Sábado, 1 de Octubre de 2016
10:32 CEST.
Disidencia

Hablemos Press pide a Hollande que exija la libertad de los periodistas y activistas presos

La agencia independiente Hablemos Press pidió este miércoles al presidente francés, François Hollande, que durante la visita a Cuba que iniciará el próximo 11 de mayo exija al régimen de Raúl Castro la liberación de los periodistas y activistas de derechos humanos presos.

"Pedimos a usted, presidente Hollande, que en su visita a Cuba exija sean liberados los periodistas y activistas presos. Queremos que su gobierno nos ayude a construir un país donde exista una verdadera democracia, donde un periodista no sea encarcelado por contar hechos noticiosos. Un país donde se respete el derecho a la libertad de opinión, expresión y reunión; un país donde no existan presos políticos", dijo Hablemos Press en un mensaje publicado en su sitio en internet.

Recordó que en lo que va de 2015, el Gobierno cubano ha detenido, de forma temporal, a más de 30 reporteros independientes, quienes "han sufrido golpes, amenazas, acosos, persecuciones, campañas de difamación y decomiso de sus implementos de trabajo".

"El régimen cubano no reconoce ni legaliza a los partidos políticos ni agencias de prensa, reprime todas las manifestaciones políticas contrarias a su línea de pensamiento, lo que se evidencia en las detenciones", señaló.

Mencionó además los casos del periodista independiente Yoennis de Jesús Guerra García, de la agencia Yayabo Press; Juan Antonio Torres, corresponsal del periódico oficial Granma; y el escritor y bloguero Ángel Santiesteban Prats, quienes cumplen condenas de entre 5 y 14 años de prisión en Cuba.

"Otros 26 activistas también cumplen prisión por intentar expresarse públicamente", aseguró Hablemos Press. Asimismo, el grafitero Danilo Maldonado Machado (El Sexto), está igualmente preso, sin juicio, "por intentar expresar sus ideas", indicó.

Los periodistas independiente "realizamos nuestra labor (…) bajo peligro real", advirtió la agencia independiente.

Recordó también las dificultades de los cubanos para conectarse a internet y los altos precios que cobra el Gobierno en las pocas salas de navegación públicas.

"Las campañas de descrédito del aparato propagandístico gubernamental se apoyan en el control total de los medios fundamentales de difusión. A través de ellos, intentan presentar, con cierto éxito, una imagen deformada de los periodistas independientes y opositores", denunció.