Jueves, 29 de Septiembre de 2016
20:43 CEST.
Israel

Israel: ¿decadencia a la izquierda o sobrevivencia a la derecha?

Cuando se trata de negociar hay que hacerlo desde una posición

de fuerza. Y oigan: nunca dar algo a cambio de nada.

Henry Kissinger

 

La derecha israelí, consciente de que está en juego su permanencia en el poder y su supervivencia como fuerza política hegemónica, está buscando consolidarse como defensora inexorable del estado nación judío, sobre la base de la ideología sionista, el origen étnico y la tradición religiosa, al mismo tiempo que asume la defensa activa de Raziel ("quien no desea ser golpeado no tiene ninguna otra opción que la de atacar. La defensa por medio de la ofensiva, con el fin de privar al enemigo de la opción de atacar"), como estrategia inevitable de una nación sitiada por la violencia islámica.

El Likud (estandarte principal de la derecha desde que accedió a la máxima jefatura del Gobierno en 1977), apoyado en la derrota que le infligió a Hamas tras su ofensiva contra los túneles de la organización en Gaza, e impulsado por la violencia árabe dentro de Israel y la afinidad ideológica con otras agrupaciones de derecha en el país, se ha lanzado a profundizar y consolidar el Estado judío con una ley de nacionalidad propuesta por diputados ultranacionalistas y aprobada por el gabinete de Netanyahu, quien ha sido claro al establecer que se opone a un estado binacional en Israel. La ley busca definir a Israel como "estado nación judío", con la abierta y lógica oposición de las fuerzas de izquierda, incluso de aquellas que formaban coalición con Likud, lo que obligó a ponerle fin a un gobierno de coalición y a convocar elecciones para este 17 de marzo.

La crítica fundamental a la ley de nacionalidad, es la que asegura que va dirigida contra lo establecido por la Declaración de Independencia de Israel, donde se concede la "completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo, y se garantiza libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura". Los críticos afirman que discriminaría a cualquier ciudadano no judío, y la tildan de racista y antidemocrática.

Entre los críticos (algunos forman parte del partido Likud), hay quienes piensan que la ley no sería justa para el 25% de la población que no es judía, de la cual un 20% es árabe. Pero la ley ni limita las libertades ni convierte en ciudadanos de segunda a los árabes ni los despoja de su condición de ciudadanos de Israel. Y es que si bien la Declaración de Independencia proclama "el establecimiento de un estado judío en Erets Israel", la ley de nacionalidad lo que busca es ampliar ese estatus, convirtiéndolo en estado nación judío, dándole el carácter religioso-étnico-cultural que el laicismo de la Declaración de Independencia no le concede.

La propuesta de ley surge con fuerza como reacción al sentimiento antisemita arraigado en buena parte de la población árabe de Israel, que no acepta el carácter irrevocable del Estado judío fijado en la Declaración de Independencia, a pesar de que en esta se insta a "los habitantes árabes del estado de Israel a mantener la paz y participar en la construcción del estado sobre la base de plenos derechos civiles y de una representación adecuada en todas sus instituciones provisionales y permanentes". Todos sabemos, aunque muchos no quieran reconocerlo, que la comunidad árabe de Israel se está comportando cada vez con mayor frecuencia e intensidad de manera contraria a los principios sobre los que se fundó el "Estado (el 35% de los árabes israelíes no están orgullosos de ser ciudadanos de Israel, según el Instituto Democracia Israel, y este porcentaje parece ir in crescendo), algo que no ve con buenos ojos la mayoría de la nación judía. De ahí que la derecha quiera dejar sentado, de manera definitiva, que Israel no es un Estado con dos naciones, sino el Estado de la nación judía, en el que vive un 20% de árabes (musulmanes, circasianos, drusos y cristianos), de la misma manera que Francia no es un estado franco-árabe, ni Alemania un estado germano-turco, ni Estados Unidos uno anglo-hispano.

