Jueves, 14 de Diciembre de 2017
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España

Espejo del futuro

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¿Qué saben las nuevas generaciones de españoles sobre la dictadura de Francisco Franco? Hubo un tiempo, según cuentan algunos profesores, que el franquismo se explicaba mal y rápido en las aulas, porque coincidía con la última parte del programa de Historia. A veces ni se impartía. Probablemente todo el mundo sepa que Franco era "un tipo malo"; pero los detalles de la maldad no necesariamente son de amplio conocimiento entre los que no padecieron su régimen.

Algunas instituciones tampoco ayudan mucho a identificar plenamente los pilares del mal. Treinta y seis años después de su muerte, el dictador vuelve a los titulares de prensa por lo que dice —y no dice— un diccionario histórico de reciente aparición.

El autor de la entrada, cercano a la nostálgica Fundación Francisco Franco, se niega a calificarlo de dictador y lo describe simplemente como "autoritario". Esto ha originado una fuerte protesta por parte de las víctimas y una polémica monumental en la prensa. No es el único punto controvertido del Diccionario Biográfico Español.

Según el texto, el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 fue sólo un "pronunciamiento militar fallido", y la posterior Guerra Civil prácticamente se justifica por "el desmoronamiento de la legalidad republicana". Según la entrada sobre el militar Alfonso Armada, la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 fue sólo "un suceso".

Preguntado sobre las causas por las que no menciona la represión franquista, Luis Suárez, el autor del artículo sobre el caudillo, afirma que "eso no había que tratarlo en la biografía", porque "la guerra fue muy dura en los dos bandos". "Franco no fue un represor. No firmaba sentencias de muerte, las firmaban los tribunales", alega Suárez.

Una atrocidad tras otra. Independientemente de la metodología usada en la redacción de este diccionario histórico, el intento deliberado de barajar tecnicismos para blanquear la represión, la justificación de violentos hechos inconstitucionales y la equiparación de las víctimas con los victimarios constituyen una monstruosidad política y humana.

Todo debe ser dicho tal cual sucedió, sin interpretaciones espurias, sin filias ni fobias. Es la única manera de asegurar el respeto a las víctimas, y a los ciudadanos. La Real Academia de Historia ha recibido del Estado 5,8 millones de euros para editar el diccionario. No se trata de una obra privada, de una opinión más, sino de una manipulación histórica financiada con dinero público. Por lo que significa para la memoria histórica y cultural, el diccionario (50 tomos) parece tener grandes méritos. Resulta lastimoso que esta polémica empañe su excelencia.

Las sociedades y los ciudadanos olvidan fácilmente. Por ello no es raro que ciertos personajes aspiren a reescribir la Historia y a aligerar el peso a una dictadura de cuatro décadas. Y no sólo en las filas de alguna derecha política.

Hace unos años, Fidel Castro, para atacar a José María Aznar —elegido democráticamente por los ciudadanos—, dijo que Franco "se portó espléndidamente" con Cuba y tuvo una posición "intachable". Más tarde afirmó, en su entrevista-libro con Ignacio Ramonet, que Aznar era "la chancleta de Franco". Pura fraternidad dictatorial, por más que sus ideologías figuren en las antípodas, aparentemente.

A raíz de la polémica, un diario español ha recordado la "profecía" escrita en 1992 por el escritor Manuel Vázquez Montalbán: "Por la banalización de la dictadura, aparecerá un diccionario en el que se podrá leer la voz Franco. Franco Bahamonde (El Ferrol 1892-Madrid, 1975). Militar y estadista español. Tuvo un comportamiento heroico durante la guerra de África y dirigió el alzamiento nacional contra una República que había defraudado a los republicanos. Tras la victoria franquista de 1939, gobernó con dureza y, bajo su reinado, se produjo un cambio cualitativo de la sociedad española que la llevó a incorporarse a la modernidad".

Habrá que investigar si Montalbán, autor de Y Dios entró en La Habana, consiguió imaginar el perfil de Fidel Castro en los futuros diccionarios cubanos de Historia. Cuando fusilamientos, exilios, cárceles y destrucción sólo habiten en la memoria de unos pocos, veremos qué se escribe en Cuba sobre el peor gobernante en más de 500 años.

-Posdata: Público, el diario izquierdista que denunció las manipulaciones del Diccionario Biográfico Español, nunca califica de dictadores a Fidel y Raúl Castro.

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