Costa Rica

El centro y la derecha disputarán la presidencia en segunda ronda

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Los comicios de este domingo acabaron con la ilusión de la izquierda de alcanzar el poder.

El candidato centrista Luis Guillermo Solís disputará la presidencia de Costa Rica el próximo 6 de abril a Johnny Araya, candidato de la derecha gobernante, tras sorprender el domingo en la primera vuelta de unas elecciones que acabaron con la ilusión de la izquierda de alcanzar el poder, informa la AFP.

Solís, un historiador de 55 años, candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC), no solo pasó a la segunda ronda sino que superó al candidato del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), por 30,8% contra 29,6%, tras ser escrutadas el 79,5% de las mesas, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

"Gobernaremos, gobernaremos Costa Rica. Ni un paso atrás, solo adelante (..) Vamos a ganar porque somos un pueblo que decidió cambiar", dijo un eufórico Solís desde una tarima instalada en su casa de campaña en San José, ante miles de seguidores que lo ovacionaban mientras ondeaban banderas con los colores rojo y amarillo del PAC.

Poco antes, Araya, exalcalde capitalino de 56 años, que desde el principio se creyó ganador, reconoció que deberá enfrentar a Solís en la segunda vuelta, contra los pronósticos de todas las encuestas que señalaban al izquierdista José María Villalta como su principal rival.

"No hay duda de que el resultado electoral nos muestra que todavía no hemos dado señales suficientemente claras ante el pueblo de que nosotros queremos rectificar, que queremos un cambio responsable en Costa Rica", dijo Araya, aludiendo que el desgaste de ocho años de gobierno del PLN y, sobre todo, la impopularidad de la presidenta, Laura Chinchilla, le ha afectado.

La izquierda dice que tuvo en contra 'una brutal campaña de miedo'

Otra sorpresa de los comicios fue que quedara en tercer lugar, con un 17%, el diputado y ecologista Villalta, de 36 años, candidato del izquierdista Frente Amplio (FA), al que los sondeos colocaban con serias posibilidades de arrebatarle el poder a la derecha, por primera vez en la historia de este país.

Fue "una brutal campaña de miedo", pero "está claro que nuestro pueblo ha hablado y vamos a respetar lo que ha dicho", manifestó ante sus simpatizantes el joven candidato Villalta, al admitir que esperaba "mucho más" apoyo electoral del que obtuvo.

Los comicios, que transcurrieron en calma, se vivieron con una polarización entre derecha e izquierda, pero el electorado costarricense, tradicionalmente conservador, favoreció la opción del centro: Solís, que en 2005 abandonó el PLN afirmando que ese partido había "perdido el alma", saltó a la cima desde los últimos lugares de las encuestas en menos de tres semanas.

Pero Villalta aún no tira la toalla y dijo que su partido "tiene un futuro promisorio" que librará desde el Congreso, donde auguró que alcanzará al menos 10 de los 57 escaños, tras ser él el único diputado con el que contaba el Frente Amplio hasta el momento.

Esta lucha "apenas está empezando" porque el Frente Amplio "está creciendo" como fuerza política en Costa Rica, manifestó el izquierdista, quien durante la campaña fue señalado por Araya y otros rivales de derecha como un "comunista" que quería para Costa Rica el modelo chavista de Venezuela.

Villalta había emergido encarnando un voto "protesta" y prometiendo lucha anticorrupción y un desarrollo con equidad social, tras fustigar las políticas neoliberales aplicadas en las últimas tres décadas, sobre todo por el PLN, una agrupación socialdemócrata que viró a la derecha.

Un Gobierno débil

Considerado como el gobierno más impopular de los últimos 20 años, la gestión de Chinchilla deja al país con un déficit fiscal del 5,4%, una deuda pública del 50% del PIB y el primer lugar en América Latina en crecimiento de la desigualdad en 2013.

Araya, que busca un tercer periodo consecutivo en el poder para el PLN, trató de distanciarse de las críticas contra la gestión de Chinchilla, envuelta en escándalos de corrupción, prometiendo reactivar la economía y reducir la pobreza, estancada en el 20% desde hace dos décadas.

En su discurso la noche del domingo, aseguró que su partido, tras ocho años en el poder, realiza "un esfuerzo sincero" de renovación para retomar sus raíces socialdemócratas.

"El pueblo fue sabio al escoger con toda claridad, sin ninguna duda, entre el cambio y el continuismo de ayer", manifestó por su parte Solís ante sus seguidores.

Al próximo presidente, que asumirá el 8 de mayo, le tocará un Congreso variopinto y mayoritariamente de oposición, por lo que "necesitará un talante negociador" y "no podrá gobernar solo con su partido, como ha sido la tónica", afirmó a la AFP el analista Manuel Rojas.

A la jornada electoral del domingo, que transcurrió sin incidentes, fueron llamados 3,1 millones de costarricenses para elegir, entre 13 candidatos, al sustituto de Chinchilla, primera mujer en la presidencia de Costa Rica, y a un Congreso de 57 diputados. El abstencionismo superó el 32%, muy cerca de lo registrado en las pasadas elecciones de 2010.

Comentarios [ 2 ]

Imagen de javier monzon velazques

Perdio Villalta, pero no puede perderse de vista. El peligro del chavismo sigue latente en su figura y en su grupo politico. El seguira postulandose tantas veces, como haya perdido las anteriores, como hizo Lula, hasta que por cansancio- y ahi sera la perdicion de los ticos- lo elijan...y entonces a correr liberales del Perico (dicho cubano); el modelo disenado en Cuba e implantado en Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador, les sera impuesto a los costarricences quieran o no.

Imagen de Anónimo

porquè se habla de costarica y no de el salvador?