Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 21:37 CET
Serie del Caribe 2018

¿Podrán galopar los Alazanes en Jalisco?

La selección nacional derrotó a Venezuela en el primer partido del torneo.

Los Alazanes de Granma ganaron su segundo título de manera consecutiva en el béisbol cubano, al derrotar después de siete juegos a los Leñadores de Las Tunas en la 57 Serie Nacional. Pero ahora su compromiso es mayor: la Serie del Caribe 2018.

En la exigente cita caribeña, el primer rival de Granma fueron los Caribes de Anzoátegui, campeones de Venezuela, el mismo club que los Vegueros de Pinar del Río sacaron de circulación en las semifinales de San Juan, 2015.

¿Qué lleva Cuba a la cita caribeña?

No es una súper nómina la del team Cuba, pero la mezcla de jugadores experimentados y un toque de material joven no está mal. A simple vista, solo un lanzador parece faltar en ese cuerpo de pitcheo, el mejor (y único) cerrador del béisbol cubano, José Ángel García. El cuerpo técnico ha preferido improvisar, cuando sea necesario, con un abridor como relevista. ¿Estaba en su mejor momento Yoalkis Cruz? ¿Miguel Lahera garantiza más los últimos tres outs que García? Estas son, desde el instante en que se publicó el roster del equipo, preguntas frecuentes entre los aficionados.

Lo que no puede fallarle a los Alazanes

Por supuesto que todos los aspectos del juego son importantes, pero en cada uno de ellos, aquí está donde los Alazanes no pueden decaer si quieren galopar más allá de la primera ronda o discutir el título:

El batazo oportuno

Usar la agresividad, pues estos rivales regalarán muy poco a los corredores en las almohadillas y el pitcheo traerá una gran calidad. Alcanzar una base adicional cada vez que se pueda será crucial; para eso, el hombre proa Roel Santos y quien cierre la alineación, quizás Yoelkis Céspedes o Jorge Yhonson, deberán estar en las almohadillas. Por lo visto, la velocidad de Cuba se resumirá a la tanda alta, ya que en el punto medio de la alineación Yurisbel Gracial es el único jugador con buenas piernas. Eso supone que, una vez estando los corredores en posición de anotar, ese power de Alfredo Despaigne, Carlos Benítez, Guillermo Avilés o Frederich Cepeda salga a relucir oportunamente.

La defensiva hará mucho más eficiente al pitcheo

Indudablemente, el infield cubano se ve mejor por la parte izquierda, donde jugarían Yurisbel Gracial en la antesala y Yordan Manduley o Alexander Ayala en el short stop. Por la parte derecha, Carlos Benítez seguramente iniciará como titular por pertenecer al equipo campeón, aunque su defensiva todavía es una incógnita. A la larga —aún más en un torneo corto—, Juan Carlos Torriente está llamado a reforzar la mancuerna defensiva alrededor de la segunda almohadilla, y brindar más rapidez en la parte baja del orden al bate.

Para dominar, strike, strike, strike

Todos los boletos costarán caro. A excepción de Balbino Fuenmayor (8.3%), los demás bateadores del line up de Caribes tuvieron tasas superiores al 9.0% en la pasada temporada 2017 en la LVPB (Liga Venezolana Profesional de Béisbol), liderados por la paciencia de Rafael Ortega (17.6%) y Niuman Romero (13.6%), el one-two de ataque del manager Omar López. Fuenmayor, por su parte, sirvió de limpia bases con 40 remolcadas en 35 partidos, 25 extra bases y un .924 OPS.

Antes de partir a Jalisco, el manager cubano Carlos Martí dijo frente las cámaras de la televisión nacional que el pitcheo era su "punto fuerte esta vez, con esa amplia selección de 11 lanzadores". Eso no es menos cierto, si se valora la cantidad de brazos que tendrá el bullpen, pero en un torneo corto como la Serie del Caribe, lo importante es el funcionamiento general de manera positiva y no la cantidad de pitchers disponibles. Ahí habrá muchos abridores que tendrán que relevar.

Lázaro Blanco, Yoanis Yera y Vladimir Baños serán brazos fuertes para abrir partidos y estarán perfectamente guiados por Yulexis La Rosa y Frank Camilo Morejón como receptores, pero el reto va más allá de eso: No puede haber malas inicios.

El reto será grande para Cuba, pero en el béisbol, cualquier cosa puede pasar.