Derechos Humanos

Activistas y periodistas independientes analizan la relación de los disidentes con el pueblo cubano

La organización People in Need publica un nuevo número de su boletín 'Diálogos Cuba-Europa'.

La relación de los disidentes con el pueblo cubano es el tema del más reciente número de Diálogos Cuba-Europa, el boletín que edita de forma semestral en República Checa la organización de derechos humanos People in Need.

"La oposición cubana es considerada por muchos como una minoría marginada, aislada del resto del pueblo cubano (…) Hablar de disidencia es hablar de soledad y de miedo. Su lucha parece a veces una lucha particular, privada, que poco tiene que ver con la realidad cubana", dice el editorial del número.

"Sin embargo, el sueño de la revolución ya ha muerto para más de unos pocos, y quizás hoy pueblo y oposición ya no estén tan alejados. Quizás hace mucho que ya no lo están", advierte.

El editorial, firmado por Agnes Koleman, señala al Proyecto Varela, impulsado por el fallecido opositor Oswaldo Payá, como "el momento álgido en la identificación civil entre opositores y pueblo".

El proyecto, que pide un referéndum para que los cubanos se pronuncien sobre propuestas de cambio a favor de mayores libertades civiles y políticas, una amnistía para los presos políticos y la elaboración de una nueva ley electoral, fue presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular en 2002, con el respaldo de 11.020 firmas.

Pese a que superaba las 10.000 firmas necesarias para este tipo de propuestas, la Asamblea Nacional lo rechazó, pero lo cierto es que muchos cubanos se atrevieron a firmarlo y "la mayoría (…) eran asalariados del Estado", indica el editorial.

Los artículo del nuevo número de Diálogos Cuba-Europa analizan lo que separa y une a opositores y ciudadanos cubanos en general, señala. "Hablan de muestras de solidaridad con la disidencia de una sociedad cansada de sufrir privaciones, pero aún más decepcionada por las promesas incumplidas y las cada vez más profundas desigualdades sociales", añade.

El número está ilustrado con imágenes del fotógrafo Claudio Fuentes e incluye textos de los exprisioneros políticos del Grupo de los 75 Martha Beatriz Roque y Jorge Olivera Castillo; los periodistas independientes Roberto de Jesús Guerra Pérez, director del independiente Centro de Información Hablemos Press, Alejandro Tur Valladares, Francis Sánchez, Julio César Gálvez, Mario Hechavarría Driggs y Tania Díaz Castro; la artista visual Lía Villares y el escritor Orlando Luis Pardo Lazo.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

 la disidencia nunca ha tenido ningun efecto legal que permita el acercamiento de ese pueblo muy sometido por la represion, el chantaje y la indefension ante la KGB castrista, la impunidad  mediatica del régimen logra el objetivo de satanizar la disidencia y adoctrinar la conducta y los argumentos de la inmensa mayoria,.. sin embargo poco a poco su pujanza y valentia sostenida va calando en el pueblo, muy importante ha sido que el régimen haya tenido que permitir las salidas al exterior de la disidencia que con su sostenida lucha y resistencia va ganando espacios importantes en la ciudadania. " vivan" los demcratas disidentes," abajo" el régimen y sus ratas parásitas

Imagen de Anónimo

El PV fue rechazado por la ANPP y por una minoria de "patriotas" de la isla, ademas de el 99% de las pseudo organizaciones falsamente patrioticas de Miami. Con  enemigos asi, la tirania cubana puede seguir disfrutando de ese comportamiento traicionero del "exilio" a la nacion.   

Imagen de Anónimo

El 90 % del pueblo cubano son discidentes con miedo, pero que cada día se van quitando el miedo. Cada día el gobierno cubano es mas enemigo del pueblo y eso lo ve el pueblo en la vida práctica y cotidiana. Cada vez los discidentes son mas apoyados por el pueblo, porque ellos defienden los derechos del pueblo. El régimen totalitario está agonizando

Imagen de Anónimo

al  pueblo cubano solo le ha importado la disidencia o la oposicion  para resolve la visa

Imagen de Anónimo

As es, el Proyecto Varela fue el momento más álgido de la identificación entre la oposición y el pueblo: 25 mil firmas en dos tandas, entre 8 millones de electores. Y desde entonces la participación del "pueblo" se ha reducido a firmar panfletos.