Lunes, 16 de Julio de 2018
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Medio Oriente

¿Pierde o gana EEUU en el Medio Oriente?

Activistas contra el posible ataque norteamericano a Siria protestan frente a la Casa Blanca. (EFE, Washington, 10 de septiembre de 2013)

Mucho se ha dicho y escrito a propósito de una presunta analogía entre la guerra de Vietnam y la de Irak. El ejercicio suele tener por objetivo mostrar a Estados Unidos como el gran perdedor de ambas aventuras bélicas. Pero si se examinan ambos casos en detalle, se ha de concluir que realmente la analogía existe, pero no da a Estados Unidos como perdedor.

En Vietnam, nadie podría en duda que para Estados Unidos aquello fue un revés costoso en vidas humanas, recursos financieros y prestigio internacional. Pero, ¿qué sucedió tras el conflicto?

Impelido por una opinión pública que ya no quería oír hablar de guerra, EEUU entró en un periodo de hibernación geopolítica, evitando toda nueva acción militar, lo que a su vez desencadenó una recomposición de la correlación de fuerzas a nivel mundial.

Así, sin temor a una posible reacción estadounidense, la URSS dio rienda suelta a sus ambiciones imperialistas. Las expediciones en África con tropas cubanas y la invasión de Afganistán en 1979 acarrearon un costo económico que la URSS difícilmente podía sufragar.

Mientras Estados Unidos seguían descartando toda iniciativa en el terreno militar, los medios de telecomunicación más modernos permitían mostrar a los pueblos de detrás de la Cortina de Hierro la manera de vivir y el progreso material en las sociedades democráticas, lo que atizaba en Europa del Este el descontento popular.

Finalmente, después de Jimmy Carter, con la opinión pública estadounidense repuesta del síndrome de Vietnam, fue electo presidente un Ronald Reagan dispuesto a hacer sentir con fuerza el peso de su país. Reagan indujo hábilmente al Kremlin a entrar en una carrera armamentista que la economía soviética no estaba en condiciones de costear.

Con la URSS económicamente exangüe, sin esperanzas de alcanzar a Estados Unidos en el plano militar y repudiada por los pueblos bajo su férula, no le quedó más remedio a Mikhail Gorbachov que constatar la muerte cerebral del bloque soviético y asistir, impotente, al colapso del Muro de Berlín.

Paradójicamente, pues, el revés estadounidense en Vietnam condujo a una recomposición de la correlación de fuerzas que culminó con el triunfo de Estados Unidos en la Guerra Fría.

Un encadenamiento similar está en marcha actualmente en el mundo arabo-musulmán como consecuencia de la guerra de Irak.

A semejanza del caso de Vietnam, aunque no de forma tan aparatosa, la guerra de Irak no produjo los efectos vislumbrados por la administración de George W. Bush. Basta con señalar que el actual gobierno iraquí se ha convertido en aliado esporádico del eje Teherán-Damasco, lo que no es por supuesto el resultado previsto o deseado por el antiguo presidente estadounidense cuando provocó la caída de Saddam Hussein.

Al mismo tiempo, sin embargo, las imágenes de iraquíes acudiendo a votar libremente después del derrocamiento de Saddam Hussein han generado, en el mundo arabo-musulmán, una ola de reclamos democráticos similar a la que en los pueblos de Europa del Este propiciaron las imágenes televisadas destacando la manera de vivir en Occidente.

En efecto, todos los grandes movimientos de protesta en el Medio Oriente y África del Norte —la revolución del Cedro en Líbano en 2005, el movimiento verde en Irán en 2009, la primavera árabe en 2011— han tenido lugar después de la celebración de elecciones libres en Irak.

Es cierto que los movimientos de protesta en Medio Oriente y África del Norte no han producido aún los resultados esperados. Pero, ¿acaso las protestas en Europa del Este no sufrieron también numerosos retrocesos antes de que se desplomase el Muro berlinés?

