Martes, 21 de Mayo de 2019
Última actualización: 01:46 CEST
Represión

Duras condenas de cárcel para cubanos que intentaron entrar en la Base Naval de Guantánamo

Base Naval de Guantánamo. (BBC)

El régimen cubano ha sentenciado bajo el delito de "salida ilegal" a un grupo de jóvenes que intentaron ingresar en marzo a la Base Naval de Guantánamo.

Las penas impuestas a nueve de los detenidos por esa razón oscilan entre los dos y los cinco años de prisión.

Según refirió Radio Televisión Martí, nueve de los 12 jóvenes que resultaron arrestados a inicios de marzo en Caimanera, mientras intentaban penetrar en la Base militar de EEUU, fueron condenados por un tribunal militar de Guantánamo.

El padre de Jesús Miguel Aguilar, uno de los jóvenes encausados, denunció que la Fiscalía Militar presentó pruebas falsas y que los militares que detuvieron a los jóvenes no estuvieron presentes en el juicio.

Aseguró, además, que la sentencia estuvo "basada en falsos testimonios y pruebas que el abogado de la defensa pudo desmentir", pero "de nada sirvió", agregó.

Además, señaló que "las huellas de material de terreno no se correspondían con las del calzado".

Los condenados son Amauri Martínez, a tres años y seis meses de prisión; Yordanis Ramírez (dos años y seis meses); Yasdiel Galván (cuatro años y ocho meses) y Aniel Martell (cinco años).

También Lázaro Valdés (cuatro años y ocho meses); Jesús Miguel Aguilar (dos años y seis meses); Carlos Antonio García (dos años); Yasmani Marcelino Mendoza (dos años y seis meses); y Roinel Espinoza Céspedes (dos años y diez meses).

Rafael Baradi Sánchez Ruiz y Danner Manuel Estrada Gorra, jóvenes de Guantánamo que sí entraron en la Base Naval de EEUU y resultaron devueltos a territorio de Cuba, fueron condenados a fines de abril a un año y tres meses de prisión y un año y un mes de privación de libertad, respectivamente.

Todos los condenados fueron trasladados de vuelta a la cárcel del Combinado Sur, donde se encontraban encarcelados a la espera de juicio.

Desde inicios de año, rumores de que la Base estaba brindando acogida a los migrantes se extendieron por toda Cuba. Hasta el momento se desconoce quién lo difundió y con qué intención, pero influyó en cientos de jóvenes de diversas provincias que se dirigieron a Guantánamo a probar suerte.

Ante tal realidad, las autoridades policiales y militares de la provincia oriental colocaron retenes en las vías que conducen a la Base y al municipio de Caimanera para impedir el paso de los que iban llegando y efectuaron un número indeterminado de detenciones.

A pesar de ello, el Gobierno cubano nunca desmintió los rumores.