¿Derechos humanos o fundamentalismo? (IV)

La apuesta de Irán

Los líderes árabes consideran que la 'coexistencia' con Teherán es ahora una carta más segura que una alianza con Estados Unidos.

Además: El entorno árabe, La Siria alawita y La oposición armada

El ascenso del fundamentalismo iraní a punto de tensión internacional se asienta en varios ingredientes: el conflicto árabe-israelí con su secuela palestina; la ortodoxia religiosa de los ayatola, el fracaso de los nacionalismos del Egipto de Hosni Mubarak, de la Libia de Muamar Gadafi, del Irak del otrora Sadam Husein, y de la Siria del alawita Bashar Hafez. A ello se une el imperativo geoestratégico del petróleo; y la flamante irrupción de los ex-Estados soviéticos islámicos del Asia Central.

El accidente petrolero de Indonesia a Marruecos conformará un hecho incongruente, al producirse la confiscación, por parte de clanes y familias camelleras, de un gran tajo de la materia energética primordial del planeta. Pero el hidrocarburo no restauró la supremacía islámica en una región donde la industria no ha descollado y donde el petróleo ha engendrado la arrogancia y la desigualdad. Ello se evidencia en la actual diáspora islámica hacia las aborrecidas capitales occidentales de neón.

La sociedad islámica que predomina en Irán es profundamente racista. Su dogma no es democrático y sanciona un estatus inferior para la mujer, cuyo papel es el meollo de la obsesión del honor. Esa es la razón por la cual los Estados islámicos, casi sin excepción, sacrifican a la mujer para aplacar a los radicales de Teherán.

Desde los civiles sirios gaseados por Bashar al-Assad pasando por las ejecuciones masivas de los ayatolas y la escandalosa fatua contra Salmán Rushdie por sus Versos Satánicos, el sometimiento femenino, los rehenes, las carnicerías terroristas, los profetas por elección propia a lo Bin Laden, y los diamantes de los emires, la pista es ininterrumpida.

Por eso, la guerra santa religiosa de Irán contra Occidente no es otra cosa que lo explicado por el escritor Ashmawy: un desfile de grotescos valores y símbolos, cabalgando sobre el fantasma de Mahoma invencible.

La emergencia del ala ortodoxa actual, tipo Osama Bin Laden, no guarda relación con el tradicional nihilismo y anarquismo de las bolsas de miseria europeas del siglo XIX. Es una filosofía de crisis de los segmentos educados y privilegiados de la sociedad que se desarrolló en las tumultuosas décadas de 1970 y 1980, al calor de la prosperidad "petro-árabe" y la incertidumbre de identidad que ésta desató y que corrompió a una generación de intelectuales y políticos.

Entre la ley divina y la realpolitik

La resurrección del puritanismo islámico es sólo el gesto desesperado de un diseño religioso arcaico, hoy amenazado en sus pilares básicos por el Estado secular, el modernismo, el avance científico y tecnológico que atraviesa el planeta.

La beligerancia del Islam fundamentalista no solo tiene asidero en las mezquitas y en las prédicas de cadíes, imanes y ayatolas. Existe una extensa obra política, filosófica y literaria, una constante divulgación periodística, que ha servido de orientación ideológica al militante. El libro del egipcio Sayyid Qutub, Las señales en el camino, daría forma a la actual corriente fundamentalista.

El colapso de los precios petroleros y las guerras inter-árabes produjeron una reacción cínica y puritana en toda una progenie de jóvenes, ambulantes y frustrados, en los bazares mesorientales. Son los condenados de la tierra de los que habló Frantz Fanón, los rechazados de las buenas escuelas, los estudiantes nulos, los "disfuncionales" abusados en sus crianzas. Con su promesa de gobiernos más auténticos y virtuosos, estos militantes ansían el poder en casi todos los Estados árabes; por eso el debate ya no es entre los defensores del orden secular o el religioso, sino entre quienes van a gobernar a nombre del Islam. Es la tensión disparatada de toda nación islámica entre la ley divina, por un lado, y la realpolitik del Estado, por el otro.

Pero estos ideales eran tan viejos como su propia doctrina, y fueron abrazados por un partido ideológico egipcio: la Hermandad Musulmana, más temible y arácnida que Al-Qaida, y que desde entonces está en el trasfondo de todos los extremistas, incluyendo al Talibán. La Hermandad es la madre histórica y espiritual de tales agrupaciones desde la posguerra, y su leit motiv por destruir a Israel y desafiar a Occidente ha sido abrazado por las partidas terroristas a través de la jihad o la supuesta guerra santa, para reponer el Califato bajo un paladín carismático, un Emir escogido por su pureza y virtudes.

El modelo nacionalista árabe también falló al no poder liberar Palestina ni elevar el nivel económico de las masas árabes. La revolución islámica patrocinada por la Hermandad Musulmana se antepondría al nacionalismo y rehusaría el compromiso con las élites tradicionales tribales, con las entidades étnicas, con la estructura feudal de emires y jeques, pregonando —estilo Talibán—, la creación de una sociedad islámica semejante a la fundada por el Profeta Mahoma.

