Martes, 12 de Diciembre de 2017
01:53 CET.
Derechos Humanos

En la ONU, los zorros siguen cuidando el gallinero

El día de mañana la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebrará la elección —para un período de tres años— de 18 Estados que pasarán a formar parte del organismo más importante de defensa y promoción de los derechos humanos en la ONU, el Consejo de Derechos Humanos. Irónicamente, no serán los Estados democráticos y respetuosos de las libertades fundamentales quienes con seguridad saldrán victoriosos en esta votación; por el contrario, serán principalmente dictaduras y autoritarismos como Burundi, Etiopía, Kirguistán, Laos, Pakistán, Togo, Emiratos Árabes Unidos, Ecuador y Venezuela los electos para integrar este consejo. Este elenco de regímenes autoritarios se unirá a otros que ya forman parte del consejo, entre ellos Bolivia, Cuba, China, Vietnam, Rusia, Argelia, Arabia Saudita y Qatar.

Estos países, a quienes se ha confiado la defensa de los derechos humanos, encarcelan rutinariamente a periodistas, abogados y a cualquier persona que se aventure a oponérseles. La semana pasada en China, el hijo adolescente de dos abogados defensores de derechos humanos presos fue arrestado por haber intentado huir del país. En Arabia Saudita, un joven que participó en una protesta pacífica a favor de la democracia a la edad de 17 años, espera en su celda a ser ejecutado por decapitación seguida de la crucifixión pública de sus restos. Sin embargo, en vez de preguntarse qué hacen los zorros cuidando el gallinero, la ONU planea sumar más Estados autoritarios al Consejo.

En el año 2006, la Asamblea General de la ONU creó el Consejo de Derechos Humanos como el órgano responsable de promover el respeto universal y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en el mundo. Entre las facultades confiadas al Consejo se encuentran la responsabilidad y designación de los procedimientos especiales (grupos de trabajo, expertos independientes, relatores especiales, etc.), la revisión de los exámenes periódicos universales sobre la situación de los derechos humanos en los 193 Estados miembros de la ONU, así como la recepción de denuncias individuales realizadas por personas —incluidas ONGs— que afirmen ser víctimas de violaciones de derechos humanos y libertades fundamentales.

A pesar de esto, son 16 regímenes autoritarios —aproximadamente 34% del total de 47 miembros— quienes controlan gran parte de la agenda del Consejo. ¿Qué sucede con el 66% restante que está formado por democracias? Es vergonzoso, pero muchas de ellas, como Argentina o El Salvador, prefieren votar siempre junto a influyentes dictaduras como la de Cuba por razones ideológicas, mientras que otras, como Brasil o India, están simplemente demasiado ocupadas tratando de ser económicamente relevantes como para atreverse a asumir el riesgo de oponerse al liderazgo pernicioso de gigantes comerciales como China, que es el importador mundial más importante de materias primas provenientes de países en vías de desarrollo.

El secuestro del Consejo por regímenes autoritarios no es algo reciente. El Consejo de Derechos Humanos fue creado con el objeto de sustituir a la antigua Comisión de Derechos Humanos, un órgano creado por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) en 1946. Previo a su desaparición, la Comisión sufrió un proceso gradual de desprestigio, precisamente por el absurdo de que sus miembros eran mayoritariamente regímenes dictatoriales que se asociaban para bloquear y neutralizar cualquier posibilidad de denuncia verdadera sobre la grave situación de los derechos humanos en sus países. El mismo Kofi Annan, secretario general de la ONU en ese momento, indicó en el año 2005 que “la disminución de la credibilidad y el profesionalismo de la Comisión de Derechos Humanos” había menoscabado progresivamente la capacidad de desempeñar sus funciones. Específicamente, Annan criticó que algunos Estados se habían "hecho miembros de la Comisión no para afianzar los derechos humanos sino para protegerse contra las críticas o para criticar a otros"; dando como resultado "un déficit de credibilidad" que empañaba "todo el sistema de las Naciones Unidas".

Para evitar que la desastrosa historia de la Comisión de Derechos Humanos se repitiera, la Asamblea General estableció estándares mínimos que los Estados miembros deberían cumplir para pertenecer al recién creado consejo. La resolución 60/251 estableció que al elegir a los miembros del Consejo los Estados "deberán tener en cuenta la contribución de los candidatos a la promoción y protección de los derechos humanos y las promesas y compromisos voluntarios que hayan hecho al respecto". La resolución también indicó que se debía tener en cuenta el mérito de los candidatos para "aplicar las normas más estrictas en la promoción y protección de los derechos humanos", así como para "cooperar plenamente con el consejo".

El día de hoy, durante un evento en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York, Human Rights Foundation (HRF), Lantos Foundation y UN Watch publicaron un informe jurídico denunciando las candidaturas por parte de Estados autoritarios que buscan un asiento en el Consejo. El informe evaluó la idoneidad de cada uno de los candidatos de acuerdo a un análisis de dos fases basado en los criterios de selección desarrollados en la propia resolución de la asamblea general.

La primera fase del análisis consistió en examinar las credenciales de cada país en relación al respeto por los derechos humanos dentro de su territorio. La segunda fase consistió en examinar los antecedentes de cada país con respecto a la promoción de los derechos humanos en la ONU, bajo la premisa de que ésta no debe elegir Estados que probablemente utilizarán su puesto privilegiado en el consejo para impedir resoluciones a favor de las víctimas de violaciones de derechos humanos en países donde estos son violados sistemáticamente.

