Opinión

¿Por qué los Pactos de la ONU?

Los cubanos están hartos del régimen, pero temen a la violencia de Estado. Exigir la ratificación de los Pactos permite involucrar a los ciudadanos en una campaña con legitimidad internacional.

El 28 de Febrero de 2008 el régimen de La Habana firmaba, como maniobra de propaganda, los Pactos de los Derechos Civiles y Políticos y Económicos, Sociales y Culturales. Eran tiempos en que Raúl Castro buscaba legitimar su figura en la arena internacional y proyectarse como opción de futuro para la Isla.

Seis años después, Raúl Castro ya no se puede comprar como reformista. Ahora se vende como quien cerrará una etapa en la historia de Cuba, ofertando a la comunidad internacional y aliados un país en supuesta transición bajo control y colocando a sus herederos como única opción de "gobernabilidad" y "estabilidad". Sin embargo, el grupo heredero solo representaría la extensión de un sistema decadente y plagado de corrupción.

Con esta lógica detrás, una nueva ofensiva anti embargo pretende ganar espacio. Varios actores y grupos de influencia dentro de EEUU salen en busca de un cheque en blanco para la elite gobernante y sus beneficiarios. Elite que carga la principal responsabilidad del desastre nacional y la violación sistemática de los derechos y libertades fundamentales. La ofensiva pasa también por Europa y Latinoamérica. En esta última la principal pieza del ajedrez comienza a ser Brasil, una vez que Venezuela, en su declive, deja de ser un socio que garantiza estabilidad en el mediano plazo.

Sin embargo, las recientes "deserciones" de profesionales cubanos del programa Más Médicos, y sus posibles consecuencias legales, evidencian que el escenario brasileño es muy distinto al del "hermano bolivariano", y que la situación puede tornarse rápidamente más compleja de lo esperado. Brasil, con su ambición de afincarse como potencia regional, se enfocaría en un escenario a más largo plazo. Para sostener y ampliar su presencia empresarial, necesita un proceso de transición suave en la Isla, que derive al menos en un sistema estable con libre mercado y el pleno restablecimiento de relaciones del gobierno de La Habana con EEUU.

Por otra parte, las negociaciones con la Unión Europea sobre un acuerdo bilateral están en marcha, aunque según han dicho los propios representantes del bloque, estamos frente a un proceso que tomaría al menos dos años. Lamentablemente, algunos de los países involucrados han comprado las antes mencionadas cartas de "gobernabilidad" y "estabilidad" a corto plazo. Obvian las terribles consecuencias de apoyar un sistema sostenido por la corrupción y la violencia de Estado. Otros, en cambio, siguen reclamando la necesidad de una cláusula enfocada en los derechos humanos como garantía mínima para un eventual acuerdo.

Mientras tanto el régimen hace silencio ante la propuesta europea y opta en la Isla por una represión quirúrgica para evitar que el descontento generalizado comience a capitalizarse en reclamos abiertos al sistema. La represión contra los activistas se incrementa y promete empeorar a medida que el escenario se complejice.

Entretanto, la iglesia católica cubana, después de una carta pastoral que pareció dar un giro a su cuestionable desempeño, continúa sosteniendo un silencio cómplice ante la represión. Recientemente los editores de la revista Espacio Laical, una plataforma católica, declararon que el respeto a los derechos humanos no debe ser una condicionante para las relaciones con La Habana. Declaraciones lamentables desde una institución que debería asumir el respeto a la dignidad humana como su principal premisa. Nadie debe olvidar que la legitimidad ante la sociedad no se obtiene espontáneamente.

Promover la falsa esperanza de que un régimen como el actual evolucionará de forma natural a una democracia moderna, es cuando menos ingenuo, sobre todo si lo que salta a simple vista es la construcción en Cuba de un capitalismo autoritario, sostenido en la violencia de Estado, la corrupción y el clientelismo político. Otorgar gratuitamente capacidad de maniobra a quien no entiende de respeto y ética y que de inmediato muestra su perfil delincuencial, es un error.

