Sábado, 1 de Octubre de 2016
20:32 CEST.
Represión

«Temo por la vida de mi hijo»

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Mirta Álvarez Bestard, de 58 años, residente en Jiguaní, provincia de Granma, es la madre de Andrés Carrión Álvarez, el joven que gritó "abajo el comunismo y libertad", minutos antes de la misa papal en la plaza Antonio Maceo. Carrión permanece arrestado en la sede de la Seguridad del Estado en Santiago de Cuba.

¿Cómo está su hijo? ¿Qué situación tiene? Tengo entendido que ha podido verlo…

Lo vi desesperado, porque está allí, lo tienen allí, ya tú sabes, pasando frío, no le dan sábanas, una sola, no le permiten pasar a otra sala y la medida cautelar parece que la tenían retenida porque no nos informaron que teníamos que recogerla. Entonces, nosotros la exigimos y nos la dieron. Hasta ahora, yo no he podido conseguir un buen abogado. Estoy desesperada porque temo por su vida. Si a él lo acusan por un desorden público, no hay razón para que esté allí encerrado. No sé qué hacer, pido que me lo ayuden. Me he puesto fuerte, he podido luchar con esto para poder darle fuerza a mi hijo.

¿Ha podido hablar del caso? ¿Su hijo le expresó algún tipo de inquietud al respecto?

(Tuvimos) 15 minutos para todo. Tres nada más que dejan entrar: madre, hermana, y cuando entra la madre, no entra el padre, y no se puede hablar nada con él. Nada más que saludarlo y hablar boberías, no dejan hablar nada de lo que sucedió.

¿Quién no deja hablar del caso? ¿El instructor o la persona que está ahí presente durante la visita?

Los que están allí cuidándolo, el instructor que está allí en la visita, parado. Lo estamos viendo, hay uno allí con él. Nos prohibió hablar del caso porque si no, nos quitaban la visita.

¿Cómo ve a su hijo de salud?

Aparentemente se ve bien, pero de su salud mental lo veo un poco desesperado, traumatizado. Porque, imagínate, estar encerrado allí, sin saber nada, no es fácil. Está como incomunicado, porque nada más que el viernes lo vimos 15 minutos, y ya. Y yo no sé lo que está pasando con él allá adentro, porque nadie te orienta, ni te dicen nada.

¿Usted teme por la salud mental de su hijo?

Por su vida, por su salud mental, por todo, porque yo no sé lo que hacen allí. No sé, yo me imagino cosas feas, pero no sé nada. ¿Comprende?

¿Observa algún gesto, movimiento o comportamiento extraño en su hijo?

Yo como madre creo que sí, pero que no puede decirme. Noté algo que quiere decir y no puede. Lo veo desesperado.

Hábleme un poco de su hijo, ¿quién es Andrés Carrión Álvarez?

Estudió seis años una carrera muy bonita, y entonces se graduó con título de oro. Pero eso no le ha servido de nada aquí. Es un hombre honesto, tranquilo, no tiene antecedentes penales. Sin embargo, en la medida cautelar le pusieron que le constan antecedentes penales, y yo entonces le reclamé eso. El abogado que encontremos va a ver eso, porque él no tiene antecedentes penales.

Y estaba desempleado, ¿a qué se dedicaba, qué hacía?

Sí, porque con la reducción de plantilla esta, tú sabes, él quedaba fuera y pidió la baja.

¿A qué se dedicaba entonces?

A tirar fotos, fotógrafo, aparte de eso.

¿Usted sabía que su hijo iba a ir a la misa del Papa en Santiago de Cuba y que tenía pensado hacer esto? ¿Él compartió la idea con usted?

Para nada, para nada. Fue algo que me sorprendió, y todavía estoy sorprendida. Me sorprendió que hiciera eso porque es una persona tan tranquila...

¿Cómo se entera usted de que su hijo está detenido y de todo lo que sucedió en la plaza Antonio Maceo?

Me entero cuando ya ha pasado más de una semana, porque yo vivo en Jiguaní. Mi hija llama por teléfono a casa de mi hermana, y entonces me lo comunican. Yo soy su madre, y tengo que ver cómo saco a mi hijo.

¿La familia no encuentra a nadie que quiera defenderlo, un abogado, que represente a su hijo?

Estamos buscando un abogado para que lo defienda. Pero, sobre todo, cuando le decimos de qué se trata, dicen que no, que tienen mucho trabajo. Otros, que están de vacaciones. Ninguno quiere, no tengo respuesta.

¿Ya vio el video donde aparece su hijo en la plaza Antonio Maceo?

No, me lo contaron. Yo no quiero verlo, no quiero verlo. Dicen que eso es terrible, no quiero verlo. Me lo golpearon, dicen que lo golpearon. La Cruz Roja lo golpeó, y ellos le echan la culpa ahora al pueblo. No fue el pueblo.

La petición suya es que ayuden a Andrés Carrión Álvarez…

Que me lo ayuden, que me lo ayuden, y que si hay manera de sacarlo, que lo saquen, por favor.

¿Usted está pidiendo que a Andrés lo saquen, que aboguen porque salga del país?

Sí.

¿Por qué?

Porque creo que sería lo mejor para él, después de esto que está sucediendo. Si se queda aquí, acaban con él. Temo por la vida de mi hijo. Por favor, que me lo ayuden.

¿Se ha personado usted, o algún miembro de la familia, en el Arzobispado de Santiago de Cuba para pedir ayuda?

La verdad, no he ido a la Iglesia. Sí tengo mi fe, soy creyente, pero no he ido. He pedido mucho y no duermo orando, pidiendo, pidiendo para que no le pase nada a mi hijo. Pidiéndole a Dios que no le pase nada.