Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
14:03 CET.
Sociedad

Santiago de Cuba: 'Mejor construir nuevos centros deportivos que reparar los existentes'

Oneida está indignada. Se pregunta cómo es posible que se permita que los niños practiquen en instalaciones deportivas con tan alto grado de deterioro. Se enteró hace un par de meses, cuando la persona que llevaba a su hija a los entrenamientos de gimnasia rítmica le falló y tuvo que acompañarla ella.

La niña practica en el estadio Antonio Maceo, ubicado en reparto Sueño. "Aquello está destruido —cuenta Oneida— puertas, ventanas y suelos. La piscina es una calamidad, el piso está cuarteado y con basura en el interior, incluso hay excrementos porque la gente se mete por la cerca rota. Lo menos malo es el campo de fútbol, que es el mejor de Santiago de Cuba".

El salón donde las niñas practican no tiene tabloncillo, entrenan sobre un piso de baldosas. Una parte del suelo está levantado y los responsables del centro cubren la tierra con lonas.

Las niñas hacen los ejercicios en ese piso desnivelado, con baldosas flojas, pese al riesgo de que sufran lesiones. Los baños están tan destruidos que entrenadoras y discípulas hacen sus necesidades en una lata.

"Cuando vi eso, la quise quitar del deporte", dice Oneida. "Pero la niña lloró, está entusiasmada con su gimnasia".

La instalación, una de las más antiguas de la ciudad, fue utilizada durante los Juegos Centroamericanos de 1982 y los Panamericanos de 1991. Años atrás, la piscina abría en el verano para el uso de la comunidad, pero el deterioro y la falta de agua que padece Santiago de Cuba acabaron con ese servicio.

Un profesor de lucha de otro combinado deportivo criticó que el INDER "ha abandonado mucho el apoyo a los deportes en la base. De ahí los malos resultados que ha tenido Cuba en los eventos internacionales en los últimos años", opinó.

"No sé qué hace el INDER con la plata. En mi caso, estamos entrenando porque hicimos la colchoneta, de la cual solo nos dieron la lona; los padres y profesores compraron el aserrín, las tablas y pagaron la hechura", dijo.

Oneida, pudo comprobar que el estadio Antonio Maceo no es el único con serios problemas de mantenimiento. Asistió a las recientes competencias de gimnasia rítmica (categoría infantil) celebradas en una de las salas del estadio de softball de Micro 4, en el distrito José Martí, y vio el mismo panorama.

"No había tabloncillo, pusieron una lona por la que caminaba todo el mundo, así que estaba bastante sucia. Y lo de los baños fue el colmo: al estar en tan mal estado, la gente hacia las necesidades en el suelo", relató.

"Lo mejor cuidado es el campo de softball, aunque las luminarias no sirven. Al lado hay un combinado deportivo que no tiene cerca perimetral y lo que queda de la piscina está tan devastado que sería mejor construirla de nuevo", añadió.

La conclusión de Oneida es que el Gobierno debe tomar cartas en el asunto de forma urgente o Santiago de Cuba se quedará si centros deportivos: "Se reparó el Ateneo deportivo Armando Mestre y se están construyendo y restaurando viviendas y tiendas en todo Santiago; parece que hay presupuesto y materiales, no entiendo por qué no hay un programa de mantenimiento de estas instalaciones que están casi en ruinas".

Pequeños boxeadores de La Habana

'Me gustaría ser como Guillermo Rigondeaux', dice uno de los niños que entrena en estas ruinas convertidas en 'gimnasio' de boxeo.

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Comentarios [ 2 ]

Imagen de Anónimo

“Potencia” deportiva, además de “potencia” médica y “potencia” educacional. En realidad en lo único que han sido potencia es en miseria y chivatería.

Imagen de Anónimo

Como todo en Cuba que es una ruina inmensa pero sin interés arqueológico.Claro que es mejor terminar de destruir todo y comenzar de 0 pero eso al gobierno no le interesa a fin de cuentas ellos tienen sus campos de golf, sus piscinas privadas y sus yates.