Como en la época de Jimmy Carter, Estados Unidos, bajo el liderazgo del Presidente Obama, ha adoptado un perfil bajo en la arena internacional. Resultado: sus enemigos en la región —chiitas proiraníes y Hezbollah por un lado, y yihadistas sunitas como Al Qaida infiltrados en la insurrección por el otro— están muy ocupados matándose los unos a los otros en Siria.

Tal evolución no tiene nada de perjudicial para los intereses estratégicos de Estados Unidos, al contrario.

El eminente estratega estadounidense Edward Luttwak considera que en Siria el statu quo constituye por el momento la mejor opción posible, no solamente para Estados Unidos, sino incluso para la población siria. Pues si una de las dos fuerzas en pugna llegase a vencer, la carnicería que se desataría contra las comunidades identificadas con los perdedores sería mucho más terrible aun que lo que se ha visto hasta el momento.

No menos importante es el acuerdo al que acaban de llegar Estados Unidos y Rusia en Ginebra a propósito del conflicto en Siria. Si bien son legítimas las críticas a la forma de Obama de manejar dicho conflicto, el hecho de que Vladimir Putin proponga a la carrera colocar las armas químicas de Siria bajo control internacional, y a mediados de 2014 se destruya, es de por sí un reconocimiento implícito de la imposibilidad en que se encuentra Rusia de salvar a su protegido Bashar al Assad en caso de un ataque estadounidense.

Los hechos siguen demostrando pues que EEUU suele convertir en triunfos sus reveses. La razón reside en que Washington es una democracia, y como tal, sus gobernantes se ven supeditados al voto popular. Esto lleva a ajustes en la política exterior y la estrategia militar tendientes a responder a las inquietudes y expectativas de la opinión pública, ajustes de los cuales el país sale fortalecido.

Como problema fundamental queda la ambición de Teherán de dotarse del arma nuclear. Pero al igual que la Unión Soviética con su puja armamentista de finales de la Guerra Fría, Irán se está debilitando económicamente a causa de las sanciones internacionales y la pésima gestión de sus gobernantes. Las condiciones están dadas para que Estados Unidos y el conjunto de la comunidad internacional obliguen al régimen de Teherán a respetar, por las buenas o por las malas, los convenios suscritos en materia de no proliferación de armas nucleares, garantizando así la paz mundial.

52 comentarios

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La guerra con Siria solo beneficia a los dueños de las Compañias de Petroleo que enseguida subirian los precios, a los dueños de fabricas de armas, pero al final, perjudicarian al estadounidense de a pie, a ese que no tiene casa y que cobra 8 dolares la hora por trabajar como un esclavo.

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A los pueblos africanos y al chino les tocó más de un siglo poder triunfar frente al colonialismo. Al ruso le tomó 70 años para salirse del comunismo. Pero eso no significa que estuviesen de acuerdo, los primeros con el colonialismo, el segundo con el comunismo. Lo que ocurre es que la represión era despiadada y sofocaba toda disidencia. La represión que hay en Cuba es tal que los cubanos no pueden rebelarse sino tomando el camino del exilio, incluso arriesgando la vida en balsas escuetas. Y hasta así el castrismo los manda a matar, como en el caso del carguero 13 de Marzo. Pero las cosas cambiarán. La aspiración a la democracia y a la libertad de expresión tendrán la última palabra. Y los cómplices de los Castro harán lo mismo que hicieron cuando Gadafi cayó: decir que ignoraban los crímenes del régimen. Lo que, por supuesto, nadie les creerá.

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cada pueblo tiene derecho a elecciones democraticas, sea cubano o arabo. Està a el pero ganarse este derecho, no existe ningun deus ex machina, solamente porque està lleno de armas letales,  quièn decida a quièn tocan las elecciones democraticas y a quién no. Si verdaderamente el pueblo cubano quiere màs partidos se rebele, en 1956-58 lo ha hecho. 