Es claro Netanyahu cuando dice que "el derecho a alcanzar la autodeterminación del Estado de Israel es exclusivo de los judíos. El estado de Israel es democrático y garante de los derechos personales de todos los ciudadanos ante la ley, pero aquellos que alaben a los asesinos llamándoles mártires e inciten o cometan actos de terrorismo, no recibirán cobertura nacional". Una advertencia justa y responsable.

En su ofensiva contra aquellos árabes de Israel que quieren la destrucción del Estado judío, el Likud también busca combatir el terrorismo con medidas drásticas, como la retirada de la ciudadanía y la deportación a Gaza de aquellos que cometen actos terroristas y de sus familiares.

El Likud tiene bien aprendida la lección histórica que le ha dado la violencia árabe a Israel: con ellos no funciona la autocontención y la mesura. Y no puede funcionar en una cultura que ha fundado su razón de existir sobre la ambición de someter o eliminar a quienes no predican su credo o comparten su raza (el origen de ese resentimiento es bíblico: un ángel le profetiza a Agar, madre de Ismael, que este sería "un hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él". Su engrandecimiento está en el Corán, donde se reescribe la Biblia para inventarle una historia protagónica a Ismael, al mismo tiempo que ordena a los musulmanes atacar a los judíos que no acepten convertirse al islam). El racismo y la antidemocracia son los valores ostentados por el mundo árabe y el islamismo. Y ante todos los privilegios que les ha otorgado el Estado de Israel han reaccionado con la negación de la nación judía y con la violencia. Por eso no es de extrañar que la derecha quiera ponerle fin a esta situación. Está en juego la sobrevivencia del Estado judío. Más ahora que la coexistencia pacífica entre religiones parece ser solo una utopía del papa Francisco.

El islam jamás aceptará convivir con el cristianismo, pero mucho menos con el judaísmo. Para los islamistas solo son infieles, y esa es la razón que justifica que quieran sumir a todos en su barbarie yihadista. Por otro lado, hay que terminar de reconocer que eso que han dado en llamar "islam tolerante y pacífico" no existe. La esencia del Corán no lo permite. El discurso de que el fundamentalismo y el terrorismo son ajenos al islam, enemigos del islam, es solo una desvergonzada falsedad de líderes religiosos, académicos y periodistas ignorantes con quienes se identifica ideológicamente buena parte de la clase política de izquierda.

Puede ser que Israel esté necesitando con urgencia introducir en el lenguaje político una buena dosis de pragmatismo. El idealismo de la izquierda de Rabin y Peres (la solución de los dos Estados, a pesar de que los palestinos ni siquiera tienen la más mínima intención de reconocer el derecho de Israel a existir) aún lo están sufriendo. Quizás la derecha tiene que, en aras de ese pragmatismo, radicalizar sus posturas contra los árabes y el islam, aceptando que son enemigos irreconciliables —aun de aquellos árabes que no los odian o no son musulmanes—, y que nunca aceptarán convivir con ellos en entera paz; ni siquiera con un Estado palestino reconocido por Israel.

Israel debe concientizar que la naturaleza violenta del islam y sus seguidores, no cambiará. Los islamistas están convencidos de que para reconstruir la supuesta grandeza perdida necesitan el terror absoluto legitimado por la religión.

Quizás para sobrevivir al embate barbárico islamista contra el Estado judío de Israel, a la sociedad, de la mano de Likud, los ultranacionalistas y la religión, solo les quede una única opción: moverse más radicalmente a la derecha a la hora de votar. Después de todo, a los únicos que les va a parecer mal es a los izquierdistas de Israel, Europa y Estados Unidos. Ya sabemos que la autocontención que buscaba la paz judío-palestina a cambio de tierras, fue un fracaso que solo trajo más violencia.

