Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 13:15 CET
Béisbol: Serie Nacional

¿Cuáles son los puntos débiles de los mejores?

Un lanzador de Granma. (CNC TV GRANMA)

Comenzando por el campeón y el subcampeón, Granma y Las Tunas, seguidos de Matanzas e Industriales, tercero y cuarto en la pasada Serie Nacional, analizamos aquí qué podría impedirles revalidar la clasificación directa a la segunda fase en la temporada que recién comienza.

Alazanes de Granma

Años en los que no clasificaron a la Segunda Fase: Serie 2013/2014. Esa temporada jugaron para 20-25, con un bullpen que lanzó para 4.06 ERA y permitió un .377 de OBP. Además de eso, batearon para tan solo .277 y presentaron su peor slugging de la época, con .393.

Qué podría dificultar su clasificación en 2018: El pitcheo es su punto menos fuerte. Los alazanes lanzaron para 4.15 ERA en la primera semana de la temporada, cuando soportaron diez hits por juego y permitieron 38 carreras, 11 más que las anotadas por la ofensiva del equipo (27).

La mejor noticia: el zurdo de 39 años Leandro Martínez protagonizó una salida completa en el primer partido contra Guantánamo. Sin embargo, César García no se acaba de estabilizar y Yanier González ha ido en decadencia; a sus 38 años, su frecuencia de jonrones permitidos se ha elevado, por cada fly de sus rivales, de 28.6 (2016) a 16.1 (2017).

Granma tendrá que depender de su demoledora ofensiva, a pesar de que aún anda algo apagada tras batear un solo bambinazo, de Carlos Benítez, en las primeras 269 PA del team.

Leñadores de Las Tunas

Años en los que no clasificaron a la Segunda Fase: Series 2013/2014, 2014/2015, y 2016/2017. En todos esos años hubo algo en común: la ofensiva de las Tunas no produjo con corredores en circulación. Por otro lado, los lanzadores aguantaron el tipo. En 2013 lideraron el pitcheo en general con 3.12 ERA. Algo parecido ocurrió en 2014, cuando el bullpen quedó tercero en efectividad con 4.08, y en 2016 perdieron la clasificación en la Serie de Comodines, eliminados por Camagüey en el tercer juego.

Qué podría dificultar su clasificación en 2018: Posiblemente las lesiones, y la irregularidad de los abridores, aunque nada de eso augura una debacle. En cualquier caso, los problemas repentinos de Yoalkis Cruz sugieren una pronunciada degradación. Ha permitido 14 carreras en 9.1 innings, con 0-3 en tres salidas. A favor de la rotación cuenta que tanto el zurdo Yudiel Rodríguez como Alejandro Meneses han destacado. Sin embargo, detrás de ellos, otro zurdo, Ángel Sánchez, Novato del Año en 2017, ha perdido el control sobre sus pitcheos y comenzó la temporada tal y como terminó el Nacional Sub-23: sin poder pasar del tercer inning.

Cocodrilos de Matanzas

Años en los que no clasificaron a la Segunda Fase: Ninguno. Matanzas ha sido el team más consistente del béisbol cubano desde 2012, precisamente cuando Víctor Mesa comenzó un gran trabajo de conjunto al mando en la 51 Serie Nacional.

Qué podría dificultar su clasificación en 2018: Resulta difícil que los Cocodrilos no puedan establecerse entre los primeros cuatro equipos, pero ya no se ven tan fuertes como antes, al menos en la primera ronda. Una razón podría ser su línea central, más débil sin el cátcher Ariel Sánchez y el shortstop Yurisbel Gracial.

Otro detalle: será importante que la lesión de Aníbal Medina no lo deje fuera por mucho tiempo, y que William Luis (inició con tres jonrones contra Mayabeque) muestre que puede batear consistentemente más allá de las cercas.

Leones de Industriales

Años en los que no clasificaron a la Segunda Fase: Serie 2016/2017. Fue una temporada pésima para el pitcheo de los Azules, con 222 carreras permitidas en 44 decisiones (21-23).

Qué podría dificultar su clasificación en 2018: Que los lanzadores jóvenes no puedan establecerse en el montículo, sobre todo los más talentosos y, al mismo tiempo, inexpertos. Ya la primera muestra se vio con las 23 carreras que les anotó Mayabeque en tres partidos, con cuatro jonrones (dos del joven jardinero Pedro León). No obstante, Rey Vicente Anglada tiene experiencia en conducir a lanzadores más bisoños, y el material de primera está garantizado, si es que no hay bajas en el camino.