Martes, 27 de Septiembre de 2016
14:23 CEST.
América Latina

Crear o morir

¿Por qué los latinoamericanos apenas inventamos o innovamos? El periodista Andrés Oppenheimer, colaborador de CNN y de otros 100 medios de comunicación, ha retomado con ímpetu la hiriente pregunta. La ha planteado en un libro excelente de título imperioso y subtítulo descriptivo: ¡Crear o morir! La esperanza de Latinoamérica y las cinco claves de la innovación.

Me parece un tema extraordinariamente importante que afecta a todo el ámbito hispano, no solo a América Latina. A principios del siglo XX los filósofos españoles José Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno lo debatieron apasionadamente en diversos textos y desde distintos ángulos.

España se atrasaba ostensiblemente con relación al resto de Europa. Ortega sostenía que la decadencia del país se superaba europeizándose. "España es el problema, Europa la solución", decía. Unamuno alegaba que el genio español era artístico, fundamentalmente literario, y remataba el argumento con un grito desafiante: "¡que inventen ellos!".

Si Unamuno hubiera sabido economía en lugar de filología clásica, le habría agregado una coda a su boutade: que inventen ellos… y que se enriquezcan ellos. Algunos expertos suponen que el 40% del crecimiento económico de las sociedades se deriva de las innovaciones e invenciones convertidas en bienes o servicios volcados en el mercado.

Los datos son alarmantes. Corea del Sur registra anualmente 10 veces más invenciones que toda América Latina. Israel, con menos de ocho millones de habitantes, patenta más hallazgos científicos o artefactos novedosos que 600 millones de latinoamericanos.

No hay ninguna universidad latinoamericana ni española entre las primeras 100 del planeta, y apenas comparece un puñado entre las primeras 500. Y no se trata solamente de estudios universitarios: en las pruebas internacionales PISA, consagradas a medir y contrastar los conocimientos de los adolescentes en matemáticas, ciencias y comprensión de lectura, América Latina aparece en la cola, muy cerca de algunas naciones africanas.

En el mundo hispano vivimos a remolque de los países innovadores. Nos movemos en sus aviones, nos curamos con sus medicinas, trabajamos en sus computadoras, nos entretenemos con sus películas y videojuegos, viajamos por su internet, hablamos por sus teléfonos, nos asomamos al espacio gracias al talento que ellos han desplegado y, en definitiva, somos un apéndice casi inerte de ese Primer Mundo curioso y creativo que va gestando día a día nuestro futuro y la forma en que vivimos nuestras vidas.

El libro de Oppenheimer rezuma admiración por los creadores, a quienes ha visitado durante la redacción de su obra. Ha hablado con ellos y los ha entrevistado para conocer sus testimonios de primera mano, pero su intención no es avergonzar a los latinoamericanos por su postración intelectual. Por el contrario, el autor ofrece soluciones a estas graves limitaciones. La obra culmina con cinco recomendaciones encaminadas a revitalizar las tendencias innovadoras. Vale la pena consignarlas. Están cargadas de sentido común.

Primero: Crear una cultura de innovación en la que se distinga y venere a los creadores, como se hace con los deportistas, para estimular la aparición de estos talentosos ciudadanos. Cada emprendedor que se frustra es una fuente de riqueza y desarrollo que perdemos todos. Si estamos de acuerdo en que la clave de la prosperidad está en el empuje de personas excepcionales, hallarlas y cultivarlas debería ser una prioridad del Estado.

Segundo: Es posible y es necesario educar para que surjan los inventores e innovadores. Oppenheimer lo resume con un dato estadístico escalofriante: en Irlanda y Finlandia, de acuerdo con la población, hay cinco veces más graduados de ingeniería que en Argentina. El gusto por las matemáticas y por las ciencias comienza en la niñez. En esa etapa de la vida se puede abordar estas materias como si fueran juegos.

Tercero: Eliminar las leyes que ahogan a los emprendedores. En América Latina la madeja burocrática asfixia a los espíritus creativos. Hay que pagar sobornos a funcionarios corruptos. Las leyes de quiebra impiden o hace muy difícil que quienes fracasen puedan levantarse de nuevo, olvidando que la economía libre es un sistema de tanteo y error donde cada caída forma parte de un proceso de aprendizaje.

Cuarto: Hay que invertir en investigación y desarrollo y en fomentar el capital de riesgo. Israel es el país del mundo que proporcionalmente dedica el mayor porcentaje de su PIB a investigación y desarrollo. Pero ese dinero debe salir, en mayor proporción, de las empresas privadas. Hay que involucrar a las universidades en las tareas de las empresas. Las universidades no deben convertirse en instituciones antisistema. Eso es suicida.

Quinto: Debe globalizarse la innovación y ello incluye servirse de la posibilidad de estudiar en las universidades del Primer Mundo. Corea del Sur, con apenas 50 millones de habitantes, tiene 71.000 estudiantes en EEUU, la mayor parte en carreras de ciencias, mientras toda América Latina posee menos de la mitad de esa cifra.

En fin: el camino es arduo y extenso, pero mientras más pronto comencemos, mejor nos irá.

Comentarios [ 25 ]

Imagen de Anónimo

Si, si es está muy claro en las Universidades del primer mundo innovador SOLO investiga personal "Anglosajon", para decirlo más bonito rubios. No hay miles de latinoamericanos, asiaticos y africanos. Nada que eso de ser listo es de los rubios. ¿El tio que más pasta tiene en el mundo no es MEXICANO ?. Creo que es de un negocio de telecomunicaciones...