Tal vez sea el momento de que Israel apueste a la concepción de estado nación judío de la derecha y los ultranacionalistas. En las circunstancias históricas actuales parece ser la única manera de frenar la violencia de los quintacolumnistas árabes de Israel. La lógica de supervivencia es sencilla: legislar a favor de los judíos. Sobre todo ahora, que corren por el Medio Oriente los aires apocalípticos de ISIS, al mismo tiempo que se cocina un pacto nuclear con Irán, bajo la engañosa premisa de Obama de que prefiere que no haya acuerdo a que haya un mal acuerdo. Premisa que más que una línea estratégica parece un slogan publicitario en boca de un hombre que ha demostrado que es un pésimo negociador. Netanyahu lo sabe, y por eso ha dejado claro en su discurso de este 3 de marzo en el Congreso de Estados Unidos, que Israel, aunque se quede solo, no permitirá un Irán nuclear. Y hace bien, teniendo en cuenta el historial de engaño y simulaciones de Irán, y su declarado propósito de destruir a Israel.

El futuro del Estado judío estará en juego en las urnas. Si la alianza izquierdista de Livni y los laboristas vence al Likud de Netanyahu, es posible que la sociedad israelí dé un nuevo paso en falso, que puede ser mucho más costoso que el de Rabin y Peres. Pero si se mueve más hacia a la derecha del espectro de lo que ha estado en los últimos años, seguro que la defensa activa de David Raziel les seguirá permitiendo la sobrevivencia.

Comentarios [ 14 ]

Imagen de Anónimo

Rabin , fue un heroe, fue un duro, y sin embargo, quizo la paz, la leogro, comenzo un proceso, que si un nazi judio no lo hubiera matado, hubiera sido un nuevo renacer para Israel, no lo dejaron , muchos de los que votaron a la derecha, que son racistas , xenofobos . Bibi, jamas quizo la paz, ni la quiere , y solo ama la guerra y el desprecio por los demas, al final , ses lo mismo que Hamas, ni mas ni menos.

Imagen de Anónimo

Quien escribio "Qué despiste, Dios mío! Rabin y Peres fueron políticos mucho más importantes y respetados en Israel y la comunidad internacional que Netanyahu.", me permito contestarle que nos importa un bledo la opinion del mundo entero. Rabin y Peres son vende patrias, Rabin no le hizo ningun bien al pais entregando territorio, al contrario le dio mas fuerza al terrorismo para seguir avanzando en su lucha contra Israel y el mundo, tanto que ha logrado hacer todas las barbaridades que ha hecho en el mundo entero.

Estas elecciones son y ha sido cruciales, en esta epoca es mas importante la seguridad de Israel y del pueblo Judío localizado en todo el mundo, ganando la izquierda, el Judio no hubiera estado seguro en ningun pais e Israel muy probablemente desapareceria por su falta de seguridad. Israel es un gran pais democratico y me consta porque lo vivo, aqui viven todo tipo de culturas, razas y religiones sin molestarse entre ellos, entrando la izquierda el musulman apretaria sus tornillos y desestabilizaria la seguridad nacional y mundial. Ya hemos visto como los musulmanes tratan a sus mujeres, hijos y a cualquier ser humano si llegase a pensar un poco diferente a ellos. Vivimos en una epoca dificil, el musulman quiere atraparnos entre barrotes musulmanes y faltos de libertad y el mundo entero se hace de ojos ciegos.

Imagen de Anónimo

Excelente artículo. Yo he vivido en Israel y quien no lo haya hecho y opina desde afuera, actúa como esos zurdos bobalicones de Estados Unidos que aman a Castro y odian al exilio cubano. No saben de lo que hablan. Netanyahu está en lo cierto y el Likud es la única fuerza ante el avance de los árabes con su Korán, calco de la Biblia y cuyo único objetivo es acabar con los judíos, algo muy diferente a la política israelí. A los árabes les encanta vivir en Israel porque tienen todos sus derechos y un alto nivel de vida y son respetados y libres. A mí todos los amaneceres me despertaban, hasta que me acostumbré,  las cantaletas desde las mezquitas que crecen en tierras judías. Los mercados están llenos de dependientes musulmanas. Y aquella es la tierra de Israel. Lean historia los que escriben aquí. O váyanse a vivir a Israel aunque sea seis meses, no entre los judíos en Tel Aviv, Modiín o Jerusalén, sino entre árabes, a ver qué van a escribir después. ¿Quieren más violación contra los judíos que las estructuras musulmanas construidas en la explanada del templo? Jerusalén era la capital del  Judá, de David, cuyas ruinas están visibles aún. Jerusalén es judía e indivisible, como Israel. Tengo la esperanza de que el Likud y sus ideas  sean los ganadores de estas elecciones, por el bien de ese país noble y sabio que es Israel y por la paz mundial.  Shalom.

