Panamá: Elecciones

El conservador Juan Carlos Varela gana las presidenciales

El actual vicepresidente, enemistado con Ricardo Martinelli, promete atacar los abusos del poder y la desigualdad que persiste a pesar de la bonanza económica de los últimos años.

El conservador Juan Carlos Varela, el vicepresidente de Panamá que años atrás rompió con el actual mandatario, ganó el domingo las elecciones presidenciales desde la oposición con la promesa de atacar los abusos del poder y la desigualdad que persiste a pesar de la bonanza económica de los últimos años, informa Reuters.

El empresario de 50 años, que asegura mantendrá el rumbo económico que hizo de Panamá uno de los países de mayor expansión en el continente, lograba un 39 por ciento de los votos cuando se habían contabilizado más de un 79 por ciento de las mesas.

La tendencia era irreversible, dijo Erasmo Pinilla, el presidente del Tribunal Electoral que en medio de una conferencia de prensa llamó a Varela, del Partido Panameñista, para decirle que había ganado.

Sus rivales reconocieron haber sido derrotados.

Aunque las encuestas previas lo colocaban en tercer lugar, Varela superó al rival del oficialista Cambio Democrático, José Domingo Arias, que obtenía un 31,99 por ciento de los votos, y al del centroizquierdista Partido Revolucionario Democrático (PRD), Juan Carlos Navarro, quien cosechaba un 27,65 por ciento.

En las calles de la Ciudad de Panamá, llena de torres de cristal que contrastan con algunos barrios de precarias casas de lámina, cientos de sus seguidores gritaban de júbilo y ondeaban banderas moradas, incluso un poco sorprendidos por el triunfo.

"Viene un Gobierno que va a cambiar y luchar contra la desigualdad (...) Y sobre todo un Gobierno que va a defender hasta el último centavo de los fondos que le pertenecen al pueblo panameño y que no va a tolerar la corrupción en ningún estamento", exclamó Varela visiblemente emocionado.

El ingeniero formado en Estados Unidos hizo alusión a la gestión de Ricardo Martinelli, criticado por beneficiar supuestamente a sus amigos con millonarios contratos de obras públicas, en un país donde el proyecto para ampliar el canal interoceánico ha sido clave para generar un ingente flujo de dinero.

"Se acaba el negocio. El que quiera hacer negocio (...) que se vaya al sector privado", advirtió.

Varela basó su campaña en los problemas del alza del coste de los alimentos que preocupa a muchos panameños, prometiendo congelar los precios de 22 productos de la canasta básica para tratar de controlar un repunte inflacionario.

Historia de ruptura

Varela cuya familia es dueña de una de las mayores compañías de licor de Panamá, se enemistó en 2011 con el mandatario Ricardo Martinelli después de varios enfrentamientos.

Pero siguió siendo vicepresidente a pesar de las presiones del mandatario para que dimitiera, porque alegaba se trataba de un cargo de elección popular.

Las causas de la ruptura nunca quedaron claras, pero observadores creen que no logró congeniar con el estilo algo prepotente de Martinelli, a quien se le reconoce haber generado un "boom" de obra pública que impulsó el crecimiento económico, pero críticos lo acusan de falta de transparencia y de colocar a sus allegados en puestos clave de otros poderes del Estado.

Con el triunfo de Varela, los panameños mantienen su práctica de alternar partidos en el poder. Muchos votantes vieron en la candidatura de Arias, un amigo de Martinelli y en la candidatura a vicepresidente de su esposa, Marta Linares, un afán del mandatario de seguir gobernando entre bambalinas.

"Conozco al ganador, Dios nos coja confesados", dijo el actual mandatario tras la victoria de su vicepresidente. "Cuando tenga un buen proyecto lo vamos a apoyar, cuando el Gobierno haga algo malo, palo le vamos a dar", prometió.

En las elecciones del domingo también fue renovado el Congreso, en donde es probable que el Partido Panameñista no cuente con mayoría.

Escritado el 44% de los votos, el gobernante partido Cambio Democrático (CD) y su aliado Molirena acaparaban 29 de los 71 escaños, reportó EFE.

Varela ha prometido impulsar un crecimiento económico de entre el 5 y el 6 por ciento anual y reducir la deuda pública en cinco años a alrededor del 34 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) desde el 38 por ciento de 2013 calculado por el Fondo Monetario Internacional.

Además, ha prometido restablecer las relaciones con Venezuela, rotas desde marzo por parte del presidente Nicolás Maduro, quien acusó a Martinelli de inmiscuirse en los asuntos internos de su país.

Panamá creció en los últimos años a tasas muy superiores al resto de América Latina, pero la bonanza económica de los últimos años no ha alcanzado a todos los habitantes del país centroamericano, donde casi una cuarta parte de la población vive en la pobreza.

Según un ranking del Banco Mundial, Panamá es uno de los países más desiguales de Latinoamérica, junto con Chile y detrás de Honduras, Colombia y Brasil.

Varela, quien asumirá el 1 de julio para un quinquenio, deberá asegurarse además de que la compleja ampliación del canal —que generará recursos millonarios extra al país— esté terminada al 2015, después de varios traspiés en los últimos meses.