Sábado, 18 de Noviembre de 2017
23:50 CET.
Béisbol: Serie del Caribe

Luces y sombras de la Serie del Caribe

Los Alazanes de Granma cumplieron su papel en la edición 59 de la Serie del Caribe, ofreciendo una cara mucho menos incierta que la de los Tigres de Ciego de Ávila en 2016.

No obstante, por las encrucijadas del destino, los comandados por Carlos Martí no pudieron mejorar el cuarto lugar de los avileños de Roger Machado, aun cuando fueron de los equipos más sólidos en los distintos aspectos del juego.

Entrando en la "muerte súbita" de las semifinales, los cubanos lanzaban para 2.06, la misma efectividad de sus rivales, las Águilas de Mexicali. También eran segundos en bateo (.288) y primeros en defensa (.987). Sin embargo, esos numeritos decayeron tras el revés 1-0 en el duelo semifinal, donde solo pudieron sacudir dos imparables contra el núcleo del pitcheo zurdo mexicano.

Por vez primera desde 2014, los Alazanes de Granma se convirtieron en el primer equipo cubano que sostiene un balance positivo de victorias y derrotas (3-2), aunque la corona más reciente fue alzada por los Vegueros de Pinar del Río en 2015.

Tres hazañas que no se olvidarán

-Vladimir Baños, quizás en su mejor noche de toda la vida, no supo que estuvo a un out de igualar la última lechada completa de un cubano en un clásico caribeño, la de Camilo Pascual, lanzando para Cienfuegos, en 1960.

-Alfredo Despaigne y Williams Saavedra, con sus jonrones consecutivos en el juego donde derrotaron a México, igualaron una marca cubana de 1960, cuando Dan Dobbek y Rogelio Suárez, vistiendo el traje de los Elefantes de Cienfuegos, también la sacaron de manera consecutiva.

-El plantel de los Alazanes de Granma ganó por vez primera los dos partidos iniciales desde el regreso de Cuba al torneo en 2014. Y aunque merecieron mejor suerte, quedaron en el cuarto puesto, el mismo resultado que rubricó Ciego de Ávila con récord adverso de (1-4) en República Dominicana 2016.

Dos novatos de relumbrón

Hubo dos prospectos jóvenes que despertaron comentarios en el certamen y tendrán un gran futuro. Uno fue el jardinero cubano Yoelkys Céspedes, hermano del estelar guardabosque de los Mets de New York, Yoenis Céspedes. El otro, el dominicano Sergio Alcántara, fichado por Arizona.

Una frase para cada líder

Yunieski Betancourt (México): Saturado. "Rikimbili" se fue de 25-4, para un bajísimo promedio de .160. Pasó sus últimas 22 visitas al rectángulo de bateo sin remolcar carreras, con solo un jonrón en el partido de apertura.

Alfredo Despaigne (Cuba): Apagado. El toletero, que volverá a jugar en la Liga Profesional japonesa, no pudo responder con el madero. Solo se hizo sentir cuando conectó un cuadrangular (su segundo en 75 apariciones al home en Series del Caribe) decisivo versus México, apenas uno de los dos hits que alcanzó en 18 turnos.

Rusney Castillo (Puerto Rico): Inspirador. Es cierto, el avileño fue el tercer palo de Caguas, y solo bateó para un discreto .174. Pero cuando su equipo necesitó levantar el ego, Rusney siempre fue el primero en remolcar carreras. Fue un motor en la novena que se tituló campeona después de tres décadas.

Zoilo Almonte (República Dominicana): Solo. Almonte, que tuvo problemas por dopaje en la campaña 2016 de la MLB, se quedó sin apoyo. En 13 turnos, su bate impulsó la mitad de las carreras que consiguieron el resto de los bateadores dominicanos en 154 visitas al plato.

Freddy Galvis (Venezuela): Combativo. Cuando Venezuela pensó que no podía, Galvis demostró que sí. Pero el béisbol es impredecible. Le dio un turno importantísimo en el noveno con los ángulos repletos, y lo falló. Sin embargo, eso no borra la espectacularidad que polvoreó por el diamante de los Tomateros de Culiacán, con robos de bases, corridos de bases rutilantes, brazo poderoso y bate vivaz.

Galvis demostró que le falta poco para ser un pelotero 20-20: En 2016, bateó 20 cuadrangulares y se robó 17 bases, hazaña conquistada solamente por nueve peloteros en el circuito de la MLB.

¿Cubanos extranjeros?

¿Quién lo iba a decir? El santiaguero Ronnier Mustelier, miembro del Todos Estrellas del torneo, anotó la carrera que eliminó a Cuba en semifinales. Y coincidentemente, un día antes, el villaclareño Yordanys Linares, también jugando en el plantel mexicano, cedió el out 27 con un elevado de foul.

Eso ocurrió porque hubo seis cubanos que jugaron con otras selecciones. Hassan Pena fue el cerrador de las Águilas del Zulia y salvó un partido. Frank del Valle, lanzador zurdo capitalino, relevó para Criollos de Caguas y no admitió libertades en 0.2, lanzándole a su país. En tanto, Yuniesky Betancourt bateó .160, pero le sonó dos hits a los Alazanes de Granma. A ellos se sumó la atuación de Rusney Castillo.

Entre lo que parecían penurias, una duda se despejó antes de que Puerto Rico alzara el trofeo de campeón derrotando al poderoso México: Cuba estará de nuevo como invitada, en la próxima cita, en Barquisimeto-2018.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.