Imagen de Anónimo

Israel no es racista ni neofascista, ha hecho dos operaciones denominadas  Moisés y una Salomón para rescatar e integrar en su pais a más de 50.000 judíos negros etíopes de Sudán y de Abisinia (Etiopia), de los cuales 5 ya son integrantes de Knesset  (Parlamento).  Wikipedia Operación Moisés y Operación Salomón. 

Imagen de Anónimo

Tan democratico es el Estado de Israel que ha negado la entrada de negros judios a la convivencia sionista. Israel es un Estado neofascista y racista, guerrerista con un servicio militar de caracter hitleriano, lejos de sus postulados ortodoxos.  

Imagen de Anónimo

Muy bueno este articulo. Se trata de la sobrevivencia del Estado de Israel. Nadie mejor que Netanyahu para saber como defender a su pais. Dejar que los musulmanes disfrazados con piel de cordero  (siendo lobos hambrientos aliados de los nazis) se cuelen en las instituciones democráticas de Israel seria un suicidio. Definirlo a Israel como Estado Judio es una doble protección  y no se le niega ningun derecho a las etnias minoritarias (arabes o cristianas). 

Imagen de Anónimo

Este es el momento en que cualquiera sea la linea de Obama, Israel debe destruir las capacidades nucleares iranies. Bombardear y destruir hasta el ultimo reducto donde se este cocinamdo el arma atomica que en manos de Iran seran un peligro para el Mundo y en especial para el Estado judio. Con Obama no es necesario debatir ya que por suerte en un par de annos pasara a la historia y nadie mas se acordara de el o si lo hacen sera para no caer de nuevo en el mismo error, mientras que Nataniau seguira en la politica y la vida judia por siempre. Por que tiene que contar este heroe judio con la aprobacion de este tipejo medio musulman?

Imagen de Anónimo

En un mundo donde a la primera que pasa, surge el antisemitismo y donde los judios que pacificamente viven desde hace generaciones en paises,  son discriminados y agredidos o masacrados y perseguidos, es una necesidad la existencia de un estado judio donde estos puedan refugiarse y rehacer sus vidas. 

Los musulmanes tienen paises donde el hecho de no serlo conlleva a ser asesinado mientras que en Israel los arabes tienen hasta representantes en el gobierno y todavia hay quien se opone a la existencia de ese Estado que convirtio un desierto lleno de parias en un pais donde si no fuera por los agresores arabes seria una dicha vivir.

Imagen de Gabonice2

El que hizo ese artículo no tiene ni la más mínima prostituta idea del infierno que significa tener que vivir con los árabes. Yo tuve esa experiencia y quedé puesto y convidado. Estuve en una casa de acogida en España con árabes. Cuando les daba el Ramadan se pasaban el día rezando y al caer la noche les entraba un hambre y querían comer la comida que yo había comprado y cocinado. Con la espumadera los eché de la cocina y les aclaré que esa comida no era de Alá y que si se iban a meter el día rezando yo les podía hacer el favor de cocinar, pero que a las malas nada. Al final se quedaron sin comer. Si eso es hoy me hubieran decapitado.

Imagen de Anónimo

Anónimo 7 de marzo 4.00 pm. Estoy completamente de acuerdo, este artículo es superficial, parcializado y muestra un gran desconocimiento del origen y la historia de las fuerzas políticas israelíes. El espectro político israelí se forjó desde mucho antes de la formación del Estado, desde antes incluso e los albores del movimiento sionista. En esa historia el socialismo judio jugó un importante papel como antecesor de los laboristas, al igual que el Likud salió de los grupos paramilitares vinculados a la denominada guerra de independencia israelí, Stern ente otros