Lunes, 18 de Diciembre de 2017
00:36 CET.
América Latina

Snowden, Chong Chon Gang y la hipocresía castro-bolivariana

El caso del espía Edward Snowden ha venido a confirmar, por si acaso lo hubiésemos olvidado, dos verdades irrebatibles de nuestra época. La primera es que, valga el pleonasmo, los espías sirven para espiar. La segunda no es menos evidente, a saber: que los regímenes castro-bolivarianos y otras autocracias o dictaduras continúan dando muestras de cinismo y doble moral al erigirse en adalides de los derechos humanos, los mismos derechos humanos que en sus países no tienen el menor reparo en pisotear.

Por el simple hecho de salir a la luz pública, los detalles revelados por Snowden ponen en aprietos a las autoridades estadounidenses y en particular al presidente Obama. Pero esas revelaciones no contienen nada novedoso, salvo evidenciar el nivel de sofisticación de la tecnología empleada por Estados Unidos en sus actividades de espionaje.

Las aseveraciones de Snowden indican que los blancos fundamentales del espionaje estadounidense son, ante todo, las redes terroristas —cuya caza, dicho sea de paso, se efectúa en coordinación con los servicios de inteligencia de otros países, principalmente europeos— y en segundo lugar, las discusiones internas de gobiernos, amigos o no, en materia comercial.

El caso Snowden muestra igualmente que las autoridades norteamericanas no se sirven de su tecnología para entronizar un sistema de partido único, para amordazar la prensa independiente, o para perseguir a dirigentes de partidos políticos y organizaciones no gubernamentales.

Por ello la algarabía creada en torno a las revelaciones de Snowden en regímenes dictatoriales como el de los hermanos Castro y sus camaradas bolivarianos suscita indignación.

En efecto, cuánto les gustaría a los disidentes cubanos espiados día y noche por el régimen castrista, o a los opositores venezolanos víctimas de escuchas ilegales e inhabilitamientos y encarcelamientos arbitrarios, o a los periodistas ecuatorianos que cada vez se ven más coartados en el ejercicio de su profesión, o al diario argentino Clarín, acosado por el gobierno kirchnerista, o al senador opositor boliviano Roger Pinto, asilado desde hace más de un año en la embajada del Brasil en La Paz por haber denunciado presuntos casos de corrupción y tráfico de drogas involucrando a miembros del gobierno de Bolivia, cuánto le gustaría a toda esa gente, repito, que los servicios de espionaje de sus respectivos países dediquen sus recursos a recaudar información sobre posibles redes terroristas o sobre la posición de tal o cual país en negociaciones comerciales internacionales, en vez de volcarse, como lo hacen, en contra de quienes no comparten los lineamientos gubernamentales.

Y sin embargo, son precisamente esos regímenes, usurpadores de la libertad de expresión y asociación, los mismos que, con el mayor descaro, esgrimen el caso de Snowden para tapar mejor sus crímenes, vejámenes y fechorías.

La hipocresía castro-bolivariana quedó de manifiesto una vez más en otro incidente reciente. Se trata del caso del barco norcoreano Chong Chon Gang, interceptado por las autoridades portuarias de Panamá, en el que se transportaba, de manera clandestina, equipos militares provenientes de Cuba con destino a Pyongyang.

Ahí se violaron descaradamente varias disposiciones internacionales, en particular la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, adoptada en 2006. Dicha resolución prohíbe, entre otras cosas, el suministro, venta o transferencia a Corea del Norte de sistemas de artillería de gran calibre y misiles o sistemas de cohetes como aquellos encontrados en el barco Chong Chon Gang.

Al ser sorprendido infraganti, el régimen castrista desenvainó uno de sus sofismas favoritos, arguyendo que había enviado esas armas a Corea del Norte para ser "reparadas" y así, una vez devueltas, puedan seguir contribuyendo a "preservar la soberanía nacional".

Pero si ante el caso del carguero Chong Chon Gang pudo pensarse que la hipocresía castro-bolivariana había llegado al colmo, nos aguardaba una sorpresa más. Esta tiene que ver con los aspavientos del presidente boliviano Evo Morales, respaldado como de costumbre por el resto de la cofradía castro-bolivariana, quien condenó en términos furibundos la inspección de que fue objeto su avión hace unas semanas en el aeropuerto de Viena a su regreso de Moscú.

Lo que Evo y su cofradía no lograron ocultar por más tiempo fue la información que acaba de salir a la luz pública, indicando que el gobierno del propio Evo actuó de la misma manera cuando en 2011 inspeccionó, sin el consentimiento e incluso bajo la protesta de las autoridades brasileñas, tres aeronaves del Ministerio de Defensa del Brasil, en una de la cuales viajaba el titular de ese ministerio, Celso Amorim, en visita oficial en Bolivia.

