Sábado, 16 de Diciembre de 2017
11:55 CET.
Entrevista

«El subsidio de Venezuela a Cuba anda por los 10 mil millones»

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José Noguera Santaella es un prestigioso profesor venezolano que desde hace varios años dirige el Centro de Finanzas de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile.

Junto a sus labores como académico, Noguera es el vocero en Chile de la Mesa de Unidad Democrática, que agrupa a los partidos de oposición en Venezuela. Ex viceministro del Interior de este país entre 1992-93, Noguera se doctoró en economía en Estados Unidos.

Tras dialogar con DIARIO DE CUBA durante una protesta de la comunidad venezolana en Chile contra lo que el académico llama "usurpación del poder" en su país, acordamos una conversación posterior, en un ambiente más calmado, acerca del estado de la economía venezolana y sus vínculos, también económicos, con Cuba.

En síntesis, ¿cuál es la situación actual de la economía venezolana y sus problemas más acuciantes?

Desde 1999 la economía en general y el sector petrolero en particular han sufrido un paulatino proceso de deterioro, pero éste se ha visto compensado por el alza de los precios del hidrocarburo.

Como los ingresos por la venta de petróleo entran al Gobierno casi en su totalidad, la economía depende cada vez más del gasto gubernamental, bajo lo que se debe entender como salarios, campañas electorales y satisfacción de la enorme clientela política del chavismo, entre otros temas.

Adicionalmente, la economía ha sufrido un creciente endeudamiento durante el mandato de Hugo Chávez, de unos 20.000 millones de dólares ha pasado a cerca de 55.000 millones.

Otro problema es el elevado subsidio de la economía. Pongo un ejemplo. Mermada la producción de gasolina, que va junto con la progresiva depauperación de las refinerías, Venezuela compra gasolina a EE UU a precios de mercado y prácticamente la regala en el país.

Con menos de un dólar puedes llenar el tanque de un automóvil. A lo anterior se unen los subsidios que Chávez entrega a un grupo de países, tanto latinoamericanos como de otras regiones del mundo.

Tengo entendido que la relación de Venezuela con China es sumamente importante, sobre todo con respecto a los préstamos.

China es el más grande prestamista de Venezuela. Una buena cantidad de esos préstamos —las cifras no se conocen porque el gobierno de Caracas las oculta— pertenece a ventas de petróleo a futuro. Se estima que el país ha comprometido su futuro por 400 mil barriles diarios por las próximas dos décadas.

Este año pareciera que la economía va a entrar en problemas más difíciles aún, pues la calidad del petróleo que recibe China, que lo pagó hace años, no es la que esperaba, y el país asiático ha interpuesto quejas al respecto.

Además, la fragilidad y el endeudamiento de la economía venezolana provocan ahora escepticismo en los chinos en cuanto a seguir prestando.

Otro punto es el déficit del Gobierno, que se calcula cercano al 19 por ciento del Producto Interno Bruto. Esto quiere decir que por cada cien dólares que un ciudadano gane, el Gobierno necesita 19 dólares para poder completar el financiamiento del gasto.

Y si eso no se cubre, la economía va a tener casi una quinta parte menos de lo que ganó el año pasado. Esto tendrá un impacto muy serio. Recuerda que el gran financista de las elecciones es el propio ingreso del Gobierno. En algún lado tienen que recortar, y ello genera especulaciones.

¿En qué medida la reciente devaluación monetaria ayudará a componer el estado actual de la economía?

Esta devaluación en Venezuela tiene como propósito financiar el déficit fiscal del Gobierno. En palabras sencillas, esto quiere decir que para poder financiar el gasto gubernamental de este año, el ejecutivo necesita que los venezolanos paguen 1 de cada 4 bolívares fuertes (adicionalmente a lo que ya pagan) en impuestos.

Para evitar cobrarle directamente a la gente, el Gobierno devalúa, es decir, que por cada dólar que entra por las exportaciones petroleras, el Gobierno recibirá 6,30 en vez de 4,30 bolívares fuertes. La principal consecuencia de esto es que a corto plazo el Gobierno dispondrá de liquidez para la campaña electoral que todos avecinan. Hacia finales de año, no obstante, esto se verá reflejado en más inflación.

Muchos dudan que esta medida aislada sea suficiente para cubrir el déficit y se prevé que continuará incrementándose la escasez de productos.

En cuanto a sus efectos en el exterior, busca evitar el corte de suministro de dólares de libre disposición que tiene el Gobierno a través del FONDEN (Fondo de Desarrollo Nacional), que funciona como una especie de caja chica del presidente y sobre la cual no rinde cuentas a pesar de absorber alrededor de la mitad de los ingresos petroleros. Estos se utilizan para financiar, entre otras cosas, a sus amigos en el exterior, y aquí desde luego entran los Castros.

Para revertir este contexto de descalabro económico existe la opción de recortes a países que en alguna medida Venezuela subsidia, como el caso de Cuba.

Una opción puede ser eliminar los subsidios a la economía venezolana, pero esto puede generar un alboroto interno, porque el chavismo vive del subsidio al chavismo, a su clientela política, o sea, regalando televisores, neveras y pagándole a la gente para que no trabaje, etc.

La otra opción sería recortar los subsidios a economías como la cubana, lo cual constituiría una verdadera calamidad para los Castro. La coyuntura actual resulta sumamente importante para Cuba, pues yo creo que si el gobierno de Nicolás Maduro se va, los Castro perderían todo el subsidio venezolano.

Se sabe que ni La Habana ni Caracas ofrecen cifras suficientes, pero ¿podría usted brindarnos un breve bosquejo sobre puntos importantes del subsidio venezolano a Cuba?

Sí, valdría la pena esbozar los vínculos económicos entre los dos países para evaluar el monto total del subsidio. De los cien mil barriles diarios de petróleo que envía Venezuela a la Isla, los Castro revenden una parte en el extranjero. Es lo mismo que hicieron con el combustible soviético que ahorraban mediante apagones.

Como se sabe, por el trabajo de los médicos cubanos Caracas paga aparte cifras enormes a La Habana, pero a los médicos —que en Venezuela llaman "cura gripe" porque la atención que ofrecen es generalmente muy básica, entre otros factores porque no tienen con qué trabajar— les paga un salario de subsistencia. Por cierto, se dice en mi país que buena parte de esos médicos son espías, fragmento de la abierta injerencia de los Castro en las instituciones venezolanas, con énfasis en las fuerzas armadas.

Cuba también se ha convertido en una especie de oficina de compras de Venezuela, pues muchas cosas la Isla las adquiere y las vende al chavismo y cobra comisiones. En total, anda por los 10.000 millones de dólares anuales el subsidio de Venezuela a Cuba, el único país que coloniza a otro más rico.

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