Pero, a partir del Ayatola Jomeini, el cetro fue retado por tendencias fundamentalistas. Bin Laden fue el último de los que, como Husein, Gadafi, Mubarak y Assad, han reclamado el manto de Nasser de arrojar al mar a Israel y "defender" a los árabes pobres de los "pozos petroleros con banderas" del Golfo.

Teherán se impone

Se ha escapado al análisis de los politólogos el factor básico de que la revolución de los ayatolas en Irán alteró profundamente el balance de poder del mundo islámico, el cual se hallaba hasta ese momento bajo la hegemonía de la rama islámica de los sunitas, en especial de los príncipes sauditas alineados a Estados Unidos, y quienes lograron la hegemonía política regional a partir de la creación de la Conferencia de los Estados Islámicos de 1969, y de la victoria internacional del "petro-Islam" durante la guerra Árabe-Israelí de 1973.

Pero quien está obteniendo la mejor tajada política en la actual crisis, en las marchas y contra-marchas de Washington, con las venenosas iniciativas de Moscú y con la negociación de las armas químicas de Siria, no es solamente Rusia o el propio Bashar al-Assad, sino los iraníes. Esto ha posibilitado que el nuevo presidente iraní, Hassan Rouhani declarase que ante las actuales circunstancias su país no va a prescindir ni en una pulgada su capacidad nuclear.

A pesar de las demostraciones y desórdenes que azotan continuamente a Teherán, los mullas se sienten seguros de que Irán se consolidará como la fuerza hegemónica en todo el Medio Oriente, incluso sin necesidad de una guerra. Y es que estos clérigos han interpretado cabalmente cuán desacertada ha sido la política de la Casa Blanca respecto a la región.

Teherán ha desplegado una campaña efectiva en el mundo islámico con el argumento de que enfrenta a Israel, el enemigo común de toda la región; sin dudas tal cosa ha hecho que la histórica rivalidad entre árabes e iraníes haya pasado a un segundo plano.

El consenso entre los líderes árabes es que no resulta conveniente para ellos desarrollar una crisis o propiciar una tensión militar con Irán, puesto que un ataque militar al programa nuclear iraní podría lesionar los intereses vitales de la región. Por ello se considera que la "coexistencia" con Irán es ahora una carta más segura que una alianza con Estados Unidos.

Los ayatolas piensan que no es factible una acción militar israelí sin la aprobación de Estados Unidos, y saben que Washington no va a aprobar un golpe militar unilateral de Jerusalén, ya fuese contra Siria o Irán. Sobre todo ahora que Estados Unidos despliega, tras cortinaje, toda una diplomacia de acercamiento con Irán y de retirada de Iraq y Afganistán, sin importarle el costo político y estratégico para los intereses vitales israelíes.

Nunca ha sido retórica de Teherán la aseveración de que Estados Unidos está llamado a fracasar como factor dominante en el Medio Oriente y que Irán ha resultado no solo su principal obstáculo, sino el factor capaz de revertir su preponderancia en la región.

Los vaivenes de la política norteamericana respecto a Israel, Palestina, Arabia Saudita e incluso Irán, se percibe en el Medio Oriente como debilidad. Ello ha intimidado a sus antiguos aliados y ha envalentonado a Irán, que ahora goza de popularidad en los bazaares mediorientales.

Ante tal horizonte, el balance estratégico regional ha cambiado profundamente, disminuyendo la influencia norteamericana y quedando Israel más aislado que antes. Sobre todo, porque los recientes acontecimientos han convencido, no solo a Teherán, sino a los gobiernos del Medio Oriente de que Estados Unidos ya no persigue la "prevención" de un Irán con armas nucleares, su anterior política enlazada con Israel, sino que ahora su objetivo es "contener" a un Irán con posibilidades de armas nucleares, escenario que Israel no está dispuesto a consentir.

Comentarios [ 16 ]

Imagen de Anónimo

La debilidad de EEUU no es mas que la debilidad de Barack Caca y su partido democrata, cada vez que llegan a la casa blanca les 'cojen la baja', como decia el cagandante en jefe: "con ellos hacen lo que les da la gana"

Imagen de Anónimo

Cuantas tonterías juntas; he dejado de leer en la línea 100 aproximádamente. Desde mezclar a persas y árabes, a otorgar una supuesta influencia iraní entre todos los estados islámicos cuando todos estados comandados por los sunnies y wahabies están en su contra, y la mayoría son enemigos al nivel de Israel, de hecho con alianzas con el gobierno israelí bajo la mesa...