Límites no tiene, a decir verdad, la hipocresía de nuestros castro-bolivarianos, profesores de moral barata, robotizados mentalmente por una ideología sin futuro que se desplomó junto al Muro de Berlín. Cada vez que se ponen a denunciar abusos supuestos o reales, he ahí que les sale al paso, aplastando sus espurias ínfulas de autoridad moral, el descrédito de su doble rasero y su contubernio con los regímenes más criminales y anacrónicos de nuestro tiempo.

 

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Comentarios [ 22 ]

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Con todo respeto, no hay un solo Comunista que tenga Madre!!! Gracias

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10:19 Cuando George W. bush dijo algo parecido despues de 9/11 se lo quisieron comer vivo, y eso que perecieron cientos de ciudadanos de otros paises. Claro, cuantas personas mundialmente oyen a FC y cuantas oyen al Presidente de USA?

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7:18 Y se nota que o no te pagaron el ultimo mes  o que no hay argumentos para debate.. Este articulo esta basado en las realidadesd, no hay una sola mentira .

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Realmente hilarante el comentario de Anónimo, 22 jul, 7:18pm ...He vivido 30 años en Cuba y me parece que estar fuera de la realidad es: tener sólo noticias filtradas por un único partido (periódico Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores, televisión cubana, radio cubana), donde normalmente se ensalzan/aumentan los logros de regímenes similares y se esconden los logros de los demás, enfocando única y exclusivamente los errores ajenos.Lo que no acabo de entender es cómo tantas personas pueden creerse el mismo cuento sin siquiera dudar, sin siquiera preguntarse cuál será la realidad más allá de lo que dice el gobierno de su país.

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Los trollers castro-chavistas, de la cofradía castro-bolivariana, están desesperados.

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Cabe evocar el caso de un precursor de Snowden. Se trata de Daniel Ellsberg, autor de "Papeles del Pentágono", publicado en 1971 denunciando los trasfondos de la guerra de Vietnam. Ellsberg vivió en Estados Unidos y no le pasó nada. Cierto, él apoya hoy a Snowden y justifica que este último no retorne a EEUU arguyendo que el país ha cambiado. Eso es sujeto a discusión. Lo que sí es un hecho, es que un Ellsberg en la Cuba castrista, o en la Venezuela chavista, estaría en prisión o, más probable aun, fusilado. Recordemos lo que le ha pasado en Venezuela a la jueza Afiuni por menos que divulgar detalles confidenciales del poder chavista. Lo único que hizo la juez fue aplicar la ley de su país, y por eso la metieron en la cárcel, donde fue violada con la misma indolencia de sus carceleros que la que observó Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, cuando delante de él fueron agredidos físicamente los diputados y diputadas de la oposición. Mesalina

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¿Estás hablando acaso de Fidel en su intervención ante los intelectuales cubanos a principio de los 60 cuando dijo "Dentro de la Revolución todo, Contra la Revolución NADA"? Ese "estás conmigo o contra mí" es la comidilla diaria del cubano de a pie aquí en la isla. 

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A Anónimo de las 9:54pm. Quienes han prostituido el "Estás conmigo o estás contra mí" son las dictaduras soviéticas y sus moribundos huérfanos castro-chavistas, que defienden los régimenes más desastrosos (Qadaffi, Bachar y compañía), que se hacen de la vista gorda ante el genocidio cultural del pueblo tibetano, como ayer hicieron lo mismo contra la limpieza étnica de Caescescu y la de Milosevic. Dan pena. La Historia se les viene abajo y ya no pueden sino ladrar las mismas peroratas de ayer.

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A las ovejas de la oligarquía mundial lidereada por norteamerica se les olvida mencionar la violación que han ejercido al derecho ajeno de los pueblos de no intervención. Que por cierto ya que hablan de dictadura y democraciá, se pueden enumerar todas las intervenciones de la CIA que han provocado los golpes de estado en diferentes partes del mundo, por ciero ¿Chile les dice algo? y la frase: Estás conmigo o estas contra mi,...y si es así te lleno de amenazas y la desgracia caera sobre ti. No les suena esto como dictadura mundial.

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Anonimo 22 de julio 2:23pmContra chamaco que clase de muela mas jorobada has dicho chico!!!!!..has dicho nada de nada en un parrafo lleno de palabras, valla que si todo lo que escribes sobre papel es cosas de ese tipo, deberias de pedirle disculpas a los arboles que cortaron para hacer ese papel donde escribes tantas zandeces. Que prefieres vivir en una dictadura!!!!!!, fijate que ni sabes de lo que hablas que en esta democracia, no se omite una coma a la hora de denunciar algo, asi sea una metedura de pata del presidente un mal manejo del dinero, y cualquier cosa que se descubra.En una dictadura como la que tu prefieres vivir, solo se escribe y se dice zandeces como las tuyas, verborreas esteriles llenas de consignas, que llenan mucho espacio y no dicen nada, te dejan como que hablas con un anormal, un ser que es como una estrella de mar, con un cerebro de una sola neurona