Lunes, 21 de Agosto de 2017
17:07 CEST.
Honduras

El enojo de Maduro

Al venezolano Nicolás Maduro le duele la derrota de Xiomara Castro, la candidata del "socialismo del siglo XXI" a la presidencia de Honduras. Y claro, según él, todo se debe al intervencionismo del "imperio", que ha metido mano en el proceso electoral a través de su embajada en Tegucigalpa.

El mandatario ha expresado su "repugnancia" en reacción a una declaración de la embajadora de Estados Unidos, Lisa Kubiske, sobre el financiamiento por Washington de un programa de "educación para los votantes", como los que tiene en muchos países. A Maduro esto no le gusta nada. Incluso, le "hierve la sangre". ¿Por qué tanto enojo por una asistencia técnica insignificante, sobre todo si se compara con la presencia masiva de funcionarios cubanos en Venezuela, donde manejan hasta el registro civil?

Maduro contaba con una victoria de la exprimera dama de Honduras —Xiomara Castro es esposa del expresidente Manuel Zelaya— para relanzar el socialismo del siglo XXI, que está de capa caída. Y también para animar a sus partidarios en previsión de las elecciones municipales del 8 de diciembre en Venezuela. Esta votación será su primera prueba de fuego desde su cuestionada victoria en abril pasado, después de la muerte de Hugo Chávez. Y el mandatario tiene motivo para estar preocupado, ya que la situación económica en Venezuela se ha degradado ostensiblemente y su capacidad de gobernar está en entredicho.

Peor lo lleva Xiomara Castro, que se declaró ganadora la misma noche de la votación y tuvo que tragarse sus palabras después de que el Tribunal Supremo Electoral y las encuestas a boca de urna de todos los medios hondureños la ubicaran seis puntos por detrás del candidato del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández. Según los resultados casi definitivos, este logró el 36,54% de los votos, mientras que su rival no llega al 29 por ciento.

Las denuncias de fraude presentadas por la candidata no tendrán mucho recorrido, ya que los numerosos observadores desplegados por la Unión Europea, Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, han coincidido en que los resultados eran "confiables". Si bien la campaña fue "opaca y desigual", las misiones de observación constataron que en el 95% de las mesas receptoras de votos hubo presencia de los tres principales partidos políticos, lo que contribuyó a dar "transparencia" a los comicios.

Al más puro estilo de López Obrador, la candidata del partido Libre (Libertad y Refundación) y su marido quieren un recuento "urna por urna". No van a "incendiar el país", dicen. Menos mal, ya que los hondureños están cansados después de más de cuatro años de polarización política, provocada por el intento de Manuel Zelaya de perpetuarse en el poder. En junio de 2009, Zelaya fue destituido porque, en su afán por seguir los pasos de su aliado Hugo Chávez, violó la Constitución cuando intentó organizar una consulta popular ilegal para modificar el artículo de la carta magna que prohíbe la reelección presidencial.

Esa destitución fue aprobada por el Parlamento y la Corte Suprema, pero fue ejecutada torpemente por los militares, que cometieron el error de expulsar del país a Zelaya. Esto dio pie para que la comunidad internacional decretara sanciones injustas contra Honduras, uno de los países más pobres de América Latina. Hubo elecciones en noviembre de 2009 y Zelaya volvió a Honduras dos años después para fundar un nuevo partido y lanzar la candidatura de su esposa, ya que él no puede presentarse de nuevo.

La pareja acaba de fracasar en su segundo asalto al poder, pero no se puede negar que su actuación ha contribuido a modificar sustancialmente el panorama político. Las elecciones del pasado 24 de noviembre han quebrado el viejo bipartidismo liberal-nacional que se repartía el poder cada cuatro años desde finales del siglo XIX. Por primera vez, los liberales llegan en tercera posición, muy por detrás de un partido de izquierda (Libre aglutina a exliberales, como el propio Zelaya, y a militantes socialistas más o menos radicales). Y los nacionales, que han sido los más votados, no logran conservar la mayoría absoluta que tienen actualmente en el Parlamento, lo que les va a obligar a tomar en cuenta a los otros partidos.

Por fin, ese pequeño país centroamericano, duramente castigado por una criminalidad galopante y una economía anémica, parece tomar conciencia de la necesidad de renovar su clase política. El mejor indicio de esa voluntad de cambio está en la participación electoral, que registra un aumento espectacular al pasar del 49% al 61% entre las dos últimas elecciones. Es lo que quisiera evitar Nicolás Maduro el próximo 8 de diciembre en Venezuela.

 

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Comentarios [ 5 ]

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Mira que existen personas incultas y cegadas en este mundo. Primero que todo me resulta gracioso la banalidad del artículo. A ustedes parece que la democracia le pasea por el trasero, digo esto por el GOLPE DE ESTADO al presidente democraticamente electo manuel zelaya en el 2009, pero claro todo es relativo no, cuidado que esta guerra esta muy sucia para ustedes.

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ALELULLA,,,,ALELULLA QUE BUENO SE ESTA PONIENDO ESTO::: OTRA VENEZUELA ;;;OTRA CUBA....HONDU..BOLIVARIANA..CUBANAun cubano desde europa  

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Fundara la Sra Xiomara Castro de Zelaya, un nuevo Partido!!!!PARTIDO DE LAS JINETERAS SOCIALISTAS DE HONDURAS, vamos a ver, quien le gana en las proximas elecciones????

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Bertrand con relación a tu análisis en un comentario al respecto dije “La Señora Castro debería interpretar la señal de Daniel Ortega, que pienso, está enmarcando la opinión de los gobiernos de izquierda latinoamericanos que otrora apoyaron a Zelaya”. Entre estos gobiernos no incluyo a Maduro porque él es un títere del castrismo que desgobierna a Venezuela. Como dijo Capriles “Maduro pretende aplicar en el país el "libreto cubano" para que el Gobierno decida el destino de los ciudadanos. Al pueblo de Cuba lo sometieron y bajo ello han estado durante años. Probablemente ese es el libreto que nos quieren aplicar. El libreto es que el Gobierno decida dónde compramos, que decida nuestra vida, nuestro futuro”, COMENTARIO de Esopo. 

Imagen de Anónimo

     Si tanto les molestan a Maduro, Fidel Castro, Zelaya y su mujer (con toda su corte celestial) los resultados electorales en contra de la instauración de un sistema comunista en Honduras (por la vía pro-Zelayista), lo que queda demostrado en estas elecciones libres y supervisadas por organismos internacionales, lo tienen muy fácil, que se lleven a Zelaya para Cuba o Venezuela y que compartan el poder con él y su mujer. Porque los hondureños no los quieren. ¿Por qué no hacen referencia a las falsificaciones de votos que con ayuda cubana se hacen en las elecciones venezolanas para que gane el candidato títere del Gobierno cubano en cada proceso electoral, o bien a la compra de votos por 500 dólares que se hace por el partido pro-chavista o pro-Maduro en cada elección venezolana para ganar?. Cada cual habla de lo que le conviene y ve lo que le interesa. A cagar comunistas latinoamericanos con su socialismo del siglo XXI, que ya no hay petrodólares venezolanos suficientes para comprar votantes y la gente no es ciega para ver lo que pasa en Cuba y esta pasando en Venezuela, para comerse el anzuelo con veneno comunista disfrazado de manjar eterno.