Martes, 6 de Diciembre de 2016
13:02 CET.
Béisbol: Grandes Ligas

Los Cachorros vapulean a los Indios y fuerzan el séptimo juego de la Serie Mundial

Addison Russell conectó un jonrón con las bases llenas en respaldo de Jake Arrieta para que los Cachorros de Chicago derrotaran el martes 9-3 a los Indios de Cleveland y llevaran al séptimo juego esta Serie Mundial entre las franquicias con las sequías sin título más prolongadas en el béisbol de las Grandes Ligas, reporta la AP.

Kris Bryant y Anthony Rizzo también sacudieron jonrones dentro de un ataque de 13 hits de Chicago.

El jonrón de Bryant encendió un racimo de tres carreras en el primer inning, marcando la tónica. El batazo de Russell en el tercero, el primer grand slam en una Clásico de Otoño desde 2005, alejó a los Cachorros, que por segundo juego seguido evitaron la eliminación y este miércoles intentarán atrapar su primer campeonato desde 1908.

"Lo más correcto y apropiado es que esto se fuera a siete juegos", afirmó el manager de los Cachorros, Joe Maddon.

Por segundo partido consecutivo, y pese a una ventaja de cinco carreras, el cubano Aroldis Chapman debió entrar en el séptimo, esta vez para sacar cuatro outs en vez de ocho.

El pitcher, que fue el héroe del quinto partido al darle vida a los Cachorros con su salvamento, trabajó esta vez una entrada y un tercio, permitió un imparable, una carrera, dio una base y ponchó a un enemigo, reportó EFE.

Chapman fue el tercero de cinco lanzadores que llevaron al montículo los Cachorros. El zurdo cubano ha tenido que soltar 62 lanzamientos —42 el domingo y ahora 20— en dos apariciones.

"No me preocupo por unos cuantos pitcheos más", afirmó Chapman, citado por AP. "Tengo toda la fuerza y mentalidad para lanzar en este escenario. Mañana voy a estar al ciento por ciento. Es el último juego y ahí hay que dejarlo todo en el terreno".

De ganar, Chicago podría convertirse en el séptimo club que en la historia de la Serie Mundial que se corona tras remontar un 3-1 en contra y el primero que lo consigue fuera de casa desde que los Piratas de Pittsburgh superaron a los Orioles de Baltimore en 1979.

"Uno sueña esto", destacó Bryant. "Vamos a jugar el séptimo juego mañana, y será muy especial".

Este miércoles, Kyle Hendricks abrirá por los Cachorros ante Corey Kluber, quien se ha acreditado un par de victorias en esta Serie y tratará de emular a Mickey Lolich de Detroit como los únicos abridores con tres triunfos. Lolich lo hizo en 1968.

Kluber se las verá con unos encendidos Cachorros, que el martes atacaron sin piedad a Josh Tomlin. El abridor de los Indios no pasó del tercer inning, a la vez víctima de la torpeza de sus jardineros Tyler Naquin y Lonnie Chisenhall.

Tomlin parecía sortear el primero sin problemas. Tenía en 0-2 a Bryant, el tercer bateador, pero dejó una curva colgada a la altura de la cintura y el toletero de los Cachorros la envió a las tribunas del bosque izquierdo.

Todo se complicó más cuando Anthony Rizzo y Ben Zobrist conectaron sencillos seguidos y Russell bateó un elevado sin peligro entre el derecho y el central. Pero el jardinero derecho Chisenhall y el novato Naquin en el central, no se entendieron y dejaron que la pelota cayera en la grama. Rizzo anotó tranquilamente y Zobrist lo hizo también tras embestir en el plato al receptor Roberto Pérez.

El golpe de gracia se produjo en el tercero. Tomlin llenó las bases con un out y el manager Francona decidió sacar a Dan Otero para enfrentar a Russell, quien bateó su jonrón a un ofrecimiento en 2-0 del relevista por el bosque central.

Fue el primer grand slam en una Serie Mundial desde que Paul Konerko dio uno para los Medias Blancas, el otro equipo de Chicago, en el segundo juego de la edición de 2005. Russell empató a Bobby Richardson, Hideki Matsui y Albert Pujols con la mayor cantidad de impulsadas en un juego.

También fue el primer grand slam de un jugador de los Cachorros en Series Mundial y el primero sufrido por un lanzador de los Indios.

A sus 22 años, Russell quedó como segundo jugador más joven en batear un grand slam en una Serie Mundial, por detrás de Mickey Mantle. El mito de los Yankees tenía 21 años cuando conectó uno contra Brooklyn el 4 de octubre de 1953.

Tomlin acabó permitiendo seis carreras y seis hits en apenas la segunda salida de su carrera sin el descanso habitual.

Con una amplia ventaja para maniobrar, Arrieta recetó nueve ponches al cubrir cinco innings y dos tercios para su segunda victoria en la Serie. El derecho barbudo, ganador del Cy Young de la Liga Nacional el año pasado, diseminó tres hits y dos carreras, con tres boletos.