Después de evaluar ambos aspectos entre las 21 candidaturas que este año pugnaron por 18 puestos, el informe determinó que solamente las democracias de Alemania, las Bahamas, Bélgica, Corea del Sur, Eslovenia, Georgia, Mongolia, Panamá y Suiza estaban "calificadas" para integrar el Consejo; que el régimen autoritario de Costa de Marfil, así como los gobiernos democráticos de Kenia y Filipinas eran candidatos "cuestionables", y que las dictaduras y autoritarismos de Burundi, Etiopía, Kirguistán, Laos, Pakistán, Togo, Emiratos Árabes Unidos, Ecuador y Venezuela eran candidatos "no calificados".

Resulta escandaloso, por ejemplo, que la Asamblea General esté a punto de confiar la defensa y promoción de los derechos humanos a algunas de las peores dictaduras y regímenes autoritarios del mundo.

Es el caso de Burundi, cuyo Gobierno tiene un largo historial de represión y abuso en contra de defensores de derechos humanos. Hace apenas dos meses, Pierre Claver Mbonimpa, uno de los defensores más importantes del país fue víctima de un intento de asesinato en Bujumbura, capital de Burundi. El hecho se produjo tan solo nueve meses después de que Mbonimpa fuese puesto en libertad condicional, tras haber permanecido detenido arbitrariamente durante casi cinco meses bajo tipos penales amplios e imprecisos que incluían el delito de "alteración del orden público".

Lo mismo aplica para Venezuela, cuyo Gobierno autoritario está a las puertas de convertirse en una dictadura totalitaria; el único caso en el Hemisferio Occidental después de Cuba, quien también es miembro del Consejo. Durante los últimos 15 años el régimen chavista ha cerrado todos los canales de televisión de línea editorial independiente; eliminado la independencia del poder judicial; amañado elecciones; promulgado numerosas "leyes habilitantes" a través de las cuales Hugo Chávez, y ahora Nicolás Maduro, han podido gobernar por decreto durante años (de la misma forma como los generales Augusto Pinochet y Rafael Videla hicieron en la década de los 70); reprimido sistemáticamente y etiquetado a manifestantes pacíficos como "asesinos", "nazis" y "fascistas"; y encarcelado y/o inhabilitado a casi todos los líderes de la oposición.

También resulta lamentable que se vaya a elegir a países como Kenia y Filipinas, quienes a pesar de ser democracias que generalmente respetan los derechos de sus ciudadanos, constituyen candidaturas "cuestionables", ya que frecuentemente votan junto a las dictaduras que dominan el consejo bloqueando cualquier resolución a favor de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en países dictatoriales.

La elección casi segura de Burundi, Etiopía, Kirguistán, Laos, Pakistán, Togo, Emiratos Árabes Unidos, Ecuador y Venezuela al Consejo de Derechos Humanos hacen recordar la lamentable historia que llevó al desprestigio y desaparición de la Comisión que lo antecedió. A tan solo nueve años de su creación, el Consejo ya presenta el mismo cuadro de enfermedad terminal que puso a los países democráticos en la disyuntiva de continuar participando o no de aquel circo.

Por principio, las democracias del mundo deben utilizar sus asientos en la ONU de manera responsable, elevando sus voces en contra de los Estados autoritarios que utilizan esa misma tribuna para silenciar a las víctimas de sus abusos a nivel internacional.


 *Javier El-Hage es director jurídico y Roberto González abogado asociado de Human Rights Foundation, organización internacional de derechos humanos con sede en Nueva York. Sígalos en Twitter: @JavierElHage y @RobCGonzalez

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Se sobran los cretinos en estas áreas de gusanos. Hablen lo que sepan y no disparates. Los Estados Unidos controlan todo lo que sea matar usando la OTAN, el consejo de seguridad desarrolla, en conjunto, sus posiciones imperialistas. Esa es la ONU.  Y EEUU no puede hacer nada por los derechos humanos... porque ni siquiera lo apoya, ignorantes.

Imagen de Plutarco Cuero

Anónimo - 28 Oct 2015 - 3:09 am.Así mismo ... 

Imagen de Anónimo

No creo que porque se disuelvan la ONU y otros "organismos" va a imperar "la ley del más fuerte": será como siempre fue, antes de 1945, con acuerdos bilaterales entre países. Sí es necesaria una Corte Internacional de Justicia, que existía desde antes de la ONU, integrada por sabios (no por políticos). Se ha sobrevalorado demasiado el papel de la ONU... A la larga se ha convertido en parte del botín político para premiar amigos y cómplices, con una buena vista al East River.

Imagen de Anónimo

ESTIMADOS AMIGOS ESTE ES UN ORGANISMO DE VIOLADORES, CINICOS, ABUSADORES, TERRORTISTAS Y MAFIOSOS, ESTILO CHAVES, FIDEL Y SUS FAMILIARES Y TODA LA COMPARSA DE CRIMINALES DE AMERICA DEL SUR Y SUS SOCIOS DE AFRICA Y DE ARABIA. LA ONU ESTA SECUESTRADA. LO MEJOR ES RETIRARSE DE ELLA Y QUE IMPERE LA LEY DEL MAS FUERTE, ACABEMOS YA CON EL GLOBO TERRAQUEO. LO UNICO QUE FALTA ES QUE EN EL PUNTO CERO METAN O CONSTRUYAN UNA MESQUITA CON BIN LADEN ADENTRO Y TODOS LO TERRORISTAS DEL ESTADO ISLAMICO. SALUDOS

Imagen de Anónimo

Espero que el próximo Presidente de EEUU saque a su país de la ONU y, más importante, deje de pagar la CUOTA que en gran parte la mantiene. Y también de la UNESCO, la FAO, la OIT y demás esperpentos.

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DDHH, para que, para ver Violadores Dirigiendo estos en la ONU ??? Da Asco !!!

Imagen de Anónimo

dictaduras que enferman a sus pueblos logran tambien enfermar al mundo