Viernes, 30 de Septiembre de 2016
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Opinión

Homofobia y castrismo

Sonia Garro acaba de estar dos años y medio en prisión, sin juicio, sin actas, sin el más mínimo derecho... ¿Por qué con los homosexuales van a regir en Cuba valores éticos, escalas de comprensión? ¿No será otro fraude mediático?

El castrismo es y sigue siendo el mismo hasta en sus resquicios... La obstinación cerrada que lo ayudó a conquistar el poder, adornada por la falta de escrúpulos, une dos carencias: poca flexibilidad mental y nulo sentido ético.

Hoy me entero de un dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) al que le pusieron una "trampa" para descubrir su homosexualidad, humillarlo, expulsarlo. El  escritor Reynaldo González conoce muy bien un caso similar, ocurrido hace medio siglo en Ciego de Ávila. ¿Han cambiado?

Como se sabe, ellos, los "hombres nuevos" —entiéndase, los antiguos fanáticos del comunismo— solían relacionar su homofobia con la valentía necesaria para arrebatarle el poder a la burguesía. Los escasos homosexuales que militaban en sus filas ocultaban su preferencia sexual o demostraban que su bravura y arrojo eran excepcionales. Para unos y otros —la mayoría por ignorancia— la cultura grecolatina no desmentía sus aberraciones.

Ni los hermanos Castro ni sus principales hombres —Camilo Cienfuegos, Che Guevara, Ramiro Valdés...— pasaron de una condescendencia limosnera hacia la comunidad gay, en todas sus formas y variantes: "Alfredo Guevara, sí, pero imagínate", pudieron haber dicho. Aunque con una lesbiana, Pastorita Núñez —la honrada y popular guerrillera—, quizás comentaran que peleaba "como un hombre".

En cualquier caso —anécdotas sobran— la misma idea de tolerancia implica un sentimiento de superioridad en quien la ejerce. Otras formas menos evidentes de discriminación también exhiben la misma mirada desde arriba, desde lo "normal". Entre ellas las que hoy muestra el castrismo tardío, su delegada para el tema —Mariela Castro Espín— y los integrantes de su comparsa de remendones, homosexuales o no.

Homofóbico es el silencio y la posposición de la Asamblea Nacional del Poder Popular cuando se inquiere sobre reformar la Constitución, de modo que las parejas del mismo sexo puedan casarse, legalizar su status a los efectos de bienes comunes, representaciones, herencias y demás asuntos a reglamentar.

Invito a recordar y referir otras pruebas indignantes de 2014, no "arqueológicas" y de la UMAP o de Reinaldo Arenas esgrimiendo su expediente de maricón para montarse en una lancha y huir por Mariel en 1980. Crónicas de hoy mismo en la Corporación Gaviota o en la Escuela de Psicología de la Universidad de La Habana, en la selectiva escuela Capitán San Luis para oficiales del Ministerio del Interior...

También invito a referir casos de tapiñados, donde la salida del closet no es solo un acto de valentía familiar, sino de  potenciales consecuencias laborales o estudiantiles, sin posibles reclamaciones legales porque ninguna ley los defiende, porque además no viven en un Estado de derecho.

Las ingenuidades se explican en personas de bajo coeficiente de inteligencia o alto índice afectivo-volitivo, pero se supone que no en académicos o analistas del tema. Las complicidades con la demagogia permisiva de la dictadura merecen, desde luego, ser reveladas. Un show en el cine América, un poema "Vestido de novia" o un desfile por La Rampa están muy bien, pero no determinan ningún cambio legal, tampoco esfuman —en ningún país, claro está— formas encubiertas de discriminación.     

El castrismo —como el estalinismo— es por naturaleza discriminador de lo "diferente", de lo que "difiere". Por mucho que se maquille o disfrace, no puede negarse a sí mismo. Además de consideraciones filosóficas o políticas, se trata de uno de los rasgos del poder despótico sobre su propia muta y ante la masa, como estudiara Elías Canetti.

Cualquier "minoría" le es hostil a su voluntad hegemónica, hasta en los carnavales donde una carroza de travestis solo sirve para 30 segundos en el noticiero, con la imagen de uno rellenándose un seno o una nalga. Porque no serán buenos para negociar y cambiar; pero para burlas, hipocresías e intrigas se mantienen en forma, listos a obtener nuevas medallas.

Comentarios [ 33 ]

Imagen de Anónimo

Acusar a Cuba de Homofobia, es algo sin fundamento, seria como acusar a USA de Racismo!!! USA, tiene un Presidente Negro, y Cuba tiene un Presidente Gay!!!

No se mueva nadie, que estan hablando KK !!!

Imagen de Anónimo

Qué barbaridad. La mayoría de los cubanos seguimos aplaudiendo solo lo que se escribe en blanco y negro. No hay espacio para matices. "La realidad es el cuento que me gusta. Lo que no me gusta no es verdad, no. No, c.... No puede ser".

