Lunes, 17 de Diciembre de 2018
Última actualización: 11:32 CET
REFORMA CONSTITUCIONAL

Activistas creen que las iglesias cubanas deben criticar la permanencia de la represión en la nueva Constitución

Dos mujeres leen el texto del Proyecto de Constitución en Cuba.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) considera que las iglesias de la isla deben criticar la permanencia de la represión en el nuevo texto constitucional, cuya "consulta popular" debe finalizar el 15 de noviembre, según determinó el Gobierno.

En un comunicado publicado este lunes el OCDH recuerda que "ha animado a todos los sectores a expresarse en profundidad, para exponer las contradicciones de la nueva Carta Magna y la ausencia de reformas estructurales en materia de derechos humanos".

"Entre las opiniones aparecen las de algunos obispos católicos y numerosas denominaciones evangélicas", señala, sin embargo opina "que la profundidad del debate en dichas asociaciones religiosas ha sido insuficiente".

"Lamentablemente, según los pronunciamientos públicos de algunas autoridades religiosas, pareciera que lo único que está en juego es la concepción sobre el matrimonio que tienen unos y otros. No negamos la importancia de este asunto, pero es difícil entender que sea la única o la principal preocupación para algunos, o por lo menos la más externalizada. Este reduccionismo de la realidad solamente conviene a quienes no quieren que se aborden los verdaderos problemas del país", sostiene la Observatorio.

Para la organización con sede en Madrid, "la realización de una reforma constitucional, aun bajo circunstancias antidemocráticas como las actuales, es un buen momento para revisar aquello que afecta el día a día de los ciudadanos, pero también lo relacionado con el andamiaje estatal, político y social del país y que al final condiciona la vida de todos; es cuando debemos tener en cuenta el interés general de los ciudadanos, que son a quienes se deben el Estado y la propia Constitución".

"Este es el momento de identificar las estructuras esclavizantes presentes en el antiguo texto y mantenidas en el nuevo por el Partido Comunista; montajes hechos no para el bien de la persona humana, sino para deshumanizarla, desarraigarla e infundirle temor al futuro y al ejercido de sus propios derechos", precisa.

En tal sentido, el OCDH cree que "las organizaciones religiosas deberían, de acuerdo con sus propias doctrinas, mostrar preocupación por la previsible continuidad de la pobreza, ya que el Partido Comunista ha ratificado su arcaico modelo económico para la nueva etapa", así como "reivindicar la libertad de los padres para elegir el modelo educativo de sus hijos".

En su comunicado, la organización también manifiesta que estas instituciones deben "defender los derechos de los trabajadores, tal y como han hecho varios papas en sus encíclicas, exigir la libertad de asociación, expresión y prensa como requisitos imprescindibles para un cambio verdadero", y "pedir que la nueva Constitución elimine la pena de muerte".

En opinión del Observatorio, también tienen que "exigir la eliminación de estructuras estatales que fomentan la delación y la represión, como los Comités de Defensa de la Revolución" y "rechazar la irrevocabilidad del sistema político, porque ello desplaza al conjunto de los ciudadanos como fuente de poder libre y soberano".

Por último, el OCDH demanda que exijan "la eliminación del artículo que autoriza el uso de la 'lucha armada' contra 'cualquiera' que intente cambiar el sistema, teniendo en cuenta que no se refiere a un invasor extranjero, sino a cualquier ciudadano cubano. Este artículo justificaría cualquier guerra civil y la violencia como método de resolución de conflictos".

Recientemente, 45 iglesias evangélicas pidieron dejar el Artículo 68, párrafo 192, sobre el matrimonio, como aparece en la Ley de leyes de 1992, en rechazo a la posible legalización de las uniones entre personas del mismo sexo, en una serie de propuestas en las que demandaron además el reconocimiento del Estado a sus propiedades y el derecho de concentración de estas a instituciones que no tengan ánimo de lucro.

Igualmente, reclamaron una ley de cultos, libertad de asociación y de prensa, que se hable de familia en término singular y no plural, entre otras cuestiones.

Estas mismas denominaciones han desplegado desde junio pasado una intensa campaña contra el matrimonio igualitario.

A las declaraciones oficiales que han publicado contra la unión entre parejas del mismo sexo, en las que han apelado primero a "los líderes históricos de la Revolución" y a la "ideología comunista" y más recientemente al "pensamiento de los padres de nuestra patria", se han sumado otras acciones fuera de los templos donde reúnen a sus feligreses.

Varias ciudades del país se han visto inundadas de carteles con propaganda alusiva a lo que estas iglesias evangélicas consideran el "diseño original" de la familia.