Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
22:57 CET.
Día Internacional de la Mujer

Un gran centenario

La celebración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer no tiene un solo origen. Se mencionan el 8 de marzo de 1857, en que hubo una manifestación en Nueva York de mujeres del sector textil reivindicando mejoras laborales; el 8 de marzo de 1908, en que los dueños de una fábrica de textiles le prendieron fuego al edificio en medio de una huelga de trabajadoras, en el que murieron calcinadas 129 mujeres. Ya en 1908, el Partido Socialista de EE UU celebró el Día de la Mujer en Chicago. En 1909, la feminista y socialista alemana Clara Zetkin, propuso establecer dicha celebración en el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Dinamarca. En 1911 se inició esa celebración en EE UU y en Europa, y días después, en otro incendio intencional, mueren otras 140 trabajadoras en una textilera neoyorquina.

¿De dónde, entonces, la tradición del 8 de marzo como Día de la Mujer? En 1911, seis años antes de la revolución bolchevique, las rusas celebraron el Día Internacional de las Obreras, a pesar de la represión desatada contra ellas por el régimen zarista. En 1917, una huelga de mujeres efectuada el 8 de marzo desató la primera fase de dicha revolución. En 1921 se celebró en Moscú la Conferencia de Mujeres Comunistas donde se adoptó la fecha del 8 de marzo.

Las luchas laborales de las mujeres en el mundo entero, incluso en EE UU, se dieron desde la izquierda, si bien la lucha por el sufragio fue más bien una iniciativa de mujeres de clase media y alta. Cuba no fue una excepción. Eran esas mujeres de clase media y alta quienes tenían acceso a textos de leyes y filosofía, a la noticia de acontecimientos mundiales, a hombres que tenían poder político —sus hermanos, maridos, primos y padres— cuya atención podían captar en pro del derecho al voto y de otras causas.

La derecha critica a la izquierda proletaria. Malo. ¡Que viva la izquierda que en su momento estuvo a la vanguardia de las luchas laborales y políticas! La izquierda critica a la burguesía. Malo. ¡Que viva la burguesía que dio la batalla —y la clase alta, sus fortunas— por la independencia, por la abolición de la esclavitud, por la educación de las masas, por el progreso económico, y por el sufragio femenino!

En 1975, Año Internacional de la Mujer, Naciones Unidas estableció el 8 de marzo como día "para conmemorar la lucha histórica por mejorar la vida de la mujer". En 1977, la ONU solicitó a todos los países miembros la adopción de esa fecha. Hoy, 100 años más tarde, hay mucho que recordar y celebrar de ese siglo XX en que se progresara enormemente en materia de derechos femeninos, si bien no todo ha sido logrado.

El logro más abarcador, el derecho fundamental, fue el del voto, obtenido por las canadienses en 1918, las primeras en el continente americano. Luego siguieron EE UU en 1920, Ecuador en 1924, Brasil y Uruguay en 1932, Cuba en 1934, El Salvador en 1939, Panamá y República Dominicana en 1942, Guatemala y Venezuela en 1946, Argentina en 1947, Chile y Costa Rica en 1949, Bolivia en 1952, México en 1953, Colombia en 1954, Honduras, Nicaragua y Perú en 1955, Paraguay en 1961. El caso cubano es ejemplar, y no en balde las cubanas lograron entre 1910 y 1940 el derecho al trabajo, al divorcio, a heredar, a la potestad de sus hijos, al estudio, a la maternidad profesionalmente atendida, a administrar sus finanzas, y al aborto.

¿Cuántas cosas se han logrado gracias a miles de activistas, líderes obreras, mujeres trabajadoras, sufragistas, intelectuales y feministas cuya memoria honramos y a quienes celebramos en un día como hoy? El derecho al voto, a estudiar, a la propiedad, a conducir un auto, a tener un negocio propio, al trabajo fuera del hogar, a no ser golpeada por su pareja, a divorciarse de un abusador, a heredar bienes y propiedades, a obtener un préstamo bancario y abrir una cuenta de banco, a planificar el tamaño de su familia, y también a no tener descendencia, a salir a la calle sin escolta masculino de la familia, a recibir un sueldo igual al del hombre por el mismo trabajo, a casarse con la persona que se ama y no con alguien impuesto por la familia, a no tener que casarse con el hombre que la violó para "salvar" la honra de la familia, a recibir asistencia médica durante y después del embarazo, a la potestad de los hijos, sea ella casada o soltera, a poner una orden de restricción contra un esposo abusador, al divorcio por la razón que sea y volver a casarse, sin perder la custodia de los hijos, a no ser sexualmente acosada por superiores, y a demandar a los acosadores…  Esos logros, entre muchos otros.

Felicidades, mujeres del mundo. La lucha ha sido larga. Y continúa.

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