Fidel Castro, una especie de Napoleón caribeño, incansable y fecundo, capaz de parir en la vejez, postmenopáusico tras la desaparición de la URSS, ya medio muerto, a Hugo Chávez, al Foro de Sao Paulo y al Socialismo del Siglo XXI. Asombroso.

Obama tiene, al menos, dos graves problemas con su anulación de la voluntad norteamericana de cambiar y sostener regímenes. El primero, es que casi todo el aparato burocrático norteamericano dedicado a proyectar el poder de Washington en el extranjero ha sido concebido y moldeado para apoyar a los amigos y tratar de reemplazar a los enemigos. No es fácil detener la inercia que se genera durante siete décadas de instituciones y leyes.

Y el segundo, y más importante, es que, aunque Obama cancele unilateralmente su enemistad, aunque cierre los ojos como los chamanes entregados al pensamiento mágico, y decida que los enemigos de Estados Unidos han dejado de serlo, los adversarios de la democracia, el pluralismo y el mercado, seguirán combatiendo para cambiar regímenes, como sucede en América con la sagrada familia neopopulista de la ALBA, o como ocurre en el Medio Oriente con Irán, que desestabiliza a Yemen, conspira en la Franja de Gaza y amenaza a Israel con destruirlo y lanzar a los judíos al mar.

Es posible que Obama, como dijo en Panamá, haya decidido dejar de cambiar o apoyar regímenes. Sus enemigos, muy felices, piensan otra cosa. Para bailar este tango también hacen falta dos.

Comentarios [ 20 ]

Imagen de Anónimo

Obama puede matar dos pájaros con un tiro si devuelve  la base  1) se ahorra un chorro de dinero y , 2) los presos islámicos los suelta en Cuba, mala suerte compai

Imagen de joaquin cossio

Que facil resulta ignorar la triste historia del pasado reciente y hacer caso omiso de las experiencias resultantes. No CAM, ni mandrake el mago acierta en las medidas y politicas correctas en la actualidad reinante. Lo malo es que los tan llevados y traidos "pueblos" son los que pagan con creces todos estos experimentos politicos. La unica paz que se logra hoy, es la de los sepulcros; todas las demas especulaciones resultan ajenas a la aplastante realidad de este mundo, cada vez mas ingobernable, y en el que tendra que seguir viviendo la humanidad entera. 

Imagen de Anónimo

Este artículo es una verdadera revelación de la más profunda esencia de CAM. El hombre se ha desnudado a sí mismo. Si uno sigue su línea de pensamiento hasta el final, entonces queda claro el derecho norteamericano a apoyar a cualquier "son of a bitch" de ellos, como los Somoza, Pinochet, Videla, etc., vaya, a ser imperialista, a actuar por sus cojones siempre que lo crea necesario, a ser un ejemplo de "democracia". Nunca he confiado en CAM. Gracias por este artículo.

Imagen de Anónimo

carlitos siempre leo tus, opiniones que son una enseñansa tremenda la pelea es dificil pero vamos a ganar solo faltan un poco mas de un año y esto cojera su nivel pasaron diez presidentes blaquitos y no lo arreglaron entonces llego quie tu sabes y dijo esto lo arreglo yo se bajo los pantalones y no que  harian pues al otro le gustan los machos bueno ya tu sabes la vida te sorpresas, sorpresas te da vida.

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Llama la atención el alto nivel de quienes comentan este artículo de CAM. Sin duda alguna las más calificadas ciberclarias le han sido asignadas a tiempo completo

Imagen de Anónimo

................CAM ha sacado, al fin!!!!!!, lo peor del fondo de su corazoncito!!!!................

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Montaner olvida que en Bretton Woods se acordo que el dolar USA estaria respaldado por oro , no aire ni humo . Y el mundo acepto . Luego , en un arrebato de sinceridad Nixon reconocio que EE UU estaba en bancarrota y rompio su acuerdo con el mundo comenzando la era de la inflacion . Montaner olvida que la voluntad de EE UU de cambiar regimenes no ha cambiado . Ahi tienes el ejemplo de Libia , Iraq , Egipto , Yemen , Afganistan y Ucrania , donde ni siquiera ocultan que apoyaron el golpe de Estado ...digo revolucion contra el presidente legitimo Yanukovich . Montaner olvida que EE UU . cuya deuda ( federal , estatatal , corporativa , etc ) de varias veces el PIB es un pais quebrado tan quebrado ( o mas ) que Grecia . Hace bien en EE UU en abandonar la idea de cambiar regimenes porque lo que va contra natura siempre , siempre , siempre sale mal Cambiaron al Murabak y ahora esta un pro-ruso al frente , el Sisi . Apoyaron al despota yemenita y ahora los rebeldes yemenies chiitas estan tomando el poder . Eliminaron a Gadafi y convirtieron a Libia ( otrora pais donde se vivia bien ) en un Infierno de grupos matandose entre si . Lo que le molesta a Montaner no es que los yankis hayan renunciado al intervencionismo , sino al intervencionismo en Cuba 

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Barack Hussein Obama: El Candidato de Manchuria. Sin la menor duda.

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El paso más importante para el castro-chavismo será la inclusión de los Estados Unidos en el ALBA, ese es el objetivo final de Obama, proponiendo para presi y vice de este organismo a Higinio Véliz y Víctor Mesa...

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La transformación de Carlos Alberto Montaner e un agitador de barricada en contra de Obama es lo más sorpprendente que he visto en las últimas semanas. Ya es sistemática su campaña. Y lo que me extraña es que suceda ahora cuando Obama termina su útlimo término. En su desenfrenado despeñadero por el precipicio anti Obama llega hoy al extremo de defender SIN AMBAGES  la política del big stick (gran garrote) de tiempos de Theodor Rooselvet (1901-1909), ahora en pleno siglo XXI. Mire usted, cuán lejos en el pasado ha caído nuestro otrora admirado CAM. 

Eso es lo que significa quitar y poner regímenes como prerrogativa de nuestro país. Coño, lo que quisiera es que Obama le diera la razón a los que nos catalogan de imperialismo. Y se olvide de concertar estrategias con sus aliados. Le ronca el mango. Y la plebe que comenta tan contenta. Igualito que hacían con Fidel cuando pintaba a Cuba y al "pueblo cubano" como mesías colectivo destinado a salvar al mundo. ¡Lo que hay que ver!