Viernes, 19 de Abril de 2019
Última actualización: 12:55 CEST
Béisbol: Serie del Caribe

¿Llegarán los Leñadores a la final?

Lázaro Blanco lanza en el anterior partido contra Venezuela. (TRABAJADORES)

Con la victoria este viernes de los Charros de Jalisco a costa de los Cardenales de Lara (9x4), las aspiraciones de pasar a la gran final de la Serie del Caribe de los Leñadores cubanos han vuelto a resurgir.

Un hipotético triunfo de los isleños este sábado ante los venezolanos provocaría un empate en la tabla de posiciones entre los tres contendientes de la llave A, y el sistema de desempate estipulado para la competencia (TQB) daría el pase de los cubanos independientemente del marcador final del choque.

La famosa y controvertida fórmula consiste en restar las divisiones de las carreras anotadas y las entradas jugadas a la ofensiva y las carreras permitidas y las entradas jugadas a la defensa (CA:EO-CP:ED).

Los Charros mexicanos terminaron su actuación con un punto exacto permitiendo y anotando la misma cantidad de carreras (14) en la misma cantidad de entradas a la ofensiva y a la defensa (37)

Teniendo en cuenta que los Leñadores han permitido y anotado también la misma cantidad de carreras en sus tres partidos previos (5) y que los cardenales de Venezuela presentan balance negativo (10 anotadas y 11 permitidas), cualquier resultado en una victoria antillana le daría un TQB superior a uno, por encima de sus otros dos rivales de grupo.

Así las cosas, un equipo que apenas batea para .178 AVE (101-18), que solo ha conectado siete imparables en 36 oportunidades con corredores en bases (.194 AVE), que únicamente ha anotado en una entrada de sus últimas 24, que ha mostrado un juego tenso y deslucido; puede aún, gracias al sistema de competencia imperante en el evento, tener esperanzas de luchar por el título restándole solo un partido por celebrar de la fase clasificatoria.

En la Isla, esto no ha despertado grandes optimismos ni alegrías. La demostración que ha dado en el terreno la selección nacional con el nombre de Las Tunas ha sido decepcionante. 

Después del desmembramiento del equipo campeón por parte de la Comisión Nacional de Béisbol, de la imposición de ciertas "vacas sagradas" en la nómina del conjunto, de las tensiones y presiones a las que son sometidos los peloteros por dirigentes deportivos hambrientos de triunfos internacionales, y de la desaparición de la mística y la mecánica grupal de la escuadra, la mayoría cree conocer el final de la historia.

Sin embargo, la presencia este sábado de su mejor carta de triunfo en el montículo, Lázaro Blanco, deja una puerta abierta a los más optimistas y despierta a románticos que sueñan con glorias pasadas y conquistas de campeonatos increíbles.

Todos saben que en un partido de pelota cualquier cosa puede suceder, que un buen lanzador garantiza el 60% del éxito, que los fuertes vientos reinantes en horas de la tarde en el estadio Rod Carew de la ciudad panameña apenas dejan pasar pelotas por encima de las cercas, y que desde ya se puede apostar por un choque cerrado, de estrategias constantes, de suspicacias y de mucha inteligencia en el terreno.

A pesar de todos los demonios que la acechan, ¿podrá la selección nacional pasar a la gran final del evento regional?