Represión en Venezuela

La Justicia venezolana, una de las más sumisas de América Latina

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Desde 2004, el Gobierno ha llenado el Tribunal Supremo de 'incondicionales'. El resultado es 'una justicia partidaria dedicada a legitimar prácticas abusivas', dice HRW.

La falta de independencia del poder judicial venezolano solo es equiparable a la que padecen Honduras, Nicaragua y Ecuador, considera la organización Human Rights Watch. El oficialismo de Venezuela no enfrentar fallos adversos del Tribunal Supremo desde que el Gobierno de Hugo Chávez (1998-2013) reformó en 2004 la ley orgánica de este tribunal y nombró nuevos magistrados, informa el diario español El País.

La publicación señala que, visto lo ocurrido en los últimos nueve años, son más bien escasas las posibilidades del líder opositor preso Leopoldo López de encontrar amparo del Supremo.

La mayoría de los Tribunales Supremos de América Latina se han enfrentado alguna vez a las políticas de sus Gobiernos.

En Venezuela, sin embargo, la situación es distinta. El director para América de la ONG Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, consideró que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Venezuela se ha transformado en un "apéndice del Ejecutivo" y es "uno de los ejemplos más burdos de falta de independencia judicial en la región".

"El Gobierno de Chávez, desde 2004, ha manipulado la composición del más alto tribunal, llenándolo de incondicionales. El resultado ha sido una justicia partidaria dedicada a legitimar prácticas abusivas, como lo están haciendo actualmente con la detención de alcaldes de oposición", subrayó Vivanco.

El representante de HRW resaltó, además, la situación de vulnerabilidad en que se encuentran la mayoría de los jueces. "El TSJ tiene facultades para nombrar y destituir a jueces inferiores provisorios, que hoy son la gran mayoría en el país, con lo cual estamos ante un sistema perverso en el cual este tribunal partidario puede destituir mediante un telegrama a prácticamente cualquier juez, incluida la jueza que lleva el caso de Leopoldo López", explicó.

Vivanco opinó que el ejemplo "más nítido" de la falta de independencia judicial en Venezuela fue la detención de la jueza María Lourdes Afiuni, en diciembre de 2009.

"Eso tuvo un profundo impacto en los jueces de tribunales inferiores. Desde el copamiento político del TSJ en 2004, los jueces se han mostrado cautos al dictar sentencias que pudiesen disgustar al Gobierno. Sin embargo, mientras antes temían perder sus empleos, ahora temen, además, ser juzgados por cumplir la ley. Nadie quiere perder su trabajo ni ir preso", dijo.

Para jurista venezolano Pedro Nikken, el "sometimiento de la independencia" del Tribunal quedó confirmado en el discurso de apertura del Año Judicial, el 5 de febrero de 2011, pronunciado por el magistrado Fernando Vegas Torrealba.

En aquel discurso, Vegas señaló: "El poder judicial venezolano está en el deber de dar su aporte para la eficaz ejecución, en el ámbito de su competencia, de la política de Estado que adelanta el Gobierno nacional", en el sentido de desarrollar "una acción deliberada y planificada para conducir un socialismo bolivariano y democrático (…) Este TSJ y el resto de los tribunales deben aplicar severamente las leyes para sancionar conductas o reconducir causas que vayan en desmedro de la construcción del Socialismo Bolivariano".

Leopoldo López dice que no se arrepiente

Leopoldo López, quien el viernes pasado fue acusado formalmente por la Fiscalía de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio, los dos últimos como autor intelectual, admitió que no espera justicia.

"Cuando di la cara y me presenté, sabía la persecución y la manipulación de la justicia a la que iba a ser objeto", afirmó en referencia a su entrega a las autoridades el pasado 18 de febrero.

Este lunes, en una carta publicada en El País, López llamo a una movilización general contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

"Salir de esta crisis que tiene sumida a Venezuela en la penumbra depende de todos, de que cada uno desde donde nos toca, demostremos que estamos dispuestos a luchar", afirmó López, un economista de 42 años licenciado en Harvard y líder de Voluntad Popular.

Llamó a sus seguidores a dejar saber cuántos son los que desean un cambio, para contagiar "a todos los que se encuentran descontentos".

"La escasez, la inflación, la crisis hospitalaria, la inseguridad, la falta de libertad y respeto a los derechos humanos limitando la libertad de expresión, nos afecta a todos por igual", afirmó.

López dijo tener la "certeza de haber hecho lo correcto" y aseguró que no se arrepiente de haber prendido una "chispa que encendiera en los venezolanos ese deseo tan latente de lograr un cambio social y político".

"Que mi encarcelamiento esté contribuyendo en alguna medida al despertar de los venezolanos, vale la pena", dijo.

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Posiblemente sea la mas sumisa, porque en Cuba existe solamente un tribunal de Inquisicion, en el que solamente la defensa en casi todos los casos lo que pide clemencia para el acusado. Dios los hace y Castros los une