Viernes, 19 de Octubre de 2018
Última actualización: 01:17 CEST
Mundial de Fútbol: Rusia 2018

Putin controla el balón

El presidente ruso, Vladimir Putin, en una imagen promocional del Mundial de 2018 (AFP)

El Mundial de Fútbol de Rusia 2018 arranca este jueves en Moscú con una ceremonia que promete ser espectacular.

El Estadio Luzhnikí, con capacidad para 80.000 espectadores, será el escenario del acto inaugural, que tendrá como atracciones al cantante británico Robbie Williams y la soprano rusa Aida Garifullina, considerada una de las mejores voces del país.

A diferencia de otras ceremonias de inauguración de mundiales, la de esta edición estará centrada en las actuaciones musicales y será algo más breve: tendrá lugar media hora antes del partido entre Rusia y Arabia Saudí, previsto para las 5:00PM (hora local), 10:00AM (hora de Cuba).

El presidente ruso, Vladímir Putin, asistirá al partido inaugural, informó Dmitri Peskov, portavoz presidencial.

Al parecer, Putin no contará con la compañía de los principales líderes occidentales, en lo que el Huffington Post ha calificado como un boicot implícito, parecido al que ya le hicieron a Rusia en los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi.

Como todos los mundiales, el de Rusia constituye una vitrina excepcional, una oportunidad única para presentarse como un país moderno y cosmopolita, ocasión que no quiere dejar pasar Vladimir Putin, quien se reunió durante el proceso de candidatura con los dirigentes de la FIFA.

Por cierto, la elección de Rusia fue objeto de varias investigaciones por supuesta corrupción en el órgano rector del fútbol mundial.

La utilización de los mundiales como escenario para la propaganda no es algo nuevo. La Copa de 1934 fue aprovechada por el dictador Benito Mussolini para vender al exterior los logros e ideales del fascismo italiano. La dictadura militar en Argentina se dio el gusto de que Jorge Rafael Videla entregase el trofeo de campeona a la selección nacional durante una de las etapas más duras de la represión en ese país.

En esta ocasión, el partido Rusia-Arabia Saudí se disputará con un telón de fondo de tensiones y aproximaciones entre ambos países, motivado por el conflicto de Siria y el auge de potencia regional de Irán.

"Italia debe ganar este Mundial", dijo el dictador Benito Mussolini en 1934, y lo ganó. Habrá que ver si Putin consigue una influencia tan potente sobre los resultados del Mundial como la del dictador italiano.

En la actual edición, Italia quedó fuera en las rondas eliminatorias, en lo que constituye una de las sorpresas junto con la eliminación de Holanda, otro rival clásico en estos eventos.

En este contexto, las encuestas desarrolladas por medios de prensa dan como favoritas a diferentes selecciones.

En España, la del diario Marca pone a la selección de Brasil por delante de la nacional. A dos días de su debut, "La Roja" se ha visto envuelta en un escándalo por la sustitución de su técnico Julen Lopetegui por Fernando Hierro.

Sin embargo, como dijera Obdulio Varela, capitán uruguayo, antes del partido por el título contra Brasil el 16 de julio de 1950: "en la cancha somos 11 contra 11 y los de afuera son de palo".

Así, conflictos, expectativas, quinielas y bromas aparte, comienza la competición que cada cuatro años esperan millones de personas de todo el mundo.