En la pasada cumbre de la CELAC, una de las pocas declaraciones que aportó algún contenido fue el pedido de ratificación de los Pactos al régimen cubano por parte de Ban Ki Moon, secretario general de la ONU. La campaña Por otra Cuba, iniciativa nacida dentro de la Isla hace casi dos años, trabaja en esa dirección, buscando no solo la ratificación sino también la implementación de estos convenios internacionales. En el contexto anteriormente descrito, esto nos daría una magnifica herramienta para el juego político al interior y al exterior de la Isla.

Resulta evidente que los resultados aún no alcanzan el nivel esperado, pero las más de 4.000 firmas, el trabajo de promoción y distribución de la "Demanda ciudadana" en el país, el pedido de Ban Ki Moon, así como el posible acuerdo bilateral promovido por la Unión Europea, crean un excelente ambiente para continuar enfocándonos en esta campaña.

Los cubanos en la Isla están hartos de un régimen totalmente decadente, pero temen ser blanco de la violencia desmedida por parte del Estado y sus grupos parapoliciales. Los Pactos como demanda cívica permiten realizar una campaña precisa que involucre al ciudadano común y  lleve implícita una legitimidad internacional. La demanda de estos convenios también proporciona a gobiernos democráticos y amigos una herramienta de reclamo específico y directo al régimen de la Habana. Al mismo tiempo, la implementación serviría de hoja de ruta para impulsar el proceso de democratización a través de cambios en todo el andamiaje constitucional y jurídico apegados al carácter vinculante de dichos pactos.

Demandar la ratificación e implementación de los Pactos es una interesante herramienta que apenas hemos explorado. La campaña "Por otra Cuba" ha dado solo sus frutos iniciales. Quienes desean desde el exterior ayudar al cambio democrático en Cuba deben dar muestras de responsabilidad política, prestar atención al trabajo ya hecho en la Isla y palpar con mucha sensibilidad el pulso interior para no contribuir a fracturar y desmontar esfuerzos. Si deseamos ser objetivos y trabajar con las variables reales, sin crear falsas expectativas, debemos observar los tempos que en la Isla marcan no solo los opositores, sino también los ciudadanos.

Comentarios [ 34 ]

Imagen de Anónimo

Esta es una campaña fraudulenta y artificial. Fraudulenta porque Rodiles sabe que la ratificacion no garantiza nada (omo en la URSS). Artificial porque Rodiles sabe la gente no la entiende. La campaña no esta dirigida a los cubanos sino que esta pensada para crearse los promotores un curriculum, y los cubanos firmantes de coartada.

Imagen de Anónimo

falsas expectativas es lo que crea esta campaña. Los comunistas de la Urrs lo firmaron y ratificaron en sus tiempos de comunistas. y cambio algo? Aquello era mentira y que los pactos van a haser canbiar a democrasia como dise Rodiles tanbien.

Imagen de Anónimo

Asi que van a llegar a los cubanos que estan pasando hambre y necesidades, sin techo seguro, en condiciones insalubres, que ni papel sanitario tienen, y les van a pedir que firmen para que el gobierno respete los pactos de la ONU. Que saben ellos lo que es la ONU ni esos pactos? Ellos solo saben de sus problemas, y esa sabiduria de pactos y leyes inyternacionales si es trasnochada para ellos. Debemos ir al problema concreto cubano y dejarnos de estar en las nubes del cosmos.

Imagen de Anónimo

No es cierto que tener doble ciudadanía sea un impedimento para votar por los dos países que se representa. De hecho aquí en el sur de la florida viven cientos de miles de personas, mayoritariamente latinoamericanos, que tienen nacionalidad estadounidense y votan en el consulado de sus respectivos países de origen cuando hay elecciones presidenciales.

Luis Vigo. 

Imagen de Anónimo

Para el anonimo de  las 3:06 pm

Cuando se tiene doble nacionalidad,se vota en donde uno tiene la residencia. No es posible votar en dos paises diferentes. Los cubanos que en EE.UU se hagan ciudadanos de USA y residan en ese pais, aunque nacieran en Guanabacoa  por cinco generaciones no les sera posible. Creo que sera el caso de la gran mayoria de cubanos. 

Imagen de Anónimo

Intentaré publicar aquí lo que "Por otra Cuba" me censuró en su web.

