Lunes, 17 de Diciembre de 2018
Última actualización: 09:27 CET
Béisbol de Grandes Ligas

Aledmys Díaz se adapta a las Grandes Ligas

Aledmys Díaz. (YAHOO)

Qué giros tiene el béisbol. Después de un inicio ofensivo infructuoso con los Azulejos de Toronto, el torpedero Aledmys Díaz ha calentado su madero con 30 extrabases y un promedio de slugging de .469 en la segunda mitad de la temporada de Grandes Ligas.

En 2016, el año de su debut, los numeritos de Díaz fueron fascinantes, dada la interesantísima mezcla de contacto, habilidad de bate, aceptable defensa y poder ocasional que exhibió. Una ofensiva de .300 de promedio en 111 juegos, con 28 dobles y 17 jonrones, cautivó a muchos, tanto como su .369 de OBP. Sin embargo, esa promesa de futuro desapareció en sus 301 apariciones al platoen 2017. Su primera temporada de .879 OPS se desvaneció en un acumulado de .682, bajó la categoría defensiva y comenzó a desatar malas tendencias con su swing, aumentando su porcentaje de ataque a bolas malas, de 24.9 en 2016 a 36.0 en 2017.

A pesar de que algunas lesiones pudieron causar el bajón de rendimiento, Díaz se convirtió en blanco de críticas. Y sus proyecciones se volvieron un interrogante cuando en la presente temporada colapsó en julio con solo .582 OPS, tras haber subido a 1.185 en mayo y .665 en junio.

Pero a pesar de las dudas sobre su capacidad, el santaclareño no se amilanó y siguió luchando en cada turno, hasta que —¡al fin!— consiguió calentar su swing y convertirse en una dulce nota en medio de la floja campaña de los Azulejos.

El suspiro ofensivo de Aledmys le llevó a batear .344 desde mediados de julio, con 21 hits en 61 turnos al bate, 11 extra bases y siete jonrones. También, en ese lapso, remolcó a 12 de los suyos, y sufrió apenas tres ponches, para mostrar una excelente frecuencia de solo un strikeout cada 20.3 turnos, cuando en las primeras 229 veces al bate en el año lo hizo para 6.75.

Con todo este repunte, Díaz suma 30 extra bases de manera general (hasta el momento de escrito este texto), sigue aumentando su velocidad de salida (según StatCast) y sus conexiones promedian 88.8 MPH, con cierta mejoría también en la reducción de swings fallidos (14.2% por 17.0% en 2017).

Toda su potencialidad ha ido apareciendo de nuevo y eso es una señal de que Aledmys, quien cumplió 28 años el pasado primero de agosto, va camino de adaptarse al nivel más alto del béisbol profesional.

La ubicación de los Azulejos de Toronto, hundidos ya en la División Este de la Liga Americana, quizás ayude a que Díaz pueda jugar sin excesiva presión en los dos últimos meses de la temporada, y apostar por un mejor comienzo de año en 2019.