Opinión

La ceguera de Mariela Castro

La directora del CENESEX olvida pedir el fin de la discriminación política en su llamado televisivo a la tolerancia.

Un refrán muy recurrente apunta que "no hay peor ciego que aquel que no quiere ver". Eso mismo podríamos aplicarle a la señora Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), después de comparecer el pasado lunes 12 de mayo en la Mesa Redonda de la televisión cubana, a propósito de la VII Jornada Cubana contra la Homofobia.

Por supuesto que no vemos mal cualquier esfuerzo que se haga en nuestra sociedad en aras de acabar con el estigma que aún recae sobre los miembros de la comunidad LGBTI. No se trata solamente de una anomalía que afecte el presente y el futuro, sino de la reparación de una injusticia que ha signado estos años de gobierno castrista: desde la recogida de homosexuales en plena calle y su traslado posterior a las tristemente célebres Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), hasta la expulsión de personas de centros de estudio o trabajo debido a que manifestaban una inclinación diferente de los patrones heterosexuales.

Claro, es justo consignar que en este bregar ha estado presente también el doble rasero. Porque mientras que las actividades organizadas por el CENESEX cuentan con la promoción de los medios de prensa y el visto bueno del aparato de poder, la faena de los activistas independientes en pos de la plena inserción social de las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales es reprimida por el Gobierno.

Pero la proyección de Mariela Castro en la Mesa Redonda no se limitó al contexto de la lucha por los derechos de las personas LGBTI. La Castro expresó que la labor del centro que dirige se inscribe dentro de la campaña que se realiza en Cuba por eliminar cualquier tipo de discriminación. Y a renglón seguido citó los motivos por los que pueden ser subestimados o excluidos los seres humanos: por la preferencia sexual, por la fe que profesan, debido al color de la piel, por ser mujer, y también por ser gordo, bajito, calvo o discapacitado.

Sin embargo, Mariela Castro olvidó mencionar la forma más lacerante de exclusión que afrontan muchos cubanos: la político-ideológica. Una marginación que se expresa de múltiples maneras: la Universidad es solo para los revolucionarios; las trabas que encuentran los disidentes políticos para acceder a un puesto de trabajo estatal; lo difícil que les resulta a los no identificados plenamente con el Gobierno el ascender a mejoras laborales o estudiantiles; la imposibilidad que tienen las personas, dentro de los marcos de la legalidad, para crear agrupaciones políticas o sindicales distintas a las oficialistas; y qué decir de la respuesta gubernamental ante demostraciones pacíficas de la ciudadanía, como las que protagonizan las Damas de Blanco.

El solo hecho de reservar los calificativos de "mercenarios", o "servidores de una potencia extranjera" para aquellos que declaren explícitamente su desacuerdo con el castrismo, es una muestra del desprecio de las autoridades hacia quienes se les oponen.

Precisamente, el mismo día en que la directora del CENESEX se presentaba ante las cámaras de televisión, aparecían en el semanario Trabajadores unas declaraciones del exagente de la Seguridad del Estado Raúl Capote. Como otra prueba de lo que hemos expuesto, el señor Capote, en tono despectivo, tildó de contrarrevolucionarios a aquellos jóvenes que, dentro de las filas de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) o la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) se interesan por la promoción de cambios en Cuba. Además, el exagente censuró que algunas personas —sin mencionar quiénes eran en realidad—, de forma "burda y descarada" regalaron teléfonos celulares en la escalinata de la Universidad de La Habana, con líneas y todo, ya listos para ser usados. Es decir, que los adelantos tecnológicos no son bien recibidos, si no vienen de la mano de los mandamases de la Isla.

Todo lo anterior reafirma que la lucha en el interior de Cuba no puede circunscribirse a la reivindicación de determinados derechos, bien sea de preferencia sexual, credo, raza o género. Porque todos los cubanos, blancos o negros, heterosexuales u homosexuales, creyentes o ateos, hombres o mujeres, nos hallamos sojuzgados por un sistema totalitario que nos priva de los más elementales derechos cívicos.

