Sábado, 25 de Mayo de 2019
Última actualización: 00:58 CEST
Béisbol de Grandes Ligas: La tanda cubana

Las Medias Rojas derrotan a los Dodgers a pesar de Puig

Dodger Stadium, durante el cuarto partido de la Serie Mundial. (MLB)
Yasiel Puig celebra su jonrón. (MLB)

Ni siquiera el manto épico de Puig (de 4-1, HR, 3RBI, R, .235) fue suficiente. En un duelo que los Dodgers debían ganar, y en el que partían con ventaja tras el maratón de la noche antes, las Medias Rojas sacaron pecho y se llevaron la victoria en una batalla que las deja a un paso del triunfo final. 

Durante cinco capítulos, el zurdo local, Rich Hill (6,1IP, ER, H, 7K, 3BB, 1.42), y su contraparte visitante, el dominicano Eduardo Rodríguez (5,2IP, 4ER, HR, 4H, 6K, 2BB, 5.68), intercambiaron ceros en el pizarrón. No hubo nada para nadie, sobre todo del lado de Boston, con su ofensiva anulada por las curvas cruzadas y las rectas altas del oportunamente apellidado lomita.

En la parte alta del sexto la cosa continuó, pero en la baja a Rodríguez le falló la defensa y lo pagó caro. Con las bases llenas y un out, el centerfielder de los Dodgers, Cody Bellinger (de 5-0, R, 2K, .067), bateó un machucón a primera. El inicialista Pearce (de 4-2, 2B, 4RBI, BB, .250) capturó la bola y mató en home, pero el cátcher Vázquez (de 2-1, .250), buscando la doble matanza, devolvió mal a la inicial, mandó la pelota al jardín derecho y permitió que los Dodgers rompieran el abrazo a cero.

Fue así, con corredores en las esquinas y ventaja mínima, que le tocó el turno a Puig. Y el de Cienfuegos cogió y se envolvió en su manto. Cinco rectas le tiró el de Quisqueya. La primera fue un strike cantado, las tres siguientes bolas, y la quinta, por la canalita, cayó allá donde no llega nadie. Desde que le dio, Puig supo el resultado, así que alzó los brazos y soltó el bate con tremendo aguaje, como diciendo aquí estoy yo, mientras el quisqueyano se quitaba el guante y lo estampaba contra la tierra de puro empingue, porque no hay palabra más exacta para describir lo que sintió.

El público reclamó a Puig, y el 66 tuvo que volver a aparecer cuando ya se había metido en el banquillo, y saludar una vez más a los más de 50.000 seguidores que lo jaleaban.

Fue entonces cuando las Medias Rojas reaccionaron, y se acabó la fiesta. Un racimo de tres en el séptimo gracias a un bambinazo del emergente Mitch Moreland (de 1-1, HR, 3RBI, R, .125) ante el relevista Madson (0,2IP, HR, ER, H, 3.86), otro vuelacercas en el octavo, de Pearce, ante el curazoleño Jansen (IP, HR, ER, H, K, 6.00), que igualó a cuatro las acciones, y un racimo de cinco en el noveno, protagonizado por un doblete con el bote lleno del propio Pearce, esta vez ante el coreano Maeda (0,1IP, ER, 2H, B, 3.00), no le dejaron a los Dodgers más que el derecho al pataleo, a cargo del boricua Kike Hernández (de 2-1, HR, 2RBI, R, .182), que en la última oportunidad le botó una pelota con uno en base al closer visitante, Kimbrel (IP, HR, 2ER, 2H, BB, 4.15), ese que antes de lanzar se para como un ñandú.

Marcador final: Medias Rojas 9, Dodgers 6.

Sobre los del caimán, kudos para el heroico Puig, mención a la apagada noche al plato de J. D., y al ponche como emergente de Grandal (K, .200), otro, ante un impresionante Joe Kelly (2IP, 3H, 3K, 0.00), el relevista de los frisbees y las rectas que meten miedo.

Acerca de las pequeñas cosas, qué decir. Solo en el béisbol actual —inundado de algoritmos, big data, microestadísticas, cálculo de probabilidades y más, mucho más— se explica que un piloto, en este caso el angelino Dave Roberts, quite a su pitcher, Hill (aka lomita o montículo, nunca mejor dicho), después de que este les haya colgado seis ceros a los oponentes. En una época ya desaparecida, llamémosla más intuitiva y directa por no hacerlo de otra manera, tal decisión no habría tenido pies ni cabeza. ¡Había que morir con Hill! Pero Roberts pecó de eso que los gringos llaman overmanaging, le quitó la bola al zurdo, se puso a mover sus piezas, y esas piezas se arratonaron, variable imposible de medir con ningún algoritmo. Resultado, la ventaja de los Dodgers se esfumó más rápido que la felicidá en Cuba en el año 59, y chirrín chirrán.

Así las cosas, ahora el futuro de Los Ángeles se ha vuelto más oscuro que esas escenas filmadas en el Bradbury Building, ubicado allí, en South Broadway y la Calle Tercera, para la película Blade Runner. Dos zurdos, el as Clayton Kershaw (9-5, 2.73) por los locales y el ex blandengue David Price (16-7, 3.58) por los visitantes, se enfrentarán esta noche. Si ganan los Dodgers, la serie regresará a Fenway Park para al menos un partido más. Si al contrario, quienes se imponen son las Medias Rojas, habrá fiesta en Boston y vacaciones para un servidor.

Nos vimos ayer, nos veremos mañana.


 

SERIE MUNDIAL

Dodgers de Los Ángeles/Medias Rojas de Boston (4 a 8)

Dodgers de Los Ángeles/Medias Rojas de Boston (2 a 4)

Medias Rojas de Boston/Dodgers de Los Ángeles (2 a 3)

Medias Rojas de Boston/Dodgers de Los Ángeles (9 a 6)

Medias Rojas de Boston/Dodgers de Los Ángeles (HOY)

Dodgers de Los Ángeles/Medias Rojas de Boston (martes, 30.10)*

Dodgers de Los Ángeles/Medias Rojas de Boston (miércoles, 31.10)*

2 comentarios

Imagen de José Prats Sariol

De acuerdo con Ana Julia, hacerse el fans del "liberalismo léxico" sólo le añade vulgaridad a sus excelentes crónicas. ... Buenos cronistas deportivos, en la tradición de Secades, apenas los hay. Desmaye esa trova reggaetonera.Reggaetoneros sobran.

Imagen de Ana Julia Faya

Esa derrota va para el manager; decepcionante. Desde que vi al relevista Madson intuí que el juego iba en picada para los Dodgers. Y Neno, pienso que siempre hay otra palabra (enojo, cabreo, cólera, indignación, exacerbación, irritación, furia, arrebato). El español es muy rico, y usted sabe utilizarlo. No abarate estas excelentes crónicas utilizando términos lamentablemente muy en boga hoy entre cubanos, pero innecesarios.

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