Martes, 27 de Septiembre de 2016
19:54 CEST.
Rusia

Human Rights Watch acusa a Moscú de alentar la violencia contra los homosexuales

La organización de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) instó el lunes a las autoridades rusas a "dejar de alentar la homofobia" y manifestó su preocupación por el creciente número de actos violentos contra los homosexuales, reporta la AFP.

HRW señaló en un informe que desde que Rusia adoptó una ley que castiga todo acto de "propaganda" homosexual ante menores, en junio de 2013, se ha registrado "un aumento de los ataques, del hostigamiento y de las discriminaciones contra los gays, lesbianas y transgéneros (LGBT)".

"La violencia sufrida por los LGBT en Rusia se debe sin duda alguna a la homofobia, pero las autoridades ignoran deliberadamente esos crímenes de odio y no logran proteger a las víctimas", explicó Tanya Cooper, investigadora de la organización no gubernamental (ONG).

Moscú debe "cesar de alentar y de tolerar la homofobia", insistió.

El informe, que se basa en los testimonios de 78 víctimas, destaca también la falta de apoyo judicial a las víctimas de los "crímenes de odio".

Dimitri Shijevski, quien milita en favor de los derechos de la comunidad LGBT, perdió la vista en un ojo luego de haber sido golpeado por desconocidos. La policía no quiso aceptar su denuncia y archivó el caso.

"La respuesta habitual es que no se trata de un 'crimen de odio' porque la mayoría de la sociedad rusa odia a los gays, y por lo tanto, es normal odiarlos y golpearlos", explicó Xenia Kirichenko, abogada de la asociación Coming Out, que defiende los derechos de la comunidad LGBT, citada por HRW.

De acuerdo con Tanya Cooper, "los organismos judiciales rusos tienen los instrumentos para condenar la violencia homófoba, pero no la voluntad".

Solo dos, de un total de 44 denuncias, condujeron a la condena de los acusados, con penas suaves en comparación con los hechos, acusó HRW.

En su informe, la ONG expresa también su inquietud por la aparición de grupos "de vigilancia antigay" en varias decenas de ciudades rusas a partir de fines de 2012.