Opinión

La antítesis de Fidel

'Grima dan las fotos del libertador de Sudáfrica abrazándose con los opresores de sus propios pueblos, pero hay explicaciones históricas.'

Montaner: La grandeza de Mandela Reacciones: Disidentes / Líderes mundiales / Castrismo

Nelson Mandela tenía muchos amigos antes de morir a los 95 años. Y ahora tiene aún más, ya que no parece haber nadie en el planeta que no quiera lucirse con unas frases ditirámbicas para despedirse del "padre de la nación" sudafricana. Los dirigentes de los cinco continentes, el rey de España, la corona británica, el papa Francisco, el Dalai Lama, Obama, Putin, Xi Jinping, todos han expresado la misma admiración sensiblera hacia el líder africano. Solo faltó el "camarada Fidel Castro", como llamaba Mandela a su gran amigo.

El presidente Raúl Castro se encargó de suplir el silencio de su hermano —¿sigue vivo?— con una declaración institucional, mientras la prensa oficial, es decir, todos los medios de la Isla, recordaron con fruición una de esas frases deplorables que Mandela soltaba de vez en cuando para hablar de la revolución cubana, esa "fuente de inspiración para todos los pueblos amantes de la libertad". Madiba, como le llamaban cariñosamente en su país, dijo también que Cuba "destacaba por encima del resto [del mundo] por su amor hacia los derechos humanos y la libertad". Declaró algo parecido sobre el dictador libio Muamar Gadafi al felicitarle por su "implicación en la lucha por la paz".

Grima dan las fotos del libertador de Sudáfrica abrazándose con los opresores de sus propios pueblos, pero hay explicaciones históricas. Mandela tenía una deuda con Castro, Gadafi y varios dirigentes africanos que le ayudaron durante la lucha contra el apartheid. Algunos financiaron su organización, el Congreso Nacional Africano (ANC, según sus siglas inglesas), convertido luego en el principal partido político del país. Otros prestaron su territorio para entrenar los guerrilleros del ANC. Y La Habana mandó a decenas de miles de soldados a Angola para impedir la victoria militar en ese país de un grupo aliado con el gobierno sudafricano.

Mandela era amigo de Fidel y lo dijo públicamente en múltiples oportunidades. Los dos hombres tuvieron un recorrido bastante similar en su juventud: ambos eran abogados y escogieron la vía armada para luchar, el primero contra la segregación racial en Sudáfrica y, el otro, contra la dictadura de Batista en Cuba. Los dos fueron a la cárcel, pero con una diferencia abismal: Fidel estuvo menos de dos años en la prisión de Isla de Pinos, donde recibió un trato privilegiado, mientras Mandela pasó la mayor parte de sus 27 años de cárcel en una celda diminuta en Robben Island.

Todo lo demás separa a los dos líderes. Mandela entendió que el diálogo con el adversario era la única vía para acabar con el apartheid, instituido en 1948. Además, llegó al poder por la vía electoral, en 1994, y no quiso presentarse a un segundo mandato de cinco años. Aquí está la mayor diferencia con Fidel Castro, que no ganó una sola elección democrática en su vida y se retiró solo cuando su estado de salud le impidió seguir en el poder. Y para colmo, entregó sus cargos a su propio hermano, algo impensable en la Sudáfrica de Mandela.

Sin menoscabo de sus grandes cualidades humanas, empezando por su humildad y su generosidad, Mandela nunca llegó a ser el estadista que necesitaba Sudáfrica para llevar a buen puerto una transición política de una gran complejidad después de tres siglos de dominación blanca. A pesar de sus esfuerzos, el primer presidente negro del nuevo Estado multirracial no logró conducir a su país por la senda del desarrollo económico y de la paz social.

Sudáfrica es hoy menos rica y más violenta —tiene uno de los niveles de criminalidad más alto del planeta— que en los siniestros tiempos del apartheid. Los mineros negros mueren ahora a manos de policías negros —el año pasado, fallecieron unos 40 trabajadores en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad en la mina de platino de Marikana— y los negros se matan entre ellos por problemas de droga o por desavenencias entre las tres grandes tribus del país.

De la misma forma que el chavismo ha creado en Venezuela sus "boliburgueses", que se han enriquecido gracias a la corrupción y a sus estrechos vínculos con el poder, Sudáfrica tiene también sus nuevos ricos negros, los "black diamonds", que llevan un tren de vida ostentoso. En cambio, según los datos oficiales, los pobres son aún más pobres que antes. Los blancos, que representan alrededor del 10% de la población, ya no huyen despavoridos, como lo hicieron cuando Mandela tomó posesión. Muchos viven bien, pero otros han perdido sus empleos y están en la precariedad absoluta, al punto tal que hay mendigos blancos en las calles de las grandes ciudades, algo nunca visto antes.

Todo es muy frágil en Sudáfrica, como lo era el propio Mandela en los últimos diez años de su vida, ya apartado del poder y retirado en su modesta casa. Madiba no verá el desastre que se avecina. Se ha ido a tiempo.

