La infancia cubana en ruinas: anatomía de una promesa rota
Andrés Pi AndreuMiami 3'Todo empieza con una escena que no remite solo a un hecho, sino a una forma que condensa, en un gesto mínimo, la relación profunda entre el poder y la infancia'.
'Todo empieza con una escena que no remite solo a un hecho, sino a una forma que condensa, en un gesto mínimo, la relación profunda entre el poder y la infancia'.
'Llegaron con banderas, palos, altoparlante'; 'nos decían gusanos, escoria', denuncia el cineasta Ernesto Fundora, quien califica a sus atacantes como 'brigadas de choque al estilo estalinista'.
'Resulta significativo que, a fin de garantizar la participación, la policía tuviera que recurrir a dirigentes del PCC y la UJC'.
El proyecto de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba hace una advertencia a personas que pudieran ser convocadas para otros actos de esa índole.
'Yo sé que ellos no representan a los cubanos de a pie', responde en redes sociales el jefe de misión de la Embajada de EEUU.
Nelva Ortega, esposa de José Daniel Ferrer, muestra imágenes de los destrozos tras allanamiento, donde la Seguridad del Estado se llevó los alimentos que usaban para la labor social y numerosas pertenencias de la familia.
'¡Díaz-Canel, singao, el pueblo está cansado!', gritaron cientos de personas la noche del jueves en esa ciudad de Camagüey.
Los cubanos ya no se creen la espontaneidad de los actos de repudio: '¿No les da vergüenza ser tan ridículos?'; 'Lo que tienen es una cara de obstinados'.
Alrededor de 25 personas llegaron en vehículos estatales a la iglesia de Los Pasionistas de Diez de Octubre con ese fin.
Ante la imposibilidad de represaliar a los autores de las frases, se hacen ceremonias en los lugares donde se produjeron las 'ofensas'.
'Ni me atemoriza, ni me pone odio dentro. No sé quién lo hizo, no me importa', dice el cura camagüeyano que lleva meses siendo denigrado por órdenes del régimen.
Después de acumular un largo historial de violencia, ahora el régimen pretende erguirse como heraldo del pacifismo.
'El odio, el repudio y el miedo siempre han sido las armas para mantener ciegos a los pobres', dice.
Pese a la justificación de la periodista oficialista Arleen Rodríguez Derivet, más cubanos se oponen a las agresiones organizadas por La Habana.
También músicos como Pablo Milanés, Chucho Valdés y Leo Brouwer condenaron la represión en Cuba.
La plataforma llama 'la atención de la opinión pública internacional para frenar la escalada de violencia institucional que se está recrudeciendo en Cuba'.
La represión y amenazas contra los organizadores del 15N aumentaron en los últimos días en intensidad y métodos.
'¿Y los palos para qué son, algún tipo de cariño especial, un masajito nuevo?', preguntó la activista Mel Herrera.
Decenas de artistas, activistas y ciudadanos se solidarizan con el dramaturgo cubano tras la agresión.
Las autoridades cubanas siguen promoviendo la violencia como mecanismo de control político e ideológico.