América Latina: Elecciones

Colombia: La coalición gobernante gana las legislativas, pero pierde terreno ante Uribe

La coalición del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos ganó la mayoría de los 268 escaños del Congreso de Colombia en las elecciones del domingo y, aunque mantuvo el control del legislativo, perdió terreno frente al expresidente Álvaro Uribe quien se convirtió en la cabeza de la primera fuerza política de oposición, informa Reuters.

El nuevo Congreso, que tomará posesión en julio para un periodo de cuatro años, tendrá un papel decisivo en la implementación de los acuerdos que negocia el Gobierno con las narcoterroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para lograr la paz y poner fin a un conflicto interno de 50 años que ha dejado 200.000 muertos.

Contabilizados los votos del 95 por ciento de las mesas, los partidos de La U, Conservador, Liberal y Cambio Radical, los más importantes de la actual coalición, obtenían en conjunto la mayoría de los 102 escaños del Senado y los 166 de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, el Centro Democrático, del expresidente Uribe, obtenía la segunda más alta votación entre todos los partidos y ganaba alrededor 32 escaños en las dos cámaras, superando de lejos al izquierdista Polo Democrático con ocho representantes, pero perdiendo frente a la U de Santos, que lograba 57 asientos.

Las votaciones, las primeras en los 15 meses que lleva el diálogo de paz en Cuba, definieron la nueva composición política del Congreso y pusieron a prueba la coalición del Gobierno de Santos, quien buscará su reelección en mayo.

Uribe, elegido senador, es el principal crítico de la negociación de paz que mantiene Santos con las FARC.

Más de 32 millones de electores estaban habilitados para sufragar, en unos comicios marcados por la abstención de alrededor de un 60 por ciento. El voto no es obligatorio en Colombia.

Santos pierde apoyo

Santos cuenta actualmente con un apoyo de cerca del 80 por ciento en el legislativo con los Partidos de la U, Conservador, Liberal, Verde y Cambio Radical, lo que le permitió aprobar leyes económicas y sociales claves como la que devuelve tierras a desplazados por la violencia e indemniza a las víctimas.

Pero ese respaldo se redujo con el avance de Uribe como opositor, sin afectar dramáticamente el apoyo requerido para impulsar reformas que solo necesitan una mayoría simple.

El Gobierno y las FARC lograron en 2013 un acuerdo que permitiría que el grupo ilegal armado se convierta en un partido político.

El popular Uribe y sus copartidarios podrían intentar bloquear leyes que faciliten a los líderes de las FARC, organización considerada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, entrar a la política y ser elegidos congresistas en un futuro sin pagar una considerable pena de cárcel por los delitos cometidos durante el conflicto.

La apuesta de Santos es concluir cuanto antes un acuerdo con las FARC para pasar a la historia como el hombre que puso fin al conflicto interno más antiguo del continente.

Santos, un político de centro derecha de 62 años, es favorito para ganar la reelección en las presidenciales de mayo, pero un inusitado nivel de voto en blanco y de indecisos lo podría obligar a medirse en una segunda vuelta, posiblemente con Oscar Iván Zuluaga, el candidato de Uribe.

Si gana, Santos también necesitará del Congreso elegido el domingo para impulsar reformas que apuntan a reducir el desempleo de cerca del 9 por ciento, la pobreza que afecta a casi la mitad de los 47 millones de habitantes y alentar el crecimiento de la cuarta economía de América Latina con mayor inversión extranjera.