Martes, 28 de Marzo de 2017
15:53 CEST.
Béisbol: Grandes Ligas

Ariel Miranda va viento en popa con los Marineros de Seattle

Mientras José Fernández busca alcanzar los 250 ponches, Aroldis Chapman sigue salvando juegos con un equipo ganador como los Cachorros de Chicago, y Odrisamer Despaigne se aclimata tras mudarse de Baltimore a Miami, el zurdo Ariel Miranda llegó a Seattle, y ha sorprendido a muchos en sus primeras ocho aperturas de Grandes Ligas.

Miranda, de 27 años, fue enviado desde los Orioles de Baltimore a los Marineros de Seattle en la fecha límite de cambios el 31 de julio, en un canje que involucró al lanzador Wade Miley (8-13, 5.80 de efectividad).

A decir verdad, los Pájaros de Baltimore no mostraron mucho interés en el cubano natural de la provincia de Mayabeque, que laboró en 80 partidos en Series Nacionales, abriendo en 64 de ellos, donde registró una marca de 22-25, con un promedio 3.78 limpias por cada nueve entradas.

Miranda recibió una única oportunidad en la novena que dirige Buck Showalter, y fue como relevista, precisamente en un duelo ante los Marineros.

Esa noche, en su debut, lanzó dos episodios y soltó sus primeros 50 pitcheos en las Mayores, 36 fueron colocados en la zona de strike y, aunque ponchó a cuatro contrarios, se tuvo que ir a las duchas cargando con tres limpias a su récord, tras permitir tres dobletes ante 11 bateadores.

Lo cierto fue que para la selección de Seattle (79-70), que lucha un puesto en el oeste de la Liga Americana, el zurdo Miranda tenía algo interesante que era preciso observar. Ya ellos han tenido suerte con las actuaciones de cubanos en sus formaciones, como los casos recientes de Leonys Martín, quien juega el jardín central, y el serpentinero zurdo Roenis Elias, que aún pertenece a la rotación de abridores, aunque ha podido lanzar en solo tres partidos y 7 1/3 de entradas por lesión.

Un estatus en agosto y otro en septiembre

Cuando Miranda fue trasladado a Seattle, su primera prueba fue abrir un juego el 4 de agosto, para enfrentar a la poderosa artillería de los Medias Rojas de Boston, que poseen la alineación más demoledora de la contienda.

¿Cuál fue el resultado? Algo que avizoró un buen presagio: Miranda lanzó seis capítulos, ponchó a cinco rivales y consintió dos limpias con un total de 80 pitcheos.

En tres aperturas más durante el mismo mes, Ariel lanzó 14 1/3 y salió permitiendo nueve limpias, por tres jonrones, cuatro dobles y un triple. Pero su velocidad se mantenía, el comando pudo alcanzar 155 strikes de 250 pitcheos, y a sus disparos secundarios (cualquiera menos la recta) los oponentes le hicieron un mínimo daño, con promedio de .178.

Lanzando en el mejor circuito del béisbol en todo el planeta, a Miranda, para encaminarse hacia el triunfo, le estaba faltando el control grueso, ese de poder dibujar los pitcheos en el punto amargo para sus adversarios. Definitivamente, los Marineros sabían que él podía rebasar el reto, y dejar atrás esas tendencias que, en Cuba, no lo hicieron ser un pitcher de mejores guarismos.

El ascenso… de un frío agosto, a un septiembre encendido

Quien muestra progreso, es sinónimo de que ha tenido un buen aprendizaje, y eso le costó a Miranda recibir algunos buenos palos.

Pero ahora está tejiendo un mes de septiembre mucho más exitoso, con variedad en sus pitcheos, dándole más presencia en conteos de dos strikes al slider ante zurdos, y al cambio cuando enfrenta a derechos.

Cuando ha cubierto la zona, atacándola con pitcheos en los bordes exteriores e interiores, le han ligado para .269. Sobre pitcheos bajos para .188, y cuando lanza en la línea media en la zona de strike, le ponen la bola en juego para un 25%.

Emplear los lanzamientos quebrados ha sido un plan bien pensado para Miranda. A él, los bateadores contrarios le abanican en el 43.87% cuando sopla hacia el plato pitcheos en cambio, y el 31.82% al utilizar una pizca de cortantes sliders.

En esencia, eso ha permitido que, cuando emplea la recta, que varía entre 90 y 94 millas por hora, las puestas en juego de la oposición hayan disminuido de un OPS de .855 en agosto a .600 en septiembre, lanzando con el mismo repertorio desde que debutó el pasado 3 de julio.

Con récord global de 5-1, y efectividad de 3.88, el talentoso zurdo cubano, quizás, por el momento, haya superado ya la meta que se le proyectó para esta temporada. Pero mientras, tendrá que seguir manejando la presión de lanzar en un equipo con posibilidades para el comodín en el Nuevo Circuito, y de seguir así, se podría ganar un puesto como abridor regular para la próxima campaña.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

Quisiera presentarle mis más sinceras disculpas al autor, Luis Alvaro Fernández por la rudeza de mi comentario de ayer (20:18). Al escribir la aclaración que hice, debí haber tenido en cuenta que el autor escribe desde Cuba y debí tener en cuanta las dificultades por las que seguramente atraviesa para tener acceso información, sobre la pelota de Grandes Ligas o sobre cualquier asunto de relevancia. Pero no lo hice y le hice una crítica que ahora me parece que es probablemente inmerecida. Debí haberme limitado a hacer la aclaración. Así que, de nuevo, le presento mis disculpas y le prometo, en el futuro, no apresurarme tanto a la hora de aclarar alguna posible inexactitud. Saludos afectuosos.

Imagen de Anónimo

Hay una inexactitud en este escrito: Roenis Elías ya no está en la organización de los Marineros, hace rato fue canjeado a Boston con quienes estuvo casi toda la temporada en AAA. Esas 3 salidas y 7.2 entradas lanzadas que el autor menciona fueron su única actuación en las Mayores este año y fueron con los Medias Rojas y no hubo lesión, simplemente estaba en AAA donde trabajó 125 entradas. Señores, por favor, un poco de investigación antes de escribir es saludable.

Imagen de Anónimo

Cuba es su historia del beisbol ha sido una fuente de tremendos jugadores. Solo con los Castros cerrandole

las puertas disminuyo casi totalmente los Cubanos en las GRANDE LIGAS. Ahora se destacan notablemente,

Imagen de Anónimo

El guantanamero Elías fue cambiado por el Seattle y ha lanzado este año para los Medias Rojas de Boston.