Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
21:06 CEST.
Opinión

Entre los comisarios y el mercado

Parece que una parte sustancial de los artistas e intelectuales españoles, incluidos los medios académicos, va a votar por Podemos, la formación política neocomunista que ha irrumpido con fuerza en la escena política.

No me extraña. La intelligentsia latinoamericana y española, como regla general, suele ser estatista. A eso le llaman ser de izquierda. Los escritores, artistas plásticos, músicos, cineastas, actores, autores dramáticos, y, especialmente, los catedráticos y estudiantes de Ciencias Sociales y de Humanidades (antropólogos, sociólogos, arqueólogos, filósofos, teólogos, pedagogos, periodistas, etc.), se sitúan a la izquierda del espectro político. Se colocan, con variable intensidad, en el campo del estatismo.

Pero no todos. Por la otra punta de este fenómeno, en general, una buena parte de las facultades de ingeniería, arquitectura, medicina, odontología, informática, ciencias empresariales, y tal vez la mitad de los economistas y abogados, tanto profesores como alumnos, mantienen una actitud diferente.

Entre estos profesionales y aspirantes a serlo abunda un mayor porcentaje de personas que pudiéramos llamar liberales, en el sentido que se le da a ese término en América Latina y Europa. Confían mucho más en el esfuerzo individual, se inscriben en el espacio político del centroderecha, y desconfían de la gestión del Estado porque la experiencia les ha demostrado que suele ser desastrosa.

La izquierda está convencida de que le corresponde al Estado, administrado por gobiernos populistas, producir ciertos bienes o gestionar directamente una gran cantidad de servicios para el pretendido beneficio del "pueblo", lo que inevitablemente significa la adjudicación y el manejo de un alto porcentaje de la riqueza que la sociedad produce.

La derecha, persuadida de que ese es el camino más corto al aumento de la corrupción, al clientelismo, al descalabro económico y al surgimiento de atropellos contra los individuos, defiende que los bienes se produzcan o los servicios se brinden dentro del ámbito privado. Serán mejores, alega, y resultarán más económicos.

¿Por qué esa marcada inclinación populista de la intelligentsia? Sospecho que se trata de una fatal consecuencia del mercado. El vasto campo de los intelectuales y artistas ofrece una mercancía que, independientemente de su calidad, salvo algunas excepciones, difícilmente puede sostenerse motu proprio entre los consumidores. La inmensa mayoría depende fatalmente de cátedras universitarias, subsidios, becas o premios que suelen ser abonados por medio de los presupuestos oficiales. Son "cazadores de rentas".

En cambio, los profesionales que suministran algún servicio demandado por la sociedad, pese al riesgo que ello entraña, confían mucho más en el mercado  que en la seguridad de colocarse bajo el ala protectora del Estado y recibir un salario mensual o alguna suerte de prebenda.

A esa intelligentsia estatista que rechaza el mercado con un despreciativo aire de superioridad, le gusta autopercibirse como solidaria y generosa, pero, aunque algunos o muchos de sus miembros tengan esos rasgos, en realidad se trata de un grupo que, como es frecuente, defiende sus intereses individuales y busca la protección de un patrón que le garantice la seguridad económica, divulgación y cierta fama profesional.

Claro, eso tiene un costo. En general, las dictaduras ilustradas, es decir, las que poseen un corpus ideológico que define sus presupuestos y objetivos —comunistas y fascistas en primer lugar—, son las que con más habilidad crean instituciones y mecanismos dedicados a controlar a la intelligentsia.

Lo hacen mediante un sistema claramente conductista de refuerzos positivos y negativos, administrado por inflexibles comisarios culturales que manejan  (en Cuba utilizan el verbo "atender") los gremios en los que colocan a los periodistas, escritores, artistas plásticos y otros intelectuales para servirse de ellos.

Esos gremios son jaulas sin barrotes en las que estabulan a la intelligentsia para vigilarla y organizarla de manera que, dócilmente, los intelectuales firmen documentos, y aprendan y repitan consignas que le sean útiles al régimen para construir y sostener su relato. Si asumen los dogmas de la secta y colaboran en estas tareas, se les remunera generosamente y se les llena de premios y lisonjas. Si se oponen, se les castiga y desacredita.