- Fuente: ONU, Chapter IV, Human Rights

- Listado completo: http://treaties.un.org/Pages/ViewDetails.aspx?src=TREATY&mtdsg_no=IV-4&c...

- Algunos de los paises que han firmado y ratificado los International Covenant on Civil and Political Rights:- firmado y ratificado el mismo dia: Canada, Francia, Brasil. Tambien Afganistan (1983)  y Corea del Norte (1981)

- España: 6 meses pasan desde la firma a su ratificación.

- Japon: 1 año (de la firma a la ratificación)- 2 años (de la firma a la ratificación): Bulgaria (1970)

- 5 años: URSS (1973), Hungria (1974), Ucraina (1973), Rumania (1974)  - 8 años: Holanda, Italia, Irlanda, New Zeland- Usa: 15 años

- Argentina: 18 años

- Israel: 25 años

 

No es aceptable un "ejercicio civico" basado conscientemente en la ocultacion de informacion oficial de la ONU. Los organizadores de la campaña eligieron no hacer lo correcto: el fin no justifica las formas empleadas. Eso lleva a copiar los mismos vicios de la dictadura.

 

Imagen de Anónimo

Coincido con Anónimo 10:39 am. Las nuevas leyes migratorias permiten (en teoría) que los cubanos en el exilio recuperen su residencia en Cuba, y con ello los presuntos derechos de voto, etc. Conque un 10% de cubanos del exilio recuperasen esta residencia, serían cerca de 200.000 ciudadanos en condiciones de votar. O de presionar a la comunidad internacional para apoyar una convocatoria de referéndum o cualquier otra iniciativa política. Pero la demanda ciudadana por otra Cuba no llega todavía a 5000 firmas, lo cual es como para sentir vergüenza ajena. ¿Qué pasa con los cubanos? Este dato refleja una verdad sociológica terrible, la de una masa humana con miedo que se comporta como un rebaño a pesar de tener más desarrollados los instintos egoístas y de sobrevivencia. Incluso a pesar de no vivir en Cuba. Yo también ya firmé, ¿y tú?

http://www.porotracuba.org/tag/demanda-ciudadana/

Imagen de Anónimo

Ricardo E. Trelles >>>>>

// Mi estimada Ailer... //

55 años con el País cuesta abajo, siendo endeudado y destruyéndose, con las gente, nuestros viejitos, viviéndo miserablemente, con las casas -de los que tienen casas- cayéndoseles encima, con nuestros jóvenes prostuyéndose y buscando y corriendo todo riesgo por irse...

Y ustedes... ¡entreteniendo con pedidos al régimen que se vuelva bueno!

Saludos.

P.D. ¿Bajaste copia del sitio MHECnet.org? ¿Ayudas diciendo lo que te parece bien *y lo que te parece mal* en él, como hago yo? (Y yo no propongo que salgan a protestar para la calle. Las acciones desesperadas actuales en Venezuela me parecen erroneas, lo hacen porque no tienen políticos con la necesaria capacidad...)

Imagen de Anónimo

Gracias Rodiles por este análisis tan objetivo. Compatriotas es hora de unirnos, firmen Por otra Cuba, yo ya lo hice, recuerden todo lo que esa dictadura le ha quitado a varias generaciones de cubanos y lo que esta en juego para las generaciones aún por nacer. Cuba democrática y de todos los cubanos. Moraima Díaz Arnau

Imagen de Anónimo

Excelente análisis de Rodiles. Gracias a DDC por difundirlo y gracias a Estado de Sats por su magnífico trabajo. Si solo el 10 porciento de los cubanos que vivimos fuera tuviéramos la conciencia cívica de estos activistas, nuestra voz reclamando cambios en la isla sería mucho más escuchada. Es muy fácil criticar cuando el cuerpo lo pone otro. Siempre recuerdo a Raúl Rivero en La Habana de los 90 cuando le decía a la gente: "yo me cago en la madre de Fidel Castro en público, ¿y tú?" Así que como mínimo, podríamos empezar por firmar la Demanda ciudadana Por otra Cuba. Yo la firmé hace mucho, ¿y tú? Aquí lo puedes hacer:

http://www.porotracuba.org/tag/demanda-ciudadana/