Imagen de Anónimo

El anónimo del 15 a las 3:52  y su explicación étnica aplicada a la sociología hubiera sido un fanático seguidor de Hitler. España tiene una leyenda negra de atraso y pereza dentro de Europa.  En verdad, fueron potencia dominante un tiempo, como lo fue Roma, como lo fue Inglaterra, como lo es hoy Estados Unidos. En la actualidad tiene no pocos avances, logrados en democracia a partir de la muerte de Franco. Soy el del 15 a las 7:57 y como dije el índice Bloomberg de países, por innovaciones sitúa en el 2014 a España en el puesto 32. El sistema para la donación de órganos para transplantes marca la pauta en eficiencia a todos los países del mundo.

La investigación científica exige una tradición gestada en las universidades. esa es la clave. Buscarla en la raza y el origen étnico carece de fundamento científico. Vamos, en cubano: eso es hablar mierda.

Imagen de Anónimo

Estoy de acuerdo con el anonimo de 1,42 pm y le,agrego en esta Epoca de crisis A..Latina ha crecido mas q Europa,asi q ese determinismo geografico q cam le achaca en la,practica se fue abolina,ok el,mundo gira para todos

Imagen de Anónimo

Uno de los primeros que se refirió a la creación como innovación e imperativo en América Latina fue José Martí, pero mencionarlo es hoy de mal gusto y leerlo entretenimiento de idiotas.  

Imagen de Anónimo

Es una advertencia acertada, a partir de la creacion es que el hombre se ha superado,  y es cierto lo que muchos argumentan el porque en LA no hay esa creatividad tan necesaria para el desarrollo y es la corrupcion de los gobiernos, el interes de muchos gobernantes de perpetuarse en el poder y enriqueceserse junto a sus amistades mas cercanas. Los cubanos en la isla no pueden innovar, la burocracia se lo impide, el sistema se lo impide, pero va a EEUU y miren cuantos senadores, congresistas, deportistas, artistas, innnovadores e incluso un jefe del FBI son cubano-americanos. Eso prueba la tesis de O... sin democracia no hay creatividad y sin creatividad, no hay desarrollo. Cuba ha retrocedido 50 anos por culpa de la dictadura, solo podia pensar  y decidir el "Maximo"  y todo lo que se le ocurria y aun se le ocurre (la moringa) es m..da, hemos terminado peor que Haiti y necesitamos al menos un siglo para levantar cabeza... si lo logramos.

Imagen de Anónimo

CAM, como siempre, por las ramas.

En primer lugar, la investigacion cientifica es hija de la riqueza. Todos los paises punteros en este ambito, mencionados por CAM, tienen algo en comun: son ricos. Y eso quiere decir que pueden dedicarle dinero a la investigacion. La aplastateayoria de los paises, no solo ltinoamericanos, apenas tiene recursos para subsistir. Muchos de ellos son aportadores netos de capital intelectual a quienes tienen dinero.

La segunda pifa es considerar a America Latina como si fuera un todo:craso error. Solo hay que asomarse a las reuniones anuales de jefes de estado para comprender que es mas facil poner deacuerdo a una manada de leones con otra e elefantes, que a los latinoamericanos.

Por ultimo, la corrupcion. Esto ni siquieranecesita explicarse.

La explicacion de por que hay 20 paises ricos y 180 pobres es tema de otro articulo. Solo quiero remarcar que achacar esa diferencia a la investigacion cientifica es sencillamente muy ingenuo.

Imagen de AdelaCuba

Demos gracia a la iglesia que nos llenó de racismo y perjuicios, siglos atrás y todavía los seguimos arrastrando; temiendo al que dirán e imitando a ibéricos y anglosajones, no nos llevara a ninguna parte. Falta mucho para que América Latina sea parte del desarrollo intelectual mundial. Aún falta más para que nuestros propios pilares tengan la iniciativa de abogar por nuestra gente como está marcado y levantar el orgullo étnico de sus pueblos.  Cuando Latinos tenemos cualquier título lo cacareamos por todas partes y miramos por encima del hombro, aquellos que por cualquier razón no lo han alcanzado. Para crear hay que ser libre mentalmente y estar estimulado internamente. Fraude y corrupción no son fuerzas creativas.  

Imagen de Anónimo

El catolicismo español es el culpable de este atraso mientras los paises que tomaron las reformas de Martin Luther donde, la educacion y superacion mas la disciplina al trabajo que es quien crea riqueza se priorizaba con lo cual llevo a todos esos paises (protestantes) a dominar el desarrollo actual esto tambien fue una prioridad para los judios entonces, los catolicos españoles con sus inquicisiones, dias feriados por cada santo mas las siestas y corridas de toros han llevado a la "madre patria" a la opcion del podemos "bolivariano".

Imagen de Anónimo

Hiltler quizas nos mandara a gasear, pero Fidel Castro y ahora su hermanito nos ninguneó (y ningunea) por ser simplemente cubanos ?Cuál es la diferencia?  Soy cubano, por ende latinoamericano y te juro que no siento ningún orgullo especial por ello.

Imagen de Anónimo

Qué increíble como destilan racismo puro, al mejor estilo nazi varios comentaristas. Asumo que son cubanos, porque si no, no se entiende tanta soberbia e ínfulas de superioridad racial. Lo más absurdo de todo es que si Hitler levantara la cabeza los mandaba gasear a todos, sólo por la sospecha de que por ser caribeños podrían tener trazas de sangre "impura", léase negra e indígena, que estos señoritos muy civilizados ellos, se ufanan en denostar. Qué verguenza de gentuza!