Imagen de Anónimo

Estoy totalmente de acuerdo con Ernesto Gutiérrez Tamargo - 29 Dic 2013 - 9:34 pm. Porque si realmente queremos entender lo que pasa en Cuba e influenciar en su futuro debemos conocer estos entornos lejanos muy asociados a la geopolitica castrista, que tampoco se puede subestimar, por eso hay que salir de vez encuando de la aldea de las dos orillas y profundizar en otras orillas por eso la importancia de estos articulos de Benemelis que complementan los de Bertrand, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Ernesto Gutiérrez Tamargo

Oriente medio es la clave, desde la Antigüedad hasta hoy,  de gran parte de los acontecimientos que más han impactado y afectado a la humanidad. La frontera más inmediata para preservar la democracia en Europa se dirime y debate en el eje Turquía-Siria-Libano-Israel. De tal guisa que todo ello ejerce un "efecto mariposa" global e internacional, cuyas alas baten en Damasco y el impacto llega a La Habana: simple, la OLP-PLO tiene "embajada" en Cuba; los ayatollahs iranies desfilan de la mano de Fidel Castro;  Chavez/Maduro han creado (al amparo de los Castro) un tandem petrodólares con su aliado irani; los "rebeldes teocraticos terroristas sirios (teledirigidos por Irán y por los Hermanos Musulmanes egipcios) son bien publicitados en la prensa castrista cubana. En fin, todo converge, como bien dice Benemelis, a tener un ojo visor a una realidad aparentemente lejana pero muy vinculada globalmente a Cuba. Porque bien dijo el comentarista Enoch estamos en una aldea global. Bien por DDC que informa con una visión amplia de miras para posicionarse como medio de comunicación cultural amplio.

Imagen de Anónimo

Excelente Benemelis. Gracias a Diario de Cuba por ser un medio de información y de comunicación con espíritu universal y no sólo local. Eso distingue a una verdadera prensa con vocación de ser y de permanecer en un espectro divulgativo amplio, en defensa del interés general de sus lectores. "Ser cultos para ser libres", dijo certeramente Martí. Hoy diríamos "thinking globally and acting locally". La globalizada realidad mundial nos ayuda a concebir una percepción más definida de nuestra localizada realidad. Cuba, aunque no lo quieran los Castro - fascistas es parte de un mundo global. Enoch.

Imagen de Anónimo

Para Anonimo de las 8:45

No ofenda a la Universidad Mickey Mouse. Nunca hemos diplomado mediocridades semejantes. Esto es cosa de otra facultad de psiquiatria...

Imagen de Anónimo

     Recordemos a la periodista italiana Oriana Fallaci (amenazada de muerte por los islamistas aún con cáncer terminal por no andarse con paños tibios ni con ellos, ni con la izquierda caviar que los defiende ni con la derecha mojigata): "La democracia hay que conquistarla. Para conquistarla hay que quererla. Para quererla hay que saber lo qué es. Los musulmanes no saben lo qué es. Y mucho menos lo entienden. Y por consiguiente no la quieren. No tanto porque estén deseducados tras años de dictadura feroz o dominio religioso sino porque son musulmanes: asimilados por la teocracia e incapaces de elegir su propio destino. Y la teocracia no enseña a razonar, a elegir, a decidir el propio destino. Enseña a sufrir a obedecer a servir a un Dios que es un amo absoluto, un soberano que controla todo momento y todos los aspectos de tu vida, un tirano peor que los ayatolás. Hoy ésa es la realidad, y no admitirlo es pura demagogia." No hay más nada que agregar y los Estados Unidos lo saben, amén de conocer los intereses rusos y chinos en la zona, que en nada contribuyen a la paz mundial nia los Derechos Humanos en el mundo.

Imagen de Anónimo

Anónimo - 28 Dic 2013 - 8:48 pm, y que bueno que te tenemos a ti para que no digas cosas realmente brillantes. Vamos, explicanos punto por punto cuales son las sandeces y deslumbranos con tu version.

Imagen de Anónimo

Estoy de acuerdo con lo que dices, pero a la ecuacion le falta como dice anonimo un elemento, la USA. Ya no nos hace falta el petroleo de ellos porque dentro de poquito vamos a ser los mayores productores del crudo en el mundo Can you believe it? Puedes imaginar que ya no habra dinerito de los verdesitos para sus aberraciones musulmanicas ni mucho menos para la otra aberracion del profeta chavez que es el socialismo del siglo 21. Ya van a entrar en caja mira que te cuento de que entran en el circulo entran y por ellos solitos, siempre he dicho y estoy convencido que los yumas le llevan al mundo mas de un siglo en la politica y en desarrollo por que? Porque dejan a los hombres ser libres, no le tienen miedo al uso de la tecnologia y siempre apuestan por mejorar a pesar de todos los defectos que pueda tener la sociedad. Por Israel no se preocupen mucho que todos juntos no tienen lo que saben todos para hacer nada y ellos lo saben.

Imagen de Anónimo

Este "analisis" es digno de un egresado de la Universidad Mickey Mouse de Walt Disney.

Jamas he leido tal sarta de sandeces queriendo pasar por sagacidad.