Lunes, 22 de Abril de 2019
Última actualización: 02:00 CEST
Béisbol de Grandes Ligas

La primavera de los cubanos: López, Álvarez, Díaz, Arozarena, Ibañez

Yoan López. (MLB)

A pocas semanas del inicio de la temporada 2019 de Grandes Ligas, y tras reseñar a los jugadores del 44 al 38 y del 37 al 33 del ranking de nacidos en Cuba, DDC trae hoy el análisis de los jugadores clasificados entre los puestos 32 y 28.

32. Yoan López, pitcher, Serpientes de Arizona (Menores)

Edad: 26 Batea/Tira: D/D Talla y peso: 6' 3" / 185

Esta es la impresionante muestra que llevó al derecho pinero a debutar brevemente en Grandes Ligas en 2019: ponchó a 87 bateadores en 61.2 innings, una marca que indudablemente le abrirá paso en su joven carrera. Sin embargo, Arizona espera que el control de su bola rápida esté a tono con el nivel de un relevista de Grandes Ligas. En ese sentido, aún hay ajustes que hacer. López es un gran ponchador, pero sus rivales le elevaron demasiado la pelota, hasta en un 44% de ocasiones, lo que podría convertirse en jonrones. Al menos en Doble-A, durante 2018, López permitió solo cuatro vuelacercas. La clave estará en su control, no en su velocidad.

31. Yordan Álvarez, inicialista y jardinero, Astros de Houston (Menores)

Edad: 21 Batea/Tira: Z/D Talla y peso: 6' 5" / 225

Los Astros aún no tienen claro qué podría lograr el tunero, así que verlo de cerca (aunque sea sin la presión de la temporada) es un buen paso para evaluar su swing. ¿Cuál es la mayor preocupación? La caída estrepitosa de su slugging, de .615 en Dobre-A a .452 en Triple-A durante 2018. Al mismo tiempo, Álvarez se poncha demasiado; tanto, que el sistema de ZiPS en FanGraphs lo proyecta como un jugador de 117 K anuales en el futuro.

30. Yusniel Díaz, jardinero, Orioles de Baltimore (Menores)

Edad: 22 Batea/Tira: D/D Talla y peso: 6' 1" / 175

Aunque la oportunidad del capitalino pasó bastante temprano en los entrenamientos de primavera —promedió .515 de slugging, con tres dobles, un jonrón y siete empujadas—, causó otra buena impresión entre los Orioles. Díaz resulta ese tipo de pelotero que no impresiona por su físico, pero puede lograr grandes cosas en el terreno. Pega jonrones sorprendentes, su velocidad en las almohadillas es progresiva y posee un gran brazo. Es un bateador con ansias de aprender, que en el futuro podría combinar un buen contacto con mucha paciencia. Los Orioles lo mimarán, y tienen razón en hacerlo.

29. Randy Arozarena, jardinero, Cardenales de San Luis (Menores)

Edad: 24 Batea/Tira: D/D Talla y peso: 5' 11" / 170

En principio, el promedio de .232 del outfielder pinareño en 2018 en Triple-A no es algo que mueva al optimismo, pero su constancia trabajando la mecánica de bateo y la disciplina al plato van a dar frutos. Ya hay resultados que lo demuestran: a pesar de la diferencia en la calidad del pitcheo entre Doble-A y Triple-A (más exigente en este segundo nivel), Arozarena limitó de 24.5% a 19.0% su ratio de ponches, algo que se traduce en un OBP de .328 —de 105 puntos por encima del average—. Los Cardenales de San Luis esperan que Arozarena siga mejorando su contacto y así pueda explotar su velocidad. El pinareño robó 17 bases en Triple-A durante 2018, algo que demuestra su habilidad en las almohadillas.

28. Andy Ibáñez, camarero, Rangers de Texas (Menores)

Edad: 22 Batea/Tira: D/D Talla y peso: 6' 1" / 175

Si sus proyecciones de poder se mantienen y trabaja la coordinación de su swing —sobre todo limitando el ataque a los primeros pitcheos, un viejo vicio que trae de Cuba—, los Rangers le ofrecerán una oportunidad de promoción en 2019. Y eso no es solo por su crecimiento como jugador; se trata también de los grandes saltos que ha demostrado el intermedista pinero. Ibáñez se lo ha ganado a base de trabajo. Bateó .261 en su primer año (2016) jugando a nivel de Doble-A, pero ya en la Triple-A, durante 2018, esos números se quedaron pequeños. De promediar .391 en slugging, Ibáñez subió a .410 el año pasado, con 12 jonrones, una nueva marca personal tras los ocho de 2017. Cuando mejoré su estrategia al plato, se convertirá en un camarero por encima de la media.