América Latina

La izquierda familiar

Hay una tendencia en ciertos dirigentes de América Latina a quedarse en los palacios de gobierno aunque sea de marido acompañante.

Hay una tendencia en ciertos dirigentes de América Latina a quedarse en los palacios de gobierno aunque sea de marido acompañante y prolongar así lo que debe ser el deleite del poder y el espejismo de la eternidad. Esa nueva obsesión política puede ser el reflejo de una fidelidad en vena por la monarquía y, al mismo tiempo, una necesidad patológica de imitar a dos dinastías que marcaron y marcan los récords de permanencia en las poltronas de mando en esa parte del mundo: los Somoza en Nicaragua y los Castro en Cuba.

Se conocen fenómenos exitosos y relevantes distinguidos por su atroz persistencia como el del matrimonio Kirchner-Fernández, en Argentina. Otros han pasado por los titulares de prensa en los periodos agitados y urgentes de golpes de Estado y campañas electorales y allí se han quedado exhaustos y fuera de combate. Es el caso del expresidente hondureño Manuel Zelaya y su esposa Xiomara Castro Sarmiento.

En Nicaragua, un bastión de la perpetuidad donde los Somoza gobernaron desde 1934 hasta 1979, el presidente Daniel Ortega, que ha pasado 12 años al mando del país, es considerado y amable con su pareja, la señora Rosario Murillo, y comparte con ella la emoción de debatir en la mesa del desayuno los asuntos más importantes de la nación.

Los peruanos viven una situación semejante. Nadine Heredia tiene una participación importante en diversos asuntos del gobierno de su esposo Ollanta Humala, según observadores políticos y representantes de la oposición. Sin llegar a los planos de Ortega y Murillo, hay una opinión generalizada de que el Perú también está bajo los arrullos de una pareja de enamorados.

Esta semana, el uruguayo José Mujica, conocido como el presidente más pobre del mundo, se inscribió en la lista de aspirantes a quedarse con un pedazo de su humilde mandato. Propuso a su esposa, la senadora Lucía Topolanski, como candidata a la vicepresidencia en los comicios que se celebrarán en octubre de este año.

Reconocido por su desapego a los lujos y privilegios de su cargo público, Pepe Mujica quiere, sin embargo, que su compañera de luchas en la guerrilla urbana y las cárceles de la dictadura militar, se quede en Montevideo, en el Palacio de Gobierno.

La fortuna y el poder no tienen que ver siempre con un lingote de oro, un yate, un avión privado y una limusina.

Es enternecedor ver cómo aquella izquierda combina el amor y la política.

 


Este artículo apareció en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.

Comentarios [ 15 ]

Imagen de Anónimo

Todo político (ca) para aspirar a la presidencia de un país necesita de experiencia y ser conocido podría darse el caso que ese camino de aprendizaje de conocimiento sea a través de sus padres o esposos, la hija de Fujimori, actualmente destacada parlamentaria peruana, llevo a Humala al segundo turno, otros ejemplo son Hilary Clinton y la hija de Jean-Marie Le Pen (extrema derecha francesa). Raúl no se trata de ni derecha ni de izquierda, ni particularmente de la izquierda latinoamericana, de lo que se trata es que las féminas en el siglo 21 están ocupando el lugar que le pertenece en las sociedades en que habitan sea en AL,USA o Europa, COMENTARIO de Esopo 2..

Imagen de Anónimo

Raúl para abordar el problema de las féminas en la política y en general en la vida pública no se debe de utilizar como referencia ni Cuba, ni Venezuela ni tampoco Argentina en el caso de las dos primeras por razones obvias y en el caso de la última porque padece del síndrome del peronismo, independientemente de sus procedencias en los demás países tienen que pasar generalmente por una convención del partido en cuestión para elegir candidatos, por elecciones multipartidistas y por un escrutinio permanente del estado de derecho, COMENTARIO de Esopo 1.

Imagen de Anónimo

Efectivamente, los Clinton, si vuelven al poder será después de 16 años de ausencia, a diferencia de nuestros políticos latinoamericanos que una vez asentados, les resulta inconceblible e inaguantable levantar las nalgas de las poltronas presidenciales.

Imagen de Anónimo

La diferencia de estos paises y EE.UU radica en que, ningun presidente se puede eternizar en el poder. En el caso de la familia Clinton, Bill fue elegido democraticamente, a traves del voto directo y secreto y cumplio con sus dos mandatos, al terminar el ultimo, cedio el paso a su sucesor. Hillary ha sido muy popular y por esa razon fue pre candidata del partido democrata en las elecciones presidenciales del 2008, la cual perdio frente al actual mandatario norteamericano. Si ella decide postularse para el 2016 y el pueblo estadounidense la quiere, ella sera electa y cumplira con su mandato, al terminarlo cedera el mando a su sucesor y la vida continuara si alteraciones, sin trampas, sin chantajes y sin perpetuarse en el poder. Asi funciona Estados Unidos de America. Por eso vivimos aqui.

Luis Vigo.

Imagen de Ernesto Gutiérrez Tamargo

Excelente artículo, como siempre Raúl.  El poder ejerce una adicción de la que se debe huir e imponerse legalmente una limitante infranqueable para evitar la perpetuidad.  Es admirable el ejemplo de Washington que se retiró a su hacienda pudiendo repetir un tercer mandato, el de Adolfo Suárez que dejó la política en la cúspide de su fama, y el del presidente cubano Alfredo Zayas que terminó su primer mandato (1920-1924) y no se volvió a postular a otro aún cuando la Constitución de 1901 lo permitía (la de 1940 prohibió un segundo mandato). 

Imagen de Anónimo

el antiamericanismo siempre a la orden del,quien está hablando aqui de estados unidos?porque siempre tiene que salir estados unidos como referencia?estos lacayos izquierdistas si no mencionan a los estados unidos no sienten el placer del orgasmo

Imagen de Anónimo

Ya tras la revolución francesa los revolucionarios mostraron esta cara del apego al poder, nada tardaron en apropiarse de los títulos de nobleza, unidos por entonces a los cargos públicos. Los desórdenes administrativos que siguen a las revoluciones son caldo de cultivo para asentar en tan cómodas poltronas y enchufar a sus parientes y próximos en cargos muchas veces creados ex profeso. Ni Cuba ni Venezuela son excepciones, sólo siguen una tónica de patrimonialismo que considera que el cargo es propiedad vitalicia del que consigue ocuparlo. Ya Aristóteles observaba que el poder tiene un algo tan atractivo que ni que fuera remedio para una enfermedad incurable se le tendría tanto apego, más aún cuando son tiranos a los que nadie osaría oponerse.

Imagen de javier monzon velazques

El problema no es que se postulen y salgan electas sin fraude; lo malo es cuando son "electas" fraudulentamente como en algunos casos lo han sido sus maridos, sobre todo los de izquierda, que cuando agarran el poder no "pierden" mas nunca una eleccion.

Imagen de Anónimo

Si los gringos eligen presidentes mutantes, Latinoamerica, para siempre cabalgar contra los mandarines de la Casa Blanca de Washington DC, ahora va escogiendo esta faceta del poder, bastante interesante.

Cosas de la politica, sucia politica, Latinoamerica odia a los gringos, siempre llevandole la contraria al tiito Sam...

Imagen de Anónimo

Los Estados Unidos pudieran incluirse tambien en esta tendencia.  Es posible que el proximo presidente de este pais sea Hillary Clinton, esposa de un expresidente.