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El amigo de los Castro y Gadafi, si conociera la historia como pretende, debería saber varias cosas. 1.Los cubanos tienen derecho a elegir sus gobernantes, no porque lo diga EE UU sino porque Cuba tenía una tradición democrática interrumpida por el dictador Batista. 2. En su discurso "La Historia me absolverá", el propio Fidel había hecho un elogio de la democracia representativa cubana y prometió en varias ocasiones elecciones libres, hasta cuando traicionó dicha promesa con su famoso "Elecciones para qué?". 4. El amigo de Gadafi y los Castro se suma a los neoconservadores norteamericanos que proponen justamente que los Estados Unidos exijan elecciones libres en Arabia Saudita. 5. La diferencia entre EE UU y la URSS o China, es que EE UU ha empujado a aliados a aceptar elecciones democráticas: ocurrió con Marcos en Filipinas, con Corea del Sur y más recientemente con Mubarak en Egipto y Ben Ali en Tunisia. Mientras tanto, las potencias rivales nunca le han exigido a un país aliado celebrar elecciones libres. Estados Unidos ha cometido muchos desmanes, en América Latina y el resto del mundo; pero parafraseando a Churchill, puede decirse que EE UU es la peor potencia mundial, a excepción de todas las demás. Pero eso, el amigo de Castro y Gadafi está demasiado carcomido ideológicamente, o demasiado senil, para comprender.

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el propagandista americano, si no fuera tal, deberìa reconocer que los eeuu estàn favorables al multipartidismo en cuba, pero no en arabia saudita y qatar.En cuba organizan a la oposicion y en otros dos paises no.Si es derecho de los pueblos votar democraticamente, porquè los cubanos tienen este derecho y los pueblos de estas monarquias no?Porquè la primera està considerada enemiga, los secundos aliados. 

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 propagandista, repetir tonterias no te sirve a nada. Te sirve leer la carta de la onu y la historia. Yo estoy dispuesto a mejorar mi espanol.

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"Cada país puede decidir lo que quiera según el derecho internacional", dice el amigo de Gadafi y de los Castro... Eso es lo que permite a las dictaduras dizque "tercermundistas" perpetuarse en el poder y reprimir a sus propios pueblos. Acaso se les ha preguntado a los cubanos, y no a su régimen, lo que ellos quieren? Pero eso, el amigo de Gadafi y los Castro no puede aceptarlo, porque cómplice de los mismos, eso es lo que es. 

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Si no es problema de EE UU decir lo que debe ocurrir en Cuba, entonces sí lo es de los dizque expertos en derechos humanos que alaban cada vez que pueden al régimen castrista y nunca han abogado públicamente por que se respeten los derechos humanos y haya elecciones pluralistas en Cuba. Esos "expertos" se hacen así cómplices de la más larga dictatura totalitaria existente en el hemisferio occidental. Como se hicieron cómplices también de una amistad sin mácula con el asesino Muamar Gadafi. Han perdido toda autoridad. Por eso hay que bloquearlos cuando sacan la cabeza dándoselas de expertos en derecho humanitario.

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sobre las elecciones con muchos partidos en cuba yo soy favorable. Pero no es problema de los eeuu decir lo que debe ocurrir en cuba, sencillamente porque cada pais puede decidir lo que quiere, segun el derecho internacional.Para mi el derecho internacional debe ser mejorado en multos puntos, iniciando de la cancelacion del derecho de veto, pero este es y hasta la modificacion debe ser respetado.

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 a mi no me molesta que barak obama estè a la casa blanca como no me molesta que despuès 9 anos de matanzas los eeuu derrotados han regresado con la cola entre la piernas.Me molestan los que dicen que todas las porquerias de los eeuu y sus aliados no son porquerias, mientras aquellas de los otros si lo son.Los propagandistas no tienen color, hay propagandistas cubanos, rusos y americanos.

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