Miércoles, 19 de Diciembre de 2018
Última actualización: 23:51 CET
Represión

Hay una 'matanza sistemática' en las prisiones de la Isla, denuncia Archivo Cuba

Alejandro Pupo Echemendía, fallecido tras una golpiza de la Policía. (CUBANOS GURÚ)

El reciente caso de un detenido que fue "asesinado" por guardias en una unidad policial de Placetas Villa Clara, es "solo una ventana a la matanza sistemática en los calabozos de Cuba desde hace casi seis décadas", denunció la organización Archivo Cuba y advirtió que los "asesinatos extrajudiciales de presos" persisten en la Isla.

La organización, que "documenta la pérdida en vidas y la explotación humana" por parte del régimen cubano, se refirió al caso de Alejandro Pupo Echemendía, de 46 años, fallecido el 9 de agosto pasado.

"Había sido arrestado dos días antes por supuestas carreras ilegales de caballos. Según otro detenido, presentaba un fuerte ataque de nervios cuando un policía lo esposó y varios otros procedieron a golpearlo con palos, bastonazos, patadas y estrellones contra el suelo", recordó la organización.

"Las autoridades de la prisión recogieron el cuerpo inmóvil solo después de que los demás presos se quejaron. Lo llevaron al hospital, donde Pupo fue declarado muerto. Los familiares insistieron en ver el cuerpo y observaron múltiples signos de trauma. El funeral se realizó con una fuerte presencia policial e impidieron asistir a varios activistas de derechos humanos", añadió.

El "asesinato" fue denunciado por Abel Santiago Tamayo, quien aseguró haber presenciado la golpiza y dio declaraciones en vídeo al exprisionero político Jorge Luis García Pérez (Antúnez).

"Este caso es notable porque ha sido reportado de inmediato con vídeos de un testigo presencial y de familiares de la víctima en los medios sociales", señaló la organización, pero muchas veces "los informes son limitados y los recursos escasos".

No obstante, dijo que ha "documentado" unas 950 "muertes en prisión o detención atribuidas al actual régimen".

Precisó que se trata de "509 ejecuciones extrajudiciales, 22 muertes en huelgas de hambre, 312 muertes por falta de tratamiento médico o razones de salud, y 107 suicidios o supuestos suicidios", de los cuales "muchos podrían ser asesinatos extrajudiciales".

"Esta dramática cuenta incluye mujeres y menores", advirtió Archivo Cuba.

"La gran mayoría de las muertes de reclusos no se reportan, pero se piensa que las víctimas suman cientos cada año", indicó la organización. Recordó que el Gobierno "no permite monitoreo o acceso por parte de organizaciones independientes de derechos humanos, silencia a los testigos y familiares de las víctimas y persigue a los defensores de los derechos humanos".

"El número de prisiones es un secreto y no existen estimados bien fundados de la población carcelaria, aunque existen informes creíbles de que la población penal es enorme y pudiera estar entre las mayores en el mundo per cápita", dijo Archivo Cuba.

Añadió que se calcula existen "alrededor de 500 instalaciones penales que, aparte de las cárceles más conocidas, incluyen campos de trabajo forzado, correccionales e instalaciones especializadas para menores, personas con SIDA, prostitutas y militares".

La organización alertó que la Seguridad del Estado "ha desatado una campaña de amenazas e intimidación para encubrir el asesinato de Alejandro Pupo". Los principales blancos han sido el testigo, Abel Santiago Tamayo, la sobrina del fallecido y su esposo.

El hijo de la pareja, de cuatro años de edad "fue empujado y arañado durante el arresto y quedó traumatizado", dijo Archivo Cuba.

"Que las autoridades cubanas abusen incluso de niños para perseguir a sus padres es una vieja realidad", lamentó la organización.

Mencionó el caso de Daniela Ramón Rodríguez, de cuatro años, quien murió el 26 de marzo de 2013 en el Hospital Juan Manuel Márquez, de La Habana, "después de una crisis de salud provocada por el maltrato policial".

Según Archivo Cuba, "la detuvieron con sus padres y le negaron alimentos y medicinas durante horas antes de entregarla a su abuelo".

"La niña padecía de una afección cardíaca grave (fue operada de corazón abierto y sufría de cardiopatía congénita, corazón agrandado y pericarditis agresiva). La Policía ignoró las súplicas de sus padres, que estaban siendo presionados a firmar una confesión de que habían cometido un robo con violencia, lo que rechazaron. La Policía los amenazó y ofendió frente a su hija", relató la organización.

"Dos días después del traumático incidente, la salud de Daniela empeoró súbitamente; estuvo en cuidado intensivo hasta que murió dos meses después", señaló. "Nunca se presentaron pruebas para respaldar las acusaciones policiales, pero el padre fue recluido en prisión y la madre quedó en libertad cuatro días después del arresto solo cuando pago una fianza de 500 pesos", añadió.

Archivo Cuba denunció que muchos "niños cubanos han estado o están separados de sus padres encarcelados en Cuba durante años bajo todo tipo de acusaciones opresivas o inventadas".

"Muchos niños han sido atacados, y algunos asesinados, junto con sus familias por guardafronteras, agentes de la Policía o la Seguridad de Estado y turbas revolucionarias. Otros han sido o continúan siendo rehenes mientras sus padres son explotados como trabajadores temporales en el extranjero o, si éstos abandonan sus misiones, se les priva de verlos por años", agregó.

"Esta es la Cuba oculta al mundo que debemos continuar dando a conocer", concluyó la organización.