Comentarios [ 24 ]

Imagen de Brandon

Nelson Mandela fue la antítesis de Fidel Castro, pero sólo política. Al mundo occidental le costaba mucho trabajo no condenar el apartheid, aunque no comulgara con las ideas comunistas de Mandela. Y a Mandela no le quedó más remedio que buscar un acomodo con los blancos que tenían el control de la administración, la industria, el transporte y la energía. Si no, el país se hubiera derrumbado. Hoy en día las palabras elogiosas hacia Mandela en boca de no comunistas, responden a la necesidad de aparecer como politicamente correctos. Mandela, en parte por ser negro,  en parte comunista y en parte por necesitar de la ayuda de estos últimos, admiraba a Castro, a Ghadaffi y a cuanto enemigo del "imperialismo". Pretender que Mandela era un demócrata es una ilusión de las más descabelladas. Su lucha contra el racismo y la opresión de los negros en su país merece respeto, su ideología y afiliación política es harina de otro costal. Así es la historia, Lenin y Stalin, se erigieron como defensores del proletariado, HItler del humillado pueblo alemán, Mussolini como emancipador de los trabajadores, Castro como el paladín que derrocó una dictadura (en realidad mucho menos dura que la de él). Mandela conoció cirsunstancias diferentes (no Soviet Union, Cuba in shambles, African independent countries in desarray) y no le quedó más remedio. si las circunstancias hubieran sido otras, S. África sería muy distinta.

Imagen de Anónimo

Habrá sabido Mandela que en Cuba los nacionales no podían entrar a un hotel(a mí me botaron como un perro del Barlovento en Varadero cuando fui a encontrarme con un matrimonio argentino, año 1999).

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Para mi lo unico que deja Mandela es la reafirmacion de que a cierta clase de individuos no se los debe tomar prisioneros ni llevarlos a juicio bajo ninguna circunstancia. Que los juzguen los tiburones o las hienas.

Imagen de Anónimo

Yo visito Granma en la internet sólo cuando hay algo candente y quiero ver la postura, que siempre es la típica del régimen castrista. Hoy, curiosamente, tiene un artículo que se llama "Lo que no se dice", sobre el tema de Mandela. Es muy interesante. No tienen interés en que se pinte a Mandela de pacifista, y quieren que el tirano de Birán reciba todo el crédito por lo que sucedió en África. Tienen una gandina esos comunistas. Hablar de "apartheid"... cuando lo instauraron en Cuba. Bueno, y ¿qué es peor que la "dictadura del proletariado"?

Imagen de Anónimo

En el comentario anterior dije que Mandela dejo un legado particularmente para nosotros cubanos porque “el dialogo con con el adversario es la forma de acabar con el totalitarismo en Cuba” puse esto entre comillas porque la arrogancia castrista y la renuencia anticastrista no permiten dialogar, por eso pienso que para salir de ese impase la forma adecuada es que el castrismo permita la legalización de los partidos políticos de oposición como un primer paso y como el segundo la convocatoria de una asamblea constituyente multipartidista para la redacción de una constitución democrática, pienso además que el castrismo cuenta con los mecanismo jurídicos y constitucionales para garantizar estas iniciativas, COMENTARIO de Esopo 2

Imagen de Anónimo

Bertrand estoy parciamente de acuerdo con tu articulo Cito “Mandela entendió que el diálogo con el adversario era la única vía para acabar con el apartheid, instituido en 1948. Además, llegó al poder por la vía electoral, en 1994, y no quiso presentarse a un segundo mandato de cinco años. Aquí está la mayor diferencia con Fidel Castro, que no ganó una sola elección democrática en su vida y se retiró solo cuando su estado de salud le impidió seguir en el poder …., En eso estoy totalmente de acuerdo contigo. A pesar que es cierto como lo tú dices: “A pesar de sus esfuerzos, el primer presidente negro del nuevo Estado multirracial no logró conducir a su país por la senda del desarrollo económico y de la paz social” y otros hasta lo acusan de no sido capaz de controlar el SIDA en su país, pienso que lo fundamental es legado que deja para Sur África y en particular para nosotros los cubanos, COMENTARIO de Esopo 1.

Imagen de Anónimo

Fidel, no morira, esta muerto ya, estamos esperando la oportunidad para dar la Noticia, no vaya a ser, que se alborote el panal!!!!Un Agente del Minint!!!

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Parece que el "camarada fidel" debe estar en la pista de rodamiento para levantar vuelo para el 5tº infierno.

el bobo alipio

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     Anónimo 3:49, los norteamericanos hicieron más por los cubanos que Mandela. A Mandela no le debemos ni una sed de agua. Los americanos intervinieron en la Guerra de 1895 y gracias a ellos se fueron los españoles y se evitaron más muertes de cubanos, después de ello, higienizaron la Isla y mejoraron la administración (que era un relajo en la época de España). Para terminar, gracias a ellos, tenemos garantizado asilo político, derechos y libertades en los Estados Unidos desde 1959, que ni en sueños tenemos en Cuba. Y además de ello, con esfuerzo, en tierras americanas podemos conseguir también un porvenir mejor. ¿Qué cosas de todas esas nos proporcionó Mandela a los cubanos, fuera de reconocer y admirar al culpable de que miles de cubanos hayan muerto en la guerra de África o en el estrecho de la Florida buscando libertad o no morirse de hambre y sufrimiento  con el admirado Fidel Castro  de Mandela. Vaya a lavarse la boca en el Comité Central y hablar en el Granma, que este espacio es para personas decentes y no para timadores. Con esos cuentos vaya a la mesa redonda, que aquí no cuelan. Gracias a los americanos aún no nos han convertido en esclavos del mundo, como en Cuba. Hombre, si trataban mejor a un africano que a un cubano en Cuba. Fidel nos convirtió en nuestra tierra en ciudadanos de quinta categoría y sin derecho ni a abrir la boca. Al carajo con tanta hipocresía y antinorteamericanismo.

Imagen de Anónimo

Decir que en Sudafrica hay tres grandes tribus muestra una gran ignorancia acerca del pais.