Sábado, 24 de Agosto de 2019
Última actualización: 18:45 CEST
Emigración

Batir a Mijaín López, el objetivo del luchador cubano Yasmani Acosta en los Panamericanos

Yasmani Acosta. (TELE 13)

El luchador cubano nacionalizado chileno Yasmani Acosta, que aspira a titularse en los venideros Juegos Panamericanos de Lima 2019, debe para ello vencer al multicampeón de la Isla Mijaín López.

Acosta ofreció una entrevista a EFE donde confesó que para ganar la medalla de oro estará obligado a derrotar a su ídolo, antiguo compañero, amigo y campeón de todo en lucha grecorromana.

El deportista es consciente de quién es el máximo exponente de esta disciplina en el mundo en la categoría de hasta 130 kg, por lo que toda su preparación de cara a los Juegos Panamericanos de Lima 2019, que comenzarán el próximo 26 de julio, está enfocada a ser capaz de batir a López.

"Paso a paso, pero sé que mi mayor rival va a ser la pelea contra Mijaín (López), entonces estoy concentrado en eso", afirmó Acosta sobre las expectativas y objetivos de su primera participación en la competencia panamericana.

"Fuimos compañeros de equipo por nueve años (en Cuba), entrenábamos todos los días mañana y tarde y muchas cosas que sé hoy las sé por él", explicó el atleta chileno.

López es el rival a batir en los últimos 15 años en la lucha grecorromana. Lo mismo en Juegos Olímpicos, Panamericanos o Mundiales, López es casi imbatible, y esa es la tendencia que Acosta pretende revertir.

Hasta la fecha, López ha conquistado tres oros olímpicos consecutivos, cuatro preseas doradas en Panamericanos y cinco Campeonatos Mundiales, además de otras competiciones regionales y nacionales. En los que no ganó, fue segundo (salvo su primera competencia profesional, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, en los que clasificó quinto).

"Es mi ídolo (...) y ahora va a ser mi rival. Es un medidor y voy a dar el máximo. Yo quiero ganar al igual que él quiere ganar", destacó Acosta.

El luchador chileno enfoca sus primeros Panamericanos como un reto que pasa ganar a López, pero también como una preparación para los próximo Juegos Olímpicos de Tokio en 2020.

"Con el resto de los rivales de América sé que puedo competir y no estar tan presionado. Con Mijaín (López), la lucha ya va a tener que ser diferente. Estoy ahí con mi entrenador, tenemos una estrategia de lucha. Vamos a enfrentarnos al mejor del mundo y a un atleta de mucha más trayectoria deportiva y experiencia, eso me motiva muchísimo", destacó.

"En América hay buenos luchadores, lo que pasa es que en mi división (130 kilos) me cuesta encontrar rivales como para prepararme al 100%. Podría ser Cuba, pero no puedo entrar en este momento, por lo que la solución es ir a Europa. Allí hay más personas de mi peso que pueden exigirme mucho más", dijo Acosta.

El atleta chileno llegará a la competencia en su mejor momento, tras ganar el oro en los Juegos Suramericanos de Cochabamba (Bolivia) hace casi un año, una presea dorada que sumó a la obtenida el año anterior en el Campeonato Sudamericano en Río de Janeiro (Brasil).

"Es bonito ver personas que están perdiendo el combate, ya sin energía ni fuerza, y ves que no aflojan ni se rinden y ganan los combates. A mí me gusta ver eso, ver el esfuerzo y el sacrificio de las personas", dijo Acosta.

En 2015, sin oportunidades para representar a Cuba en los Juegos Olímpicos ni en las mejores competencias mundiales, Acosta aprovechó un viaje a Chile para quedarse en el país y no volver más a la Isla.

En Chile tampoco tuvo un camino fácil. Al no tener un permiso desde su país natal para representar a Chile, no pudo participar en competencias internacionales. A pesar de esto, y mientras seguía tratando de conseguir el permiso, durante dos años trabajó como guardia de seguridad, tiempo en el que se vio obligado a retirarse de la actividad profesional.

En diciembre de 2017, la Cámara de Diputados de Chile aprobó el primer trámite constitucional para otorgar la nacionalidad por gracia y se la concedió a Acosta.

Una moción parlamentaria pidió que se nacionalizara al cubano "por la positiva influencia del luchador en el deporte en Chile, en donde además de entrenar, imparte clases de su disciplina".

Acosta representó dos veces a Cuba en la Copa del Mundo, consiguiendo un quinto puesto en 2010.