Aunque la señora Mariela Castro no quiera o no pueda darse cuenta de ello, en lo concerniente a la apertura política, el aparato de poder no ha cedido ni medio milímetro. 

Comentarios [ 33 ]

Imagen de Anónimo

No se olviden hermanos, ellos todos se consideran seres superiores, para ellos todos nosostros cabemos en un mismo saco, este cargo que se invento la "princesa" mariela posiblemente no haya sido siquiera idea original suya, no creo que tenga mucho cerebro, esto es otro invento del aparato represivo para tener controlada a una parte de la poblacion que por sus preferencias sexuales fue injustamente marginada y castigada durante años, de esta forma lo que quieren es controlarlos a todos porque los consideran proclives a la disidencia por lo antes expuesto, algunos se han dejado seducir por el engaño, pero hay otros que han visto las verdaderas intensiones de esta arpia que al igual que su madre controlaba a las mujeres cubanas, ella quiere hacerlo ahora con este sector de la poblacion.

Imagen de Anónimo

DONDE ESTA LA PRENSA EXTRANJERA?

Imagen de Anónimo

   De donde habra sacado esta hija de P. que en Cuba hacia falta un "Centro nacional de Educacion sexual" ,cuando en realidad en Cuba hay falta de otras miles de cosas mas necesarias.Es como si se hubiera inventado el cuento de la buena Pipa.

 JC 

Imagen de Armienne la Puta

Lo de los gays es solo un paripe para engañar a los idiotas.

La tolerancia política es imposible porque sería el fin de la dinastía Castro.

Imagen de Anónimo

Para Anónimo - 19 Mayo 2014 - 11:43 pm. No entendí tu comentario pero por si acaso tiene que ver con el comentario anterior aclaro: con respecto a dada a su vocación totalitaria quiere monopolizar las “causas justas” no me voy a referir al abanico de cuestiones que relacionó Orlando sino a su aspiración de asumir la lucha por la discriminación racial (color de la piel) querer asumir ese rol es una gran arrogancia de su parte, como esta ciudadana va sustituir a millones de negros cubanos que son los principales actores de esa lucha y a millones de no negros que apoyarían todo ese esfuerzo de sus hermanos negros, con relación a que le están dando cordel, pienso que otros interesados totalitarios están procurando sacarla del foco de su gestión que ha sido hasta ahora en contra de la homofobia relacionada a la preferencia sexual, COMENTERIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

 

Si ceden poder político, si abogan por la pluralidad política. ¿Qué va ser de ella, de su hermano, su padre? Probablemente los bajen del caballo, les quien el timón. Y eso no tiene nada que ver con los intereses más sagrados de la familia real cubana, toda libertad será concedida, excepto la que ponga en riesgo la corona.

Incluso llegará a ser loable convertirse en homosexual, obligatorio, porque es tarea de estado, de la familia.

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eso es su nicho, su razon de ser, su relevancia, su plataforma; yo la encuentro condescendiente, para lo que sirva esta observacion...

Imagen de Anónimo

Orlando, el problema de Marielita es que ella mantiene el instinto totalitario de los Castro ahora quiere monopolizar todas las “causas justas” por la preferencia sexual, por la fe que profesan, debido al color de la piel, por ser mujer, y también por ser gordo, bajito, calvo o discapacitado, no dándose cuenta que “el que mucho abarca poco aprieta” y que la cofradía Vieja Guardia Estalinista (Machado Ventura & Cia) y el Alto Clero Católico, le están dando cordel para pasarle la cuenta, en otras palabras hasta que se joda, a pesar ser hija de papa general\presidente, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Poco le importa su pueblo. Es una descarada, igual que su padre y su tío.

No le importó gastar dinero público para operarse de las nalgas, en Francia. Ya es un secreto a voces.

Imagen de Anónimo

Esta tipa se sigue llemandó de ínfulas y se cree o piensa que ella va a seguir con poderes en Cuba, por querer ser tan lista y meterse en el asunto de los homosexuales se olvida que su familia son criminales y tendrán que responder a la justicia, cínica y descarada  como su padre y Tío.