En cambio, en los regímenes democráticos realmente libres, regidos por la economía abierta, la intelligentsia no está sujeta al látigo de los comisarios, sino a las preferencias del mercado, lo que, con frecuencia, resulta económicamente perjudicial y riesgoso para estos intelectuales y artistas.

¿Es preferible el comisario o el mercado? Los comisarios son despreciables policías del pensamiento que exigen un insoportable sometimiento. El mercado —la libre preferencia de la sociedad— no tiene corazón y los artistas e intelectuales pueden naufragar, pero hay libertad. El mercado es mil veces mejor.

Comentarios [ 12 ]

Imagen de Anónimo

Cuando PC abre la boca y habla de autogestión los “antisocialistas democráticos” de este y otros foros lo menos que hacen es crucificarlo, sin darse cuenta que el arte, la literatura, el cine, la cultura en general se pueden mantener de forma individual y por autogestión de sus creadores incluso una gran parte de la educación superior por los docentes sin que esas actividades sean una carga onerosa para el estado democrático. Por eso seguiré insistiendo que el futuro modelo político\económico\social debe estar compuesto por componentes del liberalismo económico y por componentes de autogestión o sea que para mí está muy claro que el problema no es entre capitalismo y socialismo sino que la cuestión es de democracia, por eso les deseo tanto a CAM como a PC larga vida para que en la Asamblea Constituyente para elaborar y refrendar la constitución democrática de Cuba tengan amplia oportunidad de someter a debate sus propuesta de liberalismo económico y de autogestión socialista democrática y como resultado obtener una simbiosis de ambas que puedan dar respuesta para domo dije anteriormente “eso que preocupa a CAM para evitarlo hay que encausar a Cuba por un camino equilibrado y de equidad que tenga como elemento base una constitución que permita la construcción de una Republica con todos y para todos”, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

CAM, tu articulo me convence más aún que el modelo político\económico\social de Cuba debe ser el resultado de una Asamblea Constituyente Multipartidista (integrada por liberales, socialdemócratas, socialcristianos, socialistas democráticos y el PCC que no sé cómo clasificarlo pero que por ironía del destino es posible que a esa altura sean neoliberales) que ese modelo de forma general este  constituido en la Constitución Democrática emanada y que sean los poderes independientes del estado sus garantes. Porque el modelo de Cuba no puede ser el de CAM y su grupo, ni del castrismo, ni tampoco el de Esopo que no tiene grupo alguno, porque el pintor no puede morir, ni el artista, ni el escritor, ni si quiera los promotores de cultura entre otros, tampoco el ingeniero, ni el arquitecto, ni el “contrapropista,´ni los medios y grandes empresarios. Ciertamente la nación cubana está muerta, pero eso no es óbices para que renazcan unos y mueran otros, pienso que eso que te preocupa CAM para evitarlo hay que encausar a Cuba por un camino equilibrado y de equidad que tenga como elemento base una constitución que permita la construcción de una Republica con todos y para todos, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Excelente. Y a favor del Mercado, por lo que sufrimos en Cuba bajo la bota castrista y la vergüenza que nos da ver a artistas y escritores de calidad mendigando cada fin de mes la limosna en CUC que les cuesta el aplauso o el silencio.

Imagen de Anónimo

El arquetipo del artista de ínfima calidad, frustrado, anti sistema democrático y pro populismo demagógico de izquierda es el actor español Willy Toledo. El un personaje real que constituye el arquetipo de lo que habla CAM.

Imagen de Anónimo

Si esto no es facismo....

Imagen de javier monzon velazques

Los paises limitrofes con España y los EEUU, deben prepararse- y tomar medidas de proteccion- para un exodo masivo de españoles en los proximos años, si por la estupidez de la mayoria, PODEMOS llega al gobierno. Votan por ellos para luego lamentarse; ya eso lo vimos y lo estamos viendo a diario en Venezuela. Si comenten ese error luego de estar advertidos solo restara decirles: ¡jodanse!

Imagen de Anónimo

Bueno Carlos, pero hay otros muchos países que no tienen la dicotomía de comisarios o mercado y que gracias a sus políticas de educación como estado permiten el sustento de sus profesores en todos los niveles de enseñanza.

Entonces no es comisario o mercado sino portección de la educación y la cultura o  dejarla a los vaivenes inescrupulosos del mercado. Los países nórdicos y los Estados de Bienestar son referentes  para quienes efectivamente el estado es responsable de producir las condiciones de una educación y cultura que no nos conduzca al salvajismo de la crisis por la burbuja inmobiliaria.

Quienes aboguen por pueblos brutos, sólo tienen que dejar la educación y la cultura al mercado.

Imagen de Gabonice2

Los ciudadanos españoles vienen en las últimas elecciones castigando al Patido que en ese momento estaba en el Poder. Aznar no ganó las elecciones cuando llegó a Presidente, las perdió Felipe González por la corrupción. Luego llegó Zapatero que no ganó las elecciones, las perdió Aznar por haber metido a España en una guerra que no le interesaba a los españoles y que terminó en los atentados de Madrid de Alkaeda. Rajoy no ganó tampoco las elecciones sino que las perdió Zapatero por su incompetencia y su corrupción, ayudado por los peperosos (PP) que hicieron todo por hundir a España porque luego la iban a salvar. Los españoles ven a los políticos tradicionales (PP y PSOE) como corruptos, están artos de ellos y ahí viene el peligro de Podemos que no estaban vinculados con la corrupción porque todavía no habían metido la mano en la caja. Pero ya vemos que no (Monedero-Venezuela), que también son corruptos. ¿Por quien vamos a votar los españoles? Yo votaría por el PP y en el momento de meter la boleta en la urna me apretaría bien la nariz para no sentir el mal olor, mi razón: los ricos roban menos porque ya tienen dinero no porque sean más honestos. ¿Pero eso es sano para un país? ¿Cuando va a ganar las elecciones en España un partido que venga con un programa mejor para los españoles y no por el castigo a un mal gobierno?

Imagen de Gabonice2

Lo lamentable es que en España se viene dando un caldo de cultivo muy favorable para que la mala yerba del populismo crezca. Pongo ejemplos: La burbuja inmobiliaria explotó dejando casi un millón de viviendas nuevas sin poderse vender. El paro provocó que miles de trabajadores quedaran sin empleo y no pudieran pagar sus hipotecas y se produjo la contradicción de que mientras los bancos ejecutaban los desahucios y esas familias iban a la calle, ellos veían a esas miles de viviendas nuevas vacías. Los banqueros, constructores y políticos involucrados en la estafa se quedaban con el dinero en sus bolsillos. El populismo podía captar a esos miles de votantes que se habían quedado en la calle. Los partidos políticos tradicionales PP (centro derecha bien a la derecha) y el PSOE (centro izquierda bien a la derecha) se vieron enfangados por los casos de corrupción y sus líderes ante cada denuncia de corrupción acusaban a los otros del famoso: ¿Como me vas a acusar de corrupto si tu más?

Imagen de Anónimo

En una obra de teatro humorística en La Habana, uno de los personajes era Robespierre, que estaba hablando con un grupo de cubanos y hubo un diálogo  mas o menos así:  Robespierre (con acento francés): -"En Fgrancia, cuando hicimos la grevolución ...."  (Lo interrumpe uno de los cubanos: - "Eh.. pero en Francia hubo una revolución? Pues mira que no se nota."

Aquel teatro tronó de carcajadas primero y aplausos después que duraron varios minutos. Eso ocurrió a finales de los 90's en el teatro Mella de La Habana (Línea y A, Vedado) en un festival de teatro llamado Aquelarre, que se hacía anualmente. Si mal no recuerdo, el grupo humorístico se llamaba La Oveja Negra.