Imagen de AdelaCuba

Fabuloso artículo. Ya era hora que alguien le quitara la careta a los tiranos feudales que realmente no persiguen el homosexualismo no por buenos o por haber cambiado. No lo hacen por no tener divisas; de lo contrario sería como en años anteriores. Felicidades a el autor; así deberíamos comportarnos ante cada uno de los problemas que trae el desgobierno que existe en Cuba. En hora buena!   

Imagen de Anónimo

Para el paranoico Anónimo - 17 Dic 2014 - 2:32 am - Se ve que hace tiempo no vas a Cuba. ¿Cómo puedes decir que la situación de los homosexuales cubanos es la misma de los 60 y 70? Clase de idiota.

Imagen de Gabonice2

A la homosexualidad se llega de diferentes maneras. En el caso de los hombres unos llegan porque hubieran deseado ser mujeres, les gusta las cosas de las mujeres, imitan sus gestos o les nacen y por ende le gustan los hombres. Otros llegamos a este mundo porque nos gustan los hombres, nos gusta estar con un hombre masculino, nos gusta ser masculinos. Yo pertenezco a este segundo bando. Como autor de relatos pornos gay, esa es mi posición. Así lo pueden leer en mis relatos publicados bajo el pseudónimo de Gabonice en muchas páginas del tema en internet. Pero es importante que digamos que llegar por la vía de ser mujer atrapada en cuerpo de hombre o por la vía canónica de por amor a los hombres, no nos hace ni mejores ni peores, solo distintos, pues al final nos hace feliz estár con una persona del mismo sexo en una cama. No importa quien muerda la almohada. Para no pecar de estrecho advierto que existen otras vías de llegada a este mundillo gay.

Imagen de Gabonice2

El trabajo de la Mariela está determinado por un oportunismo de última hora. Cuando llegué a España pensaba que la izquierda era homófoba, eso era lo que había visto en Cuba. Pero viviendo allí me sorprendí que las cosas eran al contrario. La izquierda era la tolerante con los gays mientras que la derecha, más cercana al clero era la que levantaba las banderas de la Homofóbia. Creo que el intento del cambio de bando por la Dictadura de los Castros se debe a querer congraciarse con las izquierdas europeas que siempre le reprochaban su persecución contra los homosexuales. Para mi que soy homosexual el cambio de posición no me basta. Durante muchos años viví en Cuba aterrado por mi homosexualidad, siempre viviendo una doble vida. Es indispensable que la Dictadura pida perdón al sufrimiento que se nos causó a los homosexuales. En muchos países las cosas cambian pero también cambian los hombres que gobiernan. Pero en Cuba, desde 1959 son los mismos. Aunque siempre me asalta la duda si la postura de Mariela tiene que ver con su padre (La China), que siempre se ha dicho que es gay.

Imagen de Anónimo

Anónimo - 16 Dic 2014 - 3:48 pm: Y por que no aprovechas ahora y te metes a hombre, haya fuera estan las mamitas que se regalan solas y no hay nada mas sabroso que una hembra en pelota en una cama.

Imagen de Anónimo

De acuerdo en que el poema de Norge Espinosa es muy flojo, demasiado lorquiano. 

Imagen de Anónimo

Oh, aquí hay una ciberclária del Cenesex. En Cuba todo sigue igual. No hay ningún alto dirigente homosexual y la misma Mariela guía un grupo sin ser homo. Sería como que un hospital fuera dirigido por un no médico. Mariela y su mariconga son los únicos que pueden reunirse, pues bien sabemos que no se permiten a gais que disientan y hagan celebraciones fuera de las filas marielíricas, partidistas y patrióticas de maricos por el comunismo seremos como. Por otro lado, hay más vista gorda para las locas afocantes, el travestismo y los transexuales, pero no para los vaqueros de Brokeback, que ya alguien mencionó. No jodas que ahora nos van a hacer creer que aquello ha cambiado. El terror y la represión siguen en Cuba. Cuando, digamos, el vicepresidente, o el segundo secretario del Comité Central, o cualquier ministro, sea abiertamente gay y en medio de un acto de contentura bese a su pareja en la Plaza Cívica, mal llamada Plaza de la Revolución,  entonces, solo entonces, habrán cambiado las cosas. Please, I wasn´t born yesterday.  

Imagen de Anónimo

Hay que agradecerle a José Prats Sariol su interés por los gays y lesbianas cubanos. Tiene razón en mucho de lo que escribe. Sin embargo, es lamentable que en su afán de denuncia del régimen, pierda objetividad.  Habrá todavía incidentes de homofobia y es condenable que a estas alturas no se haya aprobado una ley que permita la unión entre personas del mismo sexo. No obstante, la comunidad homosexual vive por lo general sin la persecución y el acoso del pasado. Negarlo es ignorar una realidad que - gústenos o no - se debe en gran medida a la gestión personal de Mariela Castro. Que el gobierno de su padre – sin mucho que exhibir en avances en derechos humanos - lo use ahora en su propaganda en el exterior es otra cosa. El articulista parte además de una proposición que peca de ingenua. Hay “escalas de comprensión” para el homosexual porque, a diferencia del disidente, no es un